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Alboronía con bonito en escabeche casero

Ah! qué guais son las vacaciones y el dolce far niente!!

Ayer, por ejemplo, me levanté prontito, cosecha, pensar qué comer, hacerlo, comer, siesta, baloncesto, voltio por la calle a fumar un trujas, pegar la hebra un rato con las vecinas –en mi barrio no se va a la playa nadie… aprietan las hipotecas :( peli con cubata, al sobre… eso sí esta mañana a las siete y media me he tenido que planchar dos lavadoras… jó_dé!! la gota gorda, chorreando y no había, como quien dice, ni amanecido.

En fin que para qué queremos pasta y playa, si en casa se está tan ricamente ;) Estoy tan contento que me voy a poner a hacer jabón… la semana que viene!

Pues eso que saqué unas berenjenas –blancas, de semillas que me intercambio con mis amigos de TFN– una cebollita de Amposta que no tenía que picar pero ésta, en concreto, ha debido de ser un error genético y algunos tomates cœur de bœuf bío, de maceta, que este año están de coña de buenos.

Como no tenía muchas ganas ni de guisar ni de fritangas, me decidí por una alboronía que es una especie de pisto con berenjenas, lo que en gabachilandia llaman una ratatouille ;) que buena está un puñao pero que, además, no me negarás que tiene un nombre preciosísimo: alboronía.

Y resulta que es nombre de mujer, concretamente de la mujer del Califa al-Ma’mūn, que se llamaba Būrān… la palabra quedaría así: al-būrāniyya. Vaya ni idea, el DRAE dixit, no sé si a la doña le gustaba mucho el plato pero en cualquier caso, y visto que el sr. Mamún y su señora, vivieron allá por el siglo octavo, supongo que se lo comerían sin tomate y sin calabaza.
Actualización: y sin pimiento.

Es un plato sin mucha complicación: berenjenas —no necesariamente tan exóticas como las mías- tomate, cebolla, pimiento verde y calabaza. Lo picas todo bien y lo pones una sartén grande. Lo fríes y cuando vaya estando le pones sal, azúcar, una pizca de pimienta blanca y una cucharada pequeña de pimentón. Al final ten cuidado de que no se te pegue, si ves que va escaso de líquido le añades un poco de agua para que termine de hacerse.

Me lo comí con un picho de conserva casera de bonito en escabeche de vinagre de cerveza –Mahou cinco estrellas, cojonudo- que hice para celebrar el 1º de agosto.

Nos hablamos, Au!

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Tomates verdes fritos

Pues vaya día de los Santos!! Hemos hablado de todo menos de muertos. Ahora están dando una última hora en la radio y dicen que en Grecia han destituido a toda la cúpula militar ¿? carajo!! Convocan un referéndum y se despachan a todos los milicos, raro ¿no? ¿tendrán también allí DA?

Supongo que será un bulo porque lo estoy buscando en la prensa habitual y no lo encuentro, pero no lo he soñado; a lo mejor antes de que termine de escribir lo vuelven a decir… mañana se sabrá si ha pasado o no.

actualización: a las 22:01 lo han vuelto a decir en RNE, efectivamente han relevado a toda la cúpula militar: El País, El Mundo, La Vanguardia, Clarín, Le Monde y el New York Times no dicen nada de nada ¿? igual es a mí al único que le llama la atención; qué estarían preparando para que se los zumben a todos de una?? dice una diputada griega, que está hablando ahora, que ya estaba previsto el relevo desde la semana pasada, ja, ja, ja, ja, ja!!

La verdad es que tengo tendencia a no creer en la inocencia de nadie –que no sea mi hijo-  y menos en la de los gobernantes. Pero claro, que se líe  la troca cuando a uno se le ocurre plantear que hay que consultar a la peña si le parecen las cosas bien, como poco, es para preocuparse ¿no? y dice Sarkozy que es legítimo consultar al pueblo pero que el acuerdo es el acuerdo –el titular de Le Monde dice textualmente… Referéndum griego: el Elíseo consternado- menudo caradura.

A saber a qué trato habían llegado con los bancos para que aceptaran una quita del 50% ¿te piensas que eso se lo van a dar por la cara?¿has leído en algún sitio el texto completo del acuerdo?

Insisto en que no te puedes fiar una cala de nadie, pero hombre/mujer  que los socios –españoles incluidos- se ponga de manos porque quieran preguntarle a la gente, y sin saber qué coño quieren preguntarles –supongo que lo que no quieren que se llegue a una situación como la de los islandeses y que si tienen que ir al garete todos los bancos, sobre todo si son alemanes y franceses… chicos ya os pagaremos cuando podamos, que se vayan- da qué pensar.

Si después del día 20 de noviembre me tienen que limpiar paga extra y media y subirme el IVA seis o siete puntos, me gustaría que me consultaran, joer! había vida antes de la UE?? y además de consultarme  – o no, porque también han modificado la Constitución y se han pasado por el forro la opinión de nosostros, el pueblo–  lo que de verdad me gustaría saber es cuánto van a poner Bankia y Banesto –mis fiadores habituales- en la quita de mi paga extra ¿también me van a perdonar un par de cuotas de hipoteca? Para llorar.

Pero para llorar de verdad: Tomates verdes fritos, esa sí que es una buena peli. Terminas exhausto de tanto gimoteo y sorbidos de nariz. Cocina y sentimientos :))

Pues tenía estos tomatitos perdidos por las matas y me los he pegado fritos esta noche. No es muy difícil.

Cortas los tomates en rodajas gorditas. Yo, como tengo muchos, tiro las puntas de los tomates, si andas escasa de materia prima pues los aprovechas más.

Los colocas en una rejilla y los salas por las dos caras. Los dejas en reposo como una hora para que pierdan agua y pierden, pierden, mira…

Se rebozan en harina, huevo y después en una mezcla de harina de maíz y pan rallado con un poquito de pimienta.

Fritos en aceite caliente y con alguna salsita que te guste. Yo me los he apretado –como de verdad nos quiten una paga extra, eso sí que va a ser un buen apretón- con un poco de mahonesa de sobre y una pizca de harissa.

Excelentes!!

 

Encurtidos y otras cosas

Esta entrada fue publicada el treinta de octubre de 2006 en otro blog que tenía; está casi tal cual… en estos días ando repartiendo tomates maduros por MAD -nada del otro jueves porque esto del huerto urbano es más bonito en las fotos que en la realidad, por lo menos el mío- y pensando qué voy a hacer con los verdes que se queden en las matas… ésta es una opción.

A ver si os gusta.

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Aquí estoy, aprovechando todos los subproductos del huerto. En esta ocasión tomates verdes porque las zanahorias no son mías. No sé si quedarán buenos pero por lo menos sí que estarán pintones en la estantería de la cocina ¿a que sí?

Los tomates -ya los visteis en un post de hace unos días- proceden de mis tomateras urbanas y son todos los que están a estas alturas en las matas y que, lamentablemente, ya no van a madurar y las zanahorias son nantesas corrientes, compradas en un súper.

El procedimiento es relativamente sencillo. Se hace una salmuera con agua y sal corriente. La proporción es de 100 gr. de sal por litro de agua y se mete toda la verdura, limpia y escogida, durante de 12 a 24 horas, yo las tuve 24. A las zanahorias, después de bien lavadas y cepilladas -no las pelé- les quité las puntas y a los tomates les hice un pequeño corte en forma de cruz.

Transcurrido ese tiempo se saca todo de la salmuera y se enjuaga bien, hay que evitar el uso de recipientes que no sean de acero inoxidable o esmaltados sin golpes o de cristal, se cortan las zanahorias y se rellenan los botes.

Se prepara una disolución de vinagre y sal (20 gr. de sal por litro de vinagre) y se rellenan los botes y a cerrar. Hay quien le pone el vinagre hirviendo, yo no lo hice. Se deben usar vinagres de buena graduación -6 o 7º- y también es buena costumbre, al cabo de una semana de tener el encurtido embotado quitarle el líquido y hervirlo -el líquido: vinagre+sal-. El motivo es que en contacto con la verdura el vinagre se rebaja por causa del agua que está intercambiando con los tomates, zanahorias, etc. Al hervirlo evaporas el agua y vuelves a concentrar la salmuera que después completas con vinagre nuevo.

El frasco de la izquierda no tiene nada más que lo dicho. El de la derecha tiene una cucharada de semillas de cilantro y otra de eneldo, además le metí una guindilla.

Estas conservas no hace falta esterilizarlas, ni, si no quieres, conservarlas en frío. Supuestamente están listas en un mes.

Ahora estoy leyendo En esos días estaba leyendo Brooklyn Follies, de Paul Auster que tenía arrumbado desde este aquel verano. Paul Auster no me gusta mucho, no sé por qué pero siempre me acaba costando un montón terminar. Ésta me la llevé el sábado para hacer tiempo mientras esperaba que saliera mi hijo de un cumple -por cierto la mamá del niño del cumple estaba buenísima, aunque vive un poco lejos- y casi me la liquidé -la novela- en la tarde.

Va de un jubilado con cáncer, un intelectual gordo y un falsificador homosexual y está muy bien, muy recomendable.

Ya os contaré cómo salieron los tomates.

Salud.

Qúe coñazo es trabajar!!

Hermana!!! QUÉ COÑAZO ES CURRARRR!!! se te van las ideas hasta para pensar… sólo currá, currá y currá!! Dónde quedaron aquellos tiempos de jabones, panes, risas e intuiciones ¿qué fue de la cocina mejicana, las anguilas, las recetas con pan duro y la cebolla caramelizada? Se terminaron los buenos tiempos y lo peor es que nada tiene pinta de volver a ser lo mismo, nadita.

El otro día le decía a G…: mira tron lo que pasa es que el curro que me permite comer más cosas que pan y echarme colonia después de ducharme con jabón del reciclado, me tiene absorto; no me puedo ni arrimar al pc… agarro al orco en su curro me lo llevo a casa, merienda, deberes, dúchate joder!! cena de trámite, tres horitas extras –para mi jefe-  por la jeró, sobre, 5:58, alborada: reflexiones para empezar el día –quién me ha visto y quién me ve… terminaré, como L, abrazando la fe después de una trayectoria de disipación… ja, ja, ja, ja!! estoy cómo para hacer pan!!

Ni idea, no sé cómo va a terminar esto; una buena prejubilación –antes de los apretones de segunda ronda- es lo que estoy necesitando. En fin que, nada, que me pasaría el día guisando en vez de echando números imposibles, pero es lo que hay… por ahora ;)

Bah! ayer tenía la nevera, la casa y el alma, en estado de obras… nos fuimos a comer al Hípercor y después un rato de compras. Fresas en oferta ¿?

Gazpacho de fresas. Quizá la única manera de comer fresas que sepan a algo… aunque sea a pepino ¡¡!! y no estaban malas, conste!

Las fotos no me han salido muy allá. La realidad del caso es que sale bastante más rojito. En mis fotos sembla ser un puto puré de zanahorias pero era rojito como la manzana de Blancanieves y el alma de mi orco –la mía se está convirtiendo.

Para un kilo de fresas usa un pimiento rojo, un par de pepinos, dos rebanadas de pan regulares, aceite, sal, vinagre –importante… el ácido del vinagre y la acidez de la mierda de fresas que venden es lo que hace de este platillo algo especial. No le pongas agua extra.

Nos lo hemos comido hoy con un poco de cebollino del huerto y unos picatostes de un chusco de pan duro que tenía guardado por si venían, todavía, peores tiempos.

Te quiero, bss.

Huerto urbano, fin de temporada

Anoche hizo muy mal tiempo en Madrid. Tormenta. Me gustan las del final del verano. Parece que dejan el ambiente calmo, con mucho peso. Cuando terminan no se oye nada, algún trueno a lo lejos: como ahora.

El orquito estaba malo. A las nueve de la noche tuve que salir de naja para urgencias: vómitos, descomposición, brote de urticaria –o similar- por todo el cuerpo. No traiga a niños sanos aquí dice un cartel a la entrada de las urgencias infantiles.

Menos mal que es un hospital de copete,  si llega a ser público el cartel diría: los niños aquí mueren ¿para qué los trae? No moleste joder!!… Y a usted le parece que esto es un motivo de urgencia?? –médico de aprox. dieciséis años… y con menos pelos en los huevos que –probablemente- mi hijo…

… –bueno mire, sabe qué, que estaba en mi kel aburrido viendo a éste potar y pensando de qué carajo le podían haber salido esos granos por las piernas y he pensado en pulirme ciento cincuenta putos euros en venir a verte, hermano! –le apeé el tratamiento ipso facto- como me los va a devolver el seguro, total!! y eso, …que total para que me digas que es que ha estado durmiendo con un perro o metido entre yerbas malignas: seguro que salió al patio a ver si me quitaba la magnífica rama que tengo este año y se tropezó con los tomates urticantes y de vuelta le dio un beso a la tortuga y se terminó de contagiar, menudo panoli integral… antihistamínicos y pa casa.

Pasé una noche fatal… menos mal que no tenía fiebre porque se pone a morir y me asusto mucho. Me picaban bichos por las piernas, hacía mucho calor y oía una tormenta de fondo. Esta mañana a las seis el techo de la habitación estaba lleno de mosquitos –no fue un sueño- y mis piernas de picaduras. El orco hecho un campeón pero no se quería levantar; los antihistamínicos es lo que dan: absoluta galbana.

Esta tarde he decidido fumigar el huerto urbano para cargarme los nidos de los mosquitos mutantes que nos están matando. Quizá la tristeza otoñal sea debida a ellos. Si yo fuera el pequeño Nicolás diría que seguro que es debida a ellos, aludiría a que, como el médico de mi hijo, son especies tropicales y procedería a deportarlos, pero como yo soy un demócrata los voy a fumigar… primero recolectaré lo que haya y después: bonga o muerte!!

Mi huerto es urbano, urbano…

… dentro del circulito colorado puedes verlo; dudo que haya otro más urbano en Madrid y aun habiéndolo, dudo que tenga una variedad de bichos tan extensa como la mía: varias clases de moluscos –con y sin concha- arácnidos de variados pelajes, tamaños y colores –predominando el rojo- mariposas, orugas predecesoras, pulgones, tres familias de hormigas que se cuidan de los anteriores, pájaros variados que se papean los higos de mi higuera –sí también tengo una higuera- una familia de gatos que se traen los despojos de lo sacan de los cubos de basura y una vecina –esto es lo menos trascendente porque está bastante buena y me da bastante gusto regañar con ella- que me tira los recortes de sus rosales infestados de araña roja.

En fin que hay días que me siento como si fuera aquel hombre –y su familia- que acarreaba algas bajo la lluvia para cultivar sobre unas grietas que batían el viento y la marea ¿alguien se acuerda de cómo se llamaba aquella peli muda? ¿era el hombre de Man?

Por eso cuando veo las cosechas de las jonjo o las cerises me sonrío de envidia sana: si mi pluma valiera tu pistola de capitán que decía el otro.

Todo lo anterior no quiere decir que no saque nada en claro, saco cantidades apreciables de varios productos. No quiero –nunca he querido y dudo que lo haga alguna vez- saber los costes unitarios de las patatas o tomates que me como, pero comérmelos me los como.

Este año las estrellas de la cosecha han sido las papas canarias que me traje de TFN este invierno, tomates –pocos y malos- berenjenas –una- y las okras o gumbos o gombos que son una especie de pimientos no picantes que se comen en muchos sitios menos aquí.

Con ellos se hacen varios guisotes tipo pisto o judías verdes con tomate y otro un poco más espectacular que se llama gumbo también y que es una especie de olla variada que se basa en un roux muy oscuro al que le pones todo lo que te apetezca –en especial cangrejos y salchichas… madre santa- y una especia que se llama sasafrás o polvo filé que, aunque da cáncer, parece ser que es el ingrediente imprescindible para comerse esa vaina que es muy típica de la cocina de Louisiane; ni idea pero leí un comentario de un conocido ciberpanoli en el blog de otro conocido –mío- que venía a decir que era imprescindible el polvito de marras para comerte un gumbo en condiciones.

Joder, como no lo he encontrado por ninguna parte he tenido que congelar mi cosecha de okras.

¿Que cómo se conserva la verdura fresca congelada? mira si la metes en la nevera según la sacas de la mata, la cagas… cuando la descongelas se queda mustia como si fuera perejil descongelado. Necesitas un paso intermedio. Te vale para cualquier verdura de fruto.

Agarras los gumbos los lavas y los pones en una olla con el agua hirviendo. Los hierves cuatro minutos y los pasas por agua helada hasta que se queden tiesos. No voy a hacer ninguna comparación aquí.

Los vuelves a escurrir e inmediatamente a una bolsa y al conge. Tía, verdes… y tiesos como la mojama. Si tienes verduras que conservar olvídate de los frascos.

Berenjenas de Almagro encurtidas

Dicen que la de Almagro no es una berenjena cualquiera, vamos que no es la misma que nos comemos habitualmente ¿? es de la variedad depressum más cani y con menos color que las habituales.

La verdad es que nunca les había prestado atención y últimamente las veo por los mercaditos de fin de semana, frescas –naturalmente- porque de bote… en fin!

No las he comido guisadas, no sé siquiera si se comen fuera de las conservas… ni idea!! pero encurtidas me gustan mucho; el otro día las vi y no pude resistirme: para después de las vacaciones.

La receta no es muy misteriosa. Se limpian bien las berenjenas –básicamente cortar rabitos y desbarbarlas un poco- y se les da un corte a lo largo.

En una cacerola se les da un hervor –un hervor, tienen que quedar duras- y se pasan por agua fría.

Mientras reposan te preparas unos palitos de hinojo silvestre que habrás recolectado en cualquier cuneta y unos trozos de pimiento seco. Hay gente que lo hace con pimientos morrones de lata o asa pimientos ad hoc. El problema es que los pimientos asados o en conserva se manejan mal: se rompen mucho, mejor secos y que se remojen en el encurtido ;)

Bien pues en cada berenjena pones un trozo de pimiento, la atraviesas con un palo de hinojo y las vas colocando en un cacharro grande para encurtirlas.

Te preparas una mezcla con pimentón dulce, pimentón picante, comino molido. Además le pones dientes de ajo un poco machacados y un puñado de sal. No te doy cantidades, como diría mi amiga M: que tus ojos sean balanza.

Nada más, añades los condimentos al cacharro donde tengas las berenjenas y le pones vinagre y agua –también a tu gusto, yo le puse mitad y mitad- y al final un buen chorro de aceite crudo que cubra el conjunto para que no le dé mucho el aire.

Listo, a la despensa una semanilla –o más- y a comer tapas ricas que aderecen los aperitivos de este otoño soso y triste que se nos avecina…

Tagarninas –o cardillos- esparragás

Bueno, antes de nada… he tenido problemas técnicos inauditos… perdí la mitad del blog en la otra dimensión… me lo arregló mi amigo Gusete de la peña de Madrid Tiene Miga que además de ser un panadero excelente –un poco muy pijo, eso sí- es un observador con clase… me pidió las contraseñas de wordpress y después me llamó para decirme que, el sr. press, le pedía también las del banco, del mío… en fin, se las di… pongo la mano en el fuego por ese man, por Gusete, espero que no pase nada ;) ja, ja, ja, ja…. gracias colega, te debo una, abrzss

Me hace gracia vivir en el barrio donde vivo. Me sorprende porque es bastante cutre –barrio nuevo de las afueras, a menos de doscientos metros de la línea de cambio horario ;) como dice mi hermano: casi en las afueras de Aranda de Duero- calles anchas que te tienes que dar una paliza para llegar a la parada del bus, sólo una tienda –grande eso sí- farmacias, bancos, un par de chinos y diez o doce consultas de dentista; como si a la gente le quedara pasta después de pagar los hipotecones para arreglarse los piños.

Peeeero, me hace gracia; de pequeños lo recorríamos con mis padres y mis abuelos a buscar setas o simplemente a pasear, tirar piedras o buscar cosas entre los montones de escombro o similar, actividad a la que éramos y somos muy aficionados toda la familia… de hecho a mi orquito los reyes le trajeron un buscador de metales para localizar tesoros ja, ja, ja, ja!! verídico, se pasa las horas muertas recorriendo el campo y picando para sacar anillas de lata de cerveza… en fin, divina ilusión la de querer retirarse en base a tesoros ocultos ya a los diez años, supongo que en cuanto tenga catorce se pasará a la primitiva.

Si lo miro desde el punto de vista económico se me caen un poco todos los palos del sombrajo. Compramos una casa con ahorros y similares de toda la vida y nos hipotecamos por el resto de lo que nos quede. Y suerte que teníamos ahorros y similares, porque quien no los tenía se hipotecó por dos.

Aluciné pepinillos los amplios debates que se montaban en las reuniones de vecinos con el uso de la piscina comunitaria; al principio no entendía muy bien de qué iba el rollo, después caí en que allí no se va de vacaciones, puentes o etc. ni el tato; se pasan de unos a otros las pelis bajadas con la mula, hacen guateques en la sala comunitaria… un desastre!!

Creo que voy a montar un grupo para salir de nuevo a los descampados a buscar setas, y cualquier otra cosa comestible que haya gratis, a los rodales que me enseñó mi abuelo, seguro que tengo éxito.

Hay gente que se dedica a eso. Hace tiempo, cuando era feliz usuario de la tele por satélite :( vi un programa de Jamie Oliver sobre cosas comestibles y gratuitas que se podían encontrar en la ciudad… tranquilas sólo vegetales. Los tíos recogían cosas rarísimas que insistían en que eran o rúcula o estragón o perejil silvestre o etc.

No sé muy bien cómo terminó el cuento, qué plato hizo con guindillas y lo que encontró en el jardín del vecino, pero a juzgar por el aspecto del perejil que se agenció, seguro que murieron todos :)

Aquí en Madrid hay gente que lo hace en zonas relativamente urbanas. En nuestro barrio también hay –vistas por mí- liebres y –sólo he visto restos que se había comido otro bicho- perdices –la del post de la ballottine era legal, insisto- y aunque –de momento- no he visto partidas de caza, sí que hay grupitos de paseantes rebuscando por el suelo. Así que setas de primavera, cardillos, collejas y algún espárrago seguro que hay.

Y efectivamente los hay. Ayer por la tarde enrollé a mi hijo y nos fuimos a pasear a ver qué encontrábamos –afortunadamente le convencí para que no se llevara el detector de minas y la pala porque al final el que termina siempre cavando soy yo- con una bolsa y una navaja y nos vinimos con este maravilloso montón de tagarninas, conocidas en mi casa como cardillos.

Las tagarninas o cardillos –en Andalucía le llaman cardillos a los tallos, que también se comen, de los alcauciles o alcachofas silvestres- son un cardo que has pisado mil veces en cualquier descampado urbano o rural. Son, precisamente, los que echan flores amarillas. Estos …

Es una verdura bastante fina, si se cuece convenientemente y tiene el tamaño adecuado. Lo que se come son las pencas de las hojas, después de haberlas pelado bien –te puedes imaginar el coñazo que son las espinitas del cardo- y en varias preparaciones, normalmente hervidas y en revuelto, guisadas o como acompañamiento en cocidos y sus equivalentes.

No lo sé seguro pero tengo la sensación de que es una verdura netamente andaluza… aunque mis abuelos la buscaban y no eran precisamente andaluces ¿? y más en concreto de Jerez para abajo ¿es así? Yo solamente los he comido allí en verano –zona de La Janda- de bote o congeladas y aquí, en casa de mi abuela… a lo mejor hace cuarenta años la última vez, puff!!! en los dos casos revueltos con huevo.

Como te puedes imaginar es una verdura que o la comes ahora o te esperas hasta la próxima,  porque en cuanto empieza a hacer sol se forman unos cardacos que no te los saltas, sin pincharte, ni queriendo y se pondrán durísimos.

Según me han explicado –nunca he tenido la suerte de estar en Andalucía, libre de marca, en primavera- en estos días los venden limpios en las puertas de los mercados, porque no es un producto que se pueda conseguir –aunque una vez los vi en bandejas en el de El corte inglés- en los súper estándar… así que si te apeten o vas a por ellos o se los compras a uno que ya se haya pinchado.

Al final, y después de perrear un rato con pelarlos, me decidí por prepararlos en guisote morisco… ajo, pimentón, comino, sal y pan frito, que por allá abajo le dicen esparragá o tagarninas esparragás.

Pues nada, lavas bien las plantas y con paciencia te pones a pelar los cardillos. Me agencié unos guantes de goma pero te pinchas lo mismo, bah! un coñazo. Aunque te quede alguna punta verde no importa, pero es importante que le saques todas las espinitas porque si no –te puedes imaginar- es bastante desagradable después. Revisa bien la base de los tallos.

Listo, cuando los tengas les das otro par de aguas y los cortas en trozos.

Preparas un majado con unas rebanadas de pan y unos ajos. Todo bien frito. Le pones también pimentón –dulce o picante- un poco de comino y sal. Machacar, machacar, machacar.

Mientras tanto pones los cardillos a freír en una fuente de barro y les das un par de vueltas. Cuando te parezca, le echas un par de vasos de agua… la que pienses que va a gastar hasta que se pongan tiernos los cardillos –a mí me cocieron unos cuarenta minutos a fuego suave- o bien –si estás desocupada- le vas poniendo según se consuma y le pones el majado. Un par de vueltas y a esperar.

Cuando los cardillos están tiernos les cascas un par de huevos por encima y los pochas con la fuente tapada… o los rompes y les das vueltas con un tenedor para revolverlos… como no estaba seguro de las apetencias de mi hijo –acerté porque vino, de un cumpleaños, hasta las trancas de txetos– hice el huevo en una sartén sin aceite para no dejarlo –el que le tocaba a él- toda la noche dentro del guiso.

Joder, anoche no estaba ni para nada, ni para nadie… y decidí apretarme un poco de vino seco como inductor al sueño, es decir por motivos exclusivamente terapéuticos ;) bss.