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Tunnbrød. Pan plano. Pan Polar

Ah! qué coñazo de semana!! Vivimos en un país de modas. Este mes toca productividad. Como si fuéramos alemanes! Día y noche. Cualquiera que vea los horarios de envío de mis correos electrónicos se descojona ¿qué hará éste despierto a las doce y media? y lo cojonudo del caso es que uno –mi jefe- me contestó al ratito y le recontesté a las cinco –no quería hacerme el interesante- ja, ja, ja, ja!!

Y claro con tanto currar, vienen los errores. El viernes le mandé a ajonjoli documentación de curro y seguro que a alguno del curro le mandé una receta de tupinambos… ¿qué pensarán de mí? los dos! :)) Claramente no soy alemán ;)

Como colofón, ayer me dio por preparar estos panes suecos tunnbrød –no sé si es así ø o así ö- que dicen que se traduce como pan delgado, pero también le dicen pan polar que es el equivalente a llamarle bimbo a todos los panes de molde… en fin.

No es la primera vez que lo hago. Le eché un ojo a las recetas de aquí y de aquí. De punta a punta… como verás panes cardiosaludables :( Después le di una vuelta a un libro de Linda Collister y me convenció más la receta. Es la que hice.

Lamentablemente lo último que se me ocurrió consultar –pero ya  con el pan hecho- fue la wikipedia y el youtube. Tampoco la receta de la Collister es fetén, sobre todo porque hay que hacerla con harina candeal y no con harina de fuerza, yo usé T65.

Me las prometía felices ja! harina de cebada, nada, nada, me voy a una tienda de hippies y me la agencio, una leche!! De avena la que quieras, pero si tu forraje es la cebada como no te la fabriques, nanay!

Pude porque tengo grano de cebada cervecera que uso para hacer malta –joder, esta tarde, si tengo un rato, a ver si me traigo un post sobre la malta que tenía en el otro blog- pero claro moler grano sin molino no es cosa fácil, lo hice con un molinillo de mano, pasándolo varias veces… un desastre. De doscientos gramos de grano saqué ochenta y cuatro de harina fina de cebada. Productividad griega con jornadas estajanovistas, menos mal que me regalan la cebada.

Bueno la receta. Trescientos gramos de harina de trigo T65 –si lo haces, usa harina de trigo corriente del súper- cien de trigo integral, cien de centeno integral y lo que salió de harina de cebada. Un par de cucharadas de crème fraîche, un poco de sal, como cuatrocientos cc. de leche templada, cinco gramos de levadura seca y un par de cucharadas de azúcar.

Este pan se puede comer blandito –por ejemplo si te comes un bocata en IKEA- y con levadura o crujiente, como si fuera una galleta, y sin levadura con lo que lo puedes conservar mucho tiempo. De hecho, parece ser que la técnica sueca era moler y hacer el pan duro en una o dos veces en todo el invierno antes que se congelaran los ríos que movían las piedras de moler ¿? No sé, me parece una capullada, fuera de contexto, de la sra. Collister.

Sacaba a colación lo de blando-crujiente para decirte que te interesa no usar azúcar corriente para este pan porque te quedará más quebradizo, yo creo que la tontería es que se pueda doblar bien para hacer bocadillos.

Usa azúcar invertido –puff!! qué poco me gusta esa palabra- o algún tipo de azúcar invertido… por ejemplo miel corriente, para que te quede flexible. Le puse dos cucharadas soperas.

Pues nada lo mezclas todo y lo amasas hasta que te quede una pasta manejable. Difícil porque la harina de centeno es muy puñetera  e insistirá en pegarse por todas partes.

Lo dejas reposar una hora al abrigo y lo divides en partes iguales… hice bolas de unos ochenta gramos y las dejé reposar otra media hora… me salieron tortas de veinte centímetros hasta que me cansé y todavía me sobró la mitad de la masa –la congelé ;)

Si tienes la curiosidad de ver vídeos de cómo se hace este pan en Suecia, te darás cuenta de dos cosas, 1) que no se hace con harina de fuerza ni de coña y 2) que nosotros tenemos cosas mucho más pequeñas que los suecos –y las suecas- entre otras: los hornos y las palas de madera.

Lo extiendes bien y, como no tendrás un rodillo con formas y pinchitos –como los suecos- lo pinchas bien con un tenedor y, o bien al horno muy caliente un par de minutos –riesgo de que te salgan pitas en lugar de tunnbrød- o bien a una sartén a fuego medio, como minuto y medio por cada cara. En ese caso la primera cara que pones es la que has pinchado con el tenedor y, mientras se hace, pinchas la otra, con la torta en la sartén. Si las quieres duras, dejas enfríar las tortas de pan y las retuestas después en el horno, mejor con la puerta abierta.

Nos las cenamos anoche con escarola, tomatitos y bacalao y atún ahumados.

Te dejo, que hoy tengo a una de las gorronas habituales para hacer alajú. Otro día te cuento cómo.

Beso.

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Skorpor. Pan tostado sueco. Desayuno de domingo

El acontecimiento de la semana de mi círculo de blogeros  amiguetes ha sido la cruel y despiadada copia a mi amiga, la sra. epa!, por parte de un despiadado chef ejecutivo ja, ja, ja, ja!!

Son episodios recurrentes, me acuerdo de otro mediocre que le copió a la sra. lechuza, aquel  le mangó hasta las fotos…  que retocaba para quitarles la marca de la autora, patético. Porque además el copiador tenía una web horripilante; era más aquello de que me jode menos que me copies que, que me pongas los textos y las fotos en este sitio tan feo.  A Bea le quitaban los textos de los tutoriales y los vendían ¡¡!! La monda.

No he visto nunca textos míos –algunas fotos sí, en un caso, además de no ser copia, quedé encantado del sitio donde la vi, alguna adaptación de cosas que he escrito en algún cutre programa de tercera división también, me hizo sonreír- por ahí, pero tampoco mis cositas tienen la calidad de las tres monstruas precedentes. Todo lo más algún sitio que tenían el blog completo dentro otra página web ¿? no sé muy bien con qué finalidad y alguna receta antiquísima que habían sacado de foros de cocina en los que participaba cuando era joven la he visto en esos horripilantes repositorios de recetas que hay. También supongo que los jaboneros cutrillos le sacan partido a la técnica del jabón… en fin, soy poco curioso en esos aspectos.

Yo sí copio, creo que está dicho en algún sitio del blog. No hay casi nada original en el blog, ni las recetas, ni los jabones, ni las cajas de los ídem, ni na, de na. Algunas veces lo digo, otras dejo pistas para que se pueda llegar al sitio original –las bombas de jabón- o el link del sitio; como dice epa! las recetas al final no son de nadie.

Uno de Suiza que hace recetas que me gustan, presume en su blog cada vez que le copio. Hago su receta y se lo cuento, el  man está encantado.

El otro día hablaba con la sra. Jonjo de este tema y me contaba de otra compañera de blogs que, parece ser, que tiene un abogado que demanda a los que le copian ¡chorradas! es ponerle puertas al campo… a Racionero sólo le pudieron meter mano por la vía de la vergüenza pública y mira que el tipo tenía copiadas páginas enteras de otros libros y a Cela tardaron años en sacarle un duro por un libro que había copiado casi de pe a pa… así que me temo queridas copiadas que aparte del gusto/disgusto que te provoque poco más puedes hacer. Darle un poco de publicidad, que nos despachemos unos días a cuenta del delincuente y listo, hasta la siguiente.

Sí que, dentro de un rato, voy a abrir –arriba al lado de COSAS VARIADAS- una sección fija en el blog para poner los sitios que me entere que copian. El del chef ejecutivo éste el primero. Para que comprueben en sus propias carnes lo difícil que es hacer gestiones en la web. Si te enteras de algún sitio que te copia dímelo para que lo dejemos para la posteridad, verás lo que nos vamos a reír todos ;)

Y bueno pues eso Skorpor, pan tostado sueco… para la filosófica chica de los desayunos de domingo. Sólo le copié el título a la amiga Sandra el resto de la receta es mía :))

Bueno pues estos son los panecillos esos duros que venden en el IKEA y que se pueden comer todas las mañanas calentitos y sin excesivo curro.

Van con harina integral de trigo –en  mi caso semi integral- la misma cantidad de masa madre ácida de la misma harina y poco hidratada, un par de cucharadas soperas de salvado de avena, un cuadradito –tipo terrón de azúcar, pero le puedes poner más- de mantequilla blanda, un sobre de azúcar de cafetería, sal y agua templada para sacar una masa no muy pegajosa.

Para que eches matemáticas al asunto, mi masa terminada pesó ochocientos cincuenta gramos.

Amasé todo y lo dejé una noche en la nevera. Lo saqué, lo dejé templar hasta unos 17ºC y lo hice bolas de 50 gr.

Colocadas en una placa separadas para que no se peguen al fermentar, las pones en un sitio templado, tapadas con algo de plástico para que no se seque la corteza. Se me pegaron toditas por capullo y no usar dos bandejas en vez de una. Si vas a hacer lo mismo que yo, las separas después con una espátula mojada en un poco de aceite ;)

Reamasas como puedas y las metes al horno caliente –220ºC- unos veinte minutos. Hasta que justo se empiecen a dorar por arriba. Con esas harinas y cantidades no se te deberían abrir los panecillos al cocerlos. Te quedarán un poco más bonitas si, como a mí, no se te olvida poner humedad en el horno.

Las sacas y las dejas enfriar totalmente antes de partirlas por la mitad. Si lo haces en caliente se te romperán.

Las cortas en mitades, vuelves a calentar el horno –ahora no se me olvidó el vapor- colocas los trozos en una rejilla y los horneas hasta que te parezca bien el color.

Los panecillos, si lo has hecho bien, todavía te saldrán un poco blanditos. Los dejas al aire dos o tres horas y tienes desayuno saludable –a este pan en Francia le dicen pan salud- para unos días. No los guardes en plástico si no quieres que se reblandezcan.

Me los he desayunado esta mañana de domingo, con té rojo, queso fresco, caviar de pega y una mermelada de arbutus canariensis cuya procedencia, junto con mi premio del concurso de comida salvaje y al que me referiré otro día, puede deducirse por la etiqueta. Muchas gracias, está co-jo-nu-da; tenía una capa negra por encima ¿crees que moriré? quiero decir del affaire arbutus… que lo otro ya lo tengo yo claro :)

Beso fuerte.

Knäckebrod

El mundo moderno mola mucho… cuando todo va bien, pero como se líe la troca vas de culo, menudo coñazo!!

En la misma mañana se me juntó un problema de teléfono y otro de tarjeta de crédito ¡mamá! servicio de atención al cliente, call centers ¡horror!

Estaba encallecido de tratar con los tíos de telefónica, en casa y en el curro. Lo cuento muchas veces y hay gente que no me cree, pero es radicalmente cierto. Hace algunos años le adjudiqué la compra y la instalación de una centralita de telefonía a una empresa cuyo argumento comercial, deslizado de forma sutil en las conversaciones, era –atención- que la hermana del director comercial además era la directora del servicio de atención al cliente de Telefónica ¡¡!! Se llevaron el contrato los menes.

Tan embrutecido con esa telefónica que en cuanto me cambié a un barrio nuevo, y aun a costa de perder el número, contraté una línea con ONO ¿alguien ha llamado alguna vez al servicio técnico de ONO? joder!! y me quejaba de telefónica!!

En cuanto me terminó la permanencia le compré al chico un celular y di de baja la línea de fijo. Idea cojonuda, pero lo más cojonudo de todo fue cuando se me ocurrió contratar una línea ADSL con Vodafone. Atención camaradas: contratada en septiembre de 2009 –es interesante decir el año- en, casi, la primera semana de febrero de 2010 todavía no está instalada. Es posible, que os voy a contar que no sepáis, que haya llamado unas diez veces a preguntar, llorar, quejarme… etc, cada vez he estado al teléfono una media de treinta minutos y escuchado media docena de dulces acentos foráneos; creo que sueño con la sintonía de espera.

Todavía ayer, después de tres cuartos de hora al aparato y de explicarle mi vida a tres tías diferentes, cuando ya di con la inteligente, me cuenta que lo único que me puede decir es que no me puede decir nada, nada, nada. Cinco meses, cinco meses. Y que en fin, que lo de dar de baja la solicitud, que no lo tiene muy claro que se pueda hacer ¡¡!! Cinco meses!! y lo más cachondo de todo es que la instalación depende de Telefónica, de Telefónica ¡mamá!

¿Sabes aquello de comulgar con ruedas de molino? pues así es la vaina.

Pan sueco de centeno o knäckebrod o algo así.

Parece ser que en Suecia hay varias clases de panes, ja, ja qué novedad, será verdad pero yo me he pasado meses currando en Estocolmo y sólo comí galletas duras de centeno, de esas de Wasa: el knäckebrod. Además hay kavring que es de centeno tipo pumpernickel, tunnbröd que es así tipo pita y skorpor que son esos curruscos tostados duros como piedras. Esos son los que conozco.

Supongo que cada uno será de una zona de allí pero para mí que de donde son todos típicos es de IKEA ¿no? tú come localmente que diría la sra. jonjo.

Se puede componer de muchas maneras y con diferentes harinas. Harina sola o acompañada con semillas: alcaravea y/o anís podrían ser sabores típicos de allí.

Lo único que tiene de especial la elaboración es que el pan primero se cuece y después se seca para quede duro. No hay nada misterioso en la elaboración así que no he sacado fotos intermedias, por eso y porque la masa de centeno es un soberano coñazo y se pega por todas partes y ya tengo la máquina de fotos como el trapo de un jamón.

Pues nada yo lo he hecho así: ciento cincuenta gramos de harina de centeno gallego que me regaló C, otro tanto de harina integral de trigo que me regaló G, ciento cincuenta más de masa madre de trigo T65 francesa que me regaló E, una cucharadita de melaza de caña –esa y la sal las compré yo ;)

Va para los donantes y para una chica guapa que esta semana está débil pero apocalíptica.

Se mezcla todo, se añade agua y se amasa ¿alguna vez has hecho pan con mucha harina de centeno? te vas a enterar de lo que vale un peine.

Cuando tienes una masa suave y pegajosa la dejas reposar, en un sitio templado, unos cuarenta y cinco minutos. La sacas, la haces dos trozos y los extiendes –empieza lo bueno- con un rodillo sobre una mesa con mucha harina.

Quizá puedas, en lugar de la harina, emplear una superficie espolvoreada de salvado y así te quedarán un poco más rústicos.

Cuando tengas la masa extendida la cortas de la forma que te interese, la picas con un palito, o similar, para que no se arqueen las galletas y al horno -250º C- por cinco minutos.

Yo las extendí sobre un papel de horno y las corté con un círculo de lata, de esos que se utilizan para montar platos en forma cilíndrica, retiré los recortes y las horneé en una bandeja.

Se queman muy deprisa, así que es conveniente que seas escrupulosa con los tiempos.

Una vez que tengas todos los panes horneados –te habrán salido blanditos- se devuelven otra vez al horno, a 50º C +/-, unos cuarenta minutos más para que se terminen de endurecer. Se sacan y se dejan enfriar antes de guardarlos en una lata, o similar. Parece ser que duran hasta que se te acaben :))