Archivo de la etiqueta: jabón transparente

Técnicas para hacer jabón casero. Jabón transparente

Estuve haciendo jabones transparentes este verano, se me habían olvidado en el fondo del armario.

Estaba [estoy] preparando unos informes que tengo que entregar esta tarde y me he salido al recreo un rato. Me filmé, es el vídeo de arriba.

El otro día estaba tomándome copas con unos y se pusieron a hablar de Derecho Civil romano. ¡¡!! estábamos fatal.

Uno contó que la gente en Roma era tan seria y le tenía tanto aprecio a la palabra dada que muchos juicios civiles terminaban con la exigencia por una de las partes para que la otra jurara que lo que se estaba diciendo de ella era mentira. Cuando lo hacía, era tal la fuerza de la palabra, que el contrario automáticamente retiraba la acusación.

El otro día, al fin, contacté con una de las tías a las que le había prometido regalar jabón. La piba me dijo: no te había llamado —en realidad dijo, llamé- para reclamarte el jabón porque no quería saber que te había pasado algo grave, sabía que si no era así cumplirías lo que habías dicho —en realidad dijo, lo que dijiste. La tía se enteró de que éramos romanos.

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Jabón de colares

Hace algún tiempo le prometí a mi amigo ni_colares que le regalaría algunos jabones. Tanto tiempo… que ya ni recuerdo del fausto motivo del regalo ¿te acuerdas tú?

El querido ni me dijo que no me preocupara con el tiempo de demora porque andaba en no sé qué negocios de panadería que le tenían entretenido, tampoco sé si hasta el punto de no ducharse. Me tendió la mano y me agarré hasta el codo. Conste que el jabón lo hice muy rápidamente, pero ahí se quedó arrinconado en: mi cocina.

Al final, hasta mi hijo me pegó la bronca a cuenta de que al jabón le iban a salir patas o se lo iban a comer los bichos y bien/bien tenía razón el chaval.

Joer! lo tenía todo: el jabón, unos papeles de estraza para envolverlo, una caja de etiquetas adhesivas… todito, sólo me faltaba hacer la etiqueta y enviárselo al man y a alguna pedigüeña que tengo por aquí cerca. Pues desde el mes de julio está la cosa.

Desde luego no hay mal que por bien no venga. El retraso me ha hecho corroborar que, por muchos artilugios que me invente, sigo sin tener ni puta idea de cortar el jabón y que los colorantes que uso tampoco son nada del otro jueves… y bien caros que me los cobra el tío Riesgo.

Son jabones corrientes, básicamente palma, coco y sebo a tercios. Duros y con una espuma estupenda.

Algunos –los que quieren ser verde claro- llevan arcilla verde ¡claro! :)) otros llevan azafrán canario –a ver si adivinas el color- que me parece que le dicen cártamo.

Unos con perfume: almizcle y neroli, otros no –esos huelen un poco a rancio pero son súper guays con el agua.

Unos con colorante de jabón que quisieron ser rojos y morados y se les pasó el arroz con el verano :(( y otros no.

Después hay otro lote de transparentes con la fórmula habitual de glicerina con y sin colofonia. Los que llevan colofonia son menos transpa pero a cambio son más duros y no evaporan el alcohol con el tiempo y se hacen más delgaditos.

En fin, querido ni_colares, esto es como la caja de bombones de Forrest Gump, hice el jabón, lo metí en cajas y ahora no sé cuál te tocará :)) suspendo en presentación y en plazos, pero te aseguro que te encantarán –todos- en el baño.

Abrazos, Au.

En busca de la transparencia perfecta… y 2

Ya te tengo… hermana!!

No sé si harán espuma, pero bonitas son un puñao ;)

En busca de la transparencia perfecta

A cuenta de las pastillas de la felicidad, me han salido encargos -humildes encargos- de pastillas reconfortantes en cajas amarillas.

Estoy preparando verdes que eran las de la película. Colocan.

He cambiado la fórmula y me he ido al Hipercor a cotillear cómo son de transparentes las comerciales. Las que tienen estos miden dos centímetros de grosor. Las mías, una pulgada.

Podía haber comprado una de la competencia para comparar, pero paso de dejarles pasta. Las verdes son más transpa que las comerciales :)

5 pastillas de la felicidad

El otro día tuvimos una pequeña fiesta de cumple en casa y unos amigos se presentaron con una cajita –igual que las de las fotos- que decía en la etiqueta: 125 grs. of happiness.

Lo primero que pensé fue: puf!! esta noche vamos a terminar todos en la cárcel… hace algún tiempo –empieza a no ser poco- hubiera pensado: puf!! esta noche nos vamos a poner todos hasta el culo; 125 grs. juntos, sólo los he visto en las películas… menos mal: eran bombones, 125 grs. no hay ni para empezar.

Me hago mayor, lo noto en muchas cosas. En lo físico menos –pero mucho también ja, ja, ja, ja- al fin y al cabo todavía sigo viendo las cosas, a la gente y a mí en el espejo, con los mismos ojos que tenía hace treinta años; pero más en el coco, por ejemplo en el cuento de más arriba ¿poco o mucho? 125 grs. de felicidad me hubiera parecido poca felicidad para la que yo quería –o creía que podía tener- y 125 grs. de dulce: un exceso.

Pero si te soy  sincero –espero que sepas guardar la discreción debida al caso- cuando más, más, más, me noto que me ha pasado un rodillo de años por encima, es cuando voto en las encuestas  de El Mundo y resulta que voy –algunas veces, pocas joder!! con la mayoría; coño! es que me llevan los demonios!!

Pastillas de la felicidad, dicen que son las que más se prescriben en España; se ve que somos especialmente propensos a la melancolía. Las azules para subir, las rojas para bajar –vaya, otra vez me traicionó el subconsciente… un país de máximos y mínimos.

Y no es gratis lo de las pastillas. El orco lleva varias semanas haciéndome preguntas recurrentes sobre qué es lo que es el éxtasis, apostaría a que –tiene diez para once- no se refiere a polvos, sino a cápsulas ;) algún gañán está próximo en el cole.

No sé muy bien cómo –sin traicionarme, todavía más, en términos ideológicos- enfocar el asunto.

El día uno nos dimos una vuelta por el Rastro y terminamos en la FNAC de Callao. Mientras él revolvía libros de macacos yo me fui a ver pelis musicales y me di de morros con Quadrophenia… la oportunidad la pintan calva!

Si no la tienes en la memoria, Quadrophenia es una afamada peli que produjeron los Who en los setenta del XX y que cuenta la historia de un chico de los de hasta el culo de anfetas, de sus héroes –un guapísimo y jovencísimo Sting: as de oros- y del reconocimiento por la pertenencia a un grupo: los mods. Claro, todo trufado de chicas que me gustan, palos a farmacias, hostias con los rockers, gritos con mis viejos, neurosis e histerias por las anfetas, no voy a currar porque tengo una resaca de tres pares… etc. etc. etc. Y al final me tiran de casa, del curro, mi piba se lo hace con un colega y as de oros –el más follador de la comarca- resulta que era el botones –el bellboy de la canción de The Who-  guaperas de un hotel en Brighton.

Salvado… con esta peli practicamos inglés –sólo estaba en versión original- y el man va a comprender –sin que yo tenga que pringarme políticamente- el porqué no de las anfetas.

Resultado: la peli está en un slang –no llega a ser cockney pero casi- incomprensible, al tío no le pareció mal que la peña se forrara a leches en la playa, las motos con muchos espejos le parecieron guays y, sobre todo, me dijo: papi, esta mañana he visto en el Rastro unas chupas iguales que las que llevan en la película ¿podemos ir el domingo que viene y me compro una con lo que tengo en la hucha?… Bellbooooy!!!

Como el chiste de Jesucristo y Judas: ¿no es pa matalo?

5 pastillas de la felicidad se titula el post, si de verdad fuesen mágicas y conjuraran algo quizá yo también me las tomaba… no son, las azules y las rojas, el medicamento más prescrito?? y decían que el soma y el estado del bienestar eran majaderías bah!! yo las he preparado  -las pastillas- de jabón de glicerina para los regalos de estas Navidades: bienestar a precios populares y sin recetas. Te evitas abroncar a tus hijos por comerse pilules mientras tú te las metes a escondidas ¿crees que no sirven los mismos argumentos para ti?

Con un simple baño y un buen jabón de los que van en la cajita puedes ser feliz o al menos te lo parecerá lo que no deja de ser lo mismo que con el Valium y las azules ¿no?

Beso.

Técnicas para hacer jabón casero. Jabones transparentes. Jabón de glicerina

También puedes mirar aquí y aquí.

Los jabones transpa son de las cosas más refinadas que se pueden hacer en casa. Para alguna peña –gente de sentimientos primitivos- son casi ese objeto del deseo –claro, en este caso- ya ves tú qué cosa… anda que si Buñuel levantara la cabeza.

La química de este tipo de jabones tiene cierta similaridad con los jabones habituales en la primera parte del proceso pero después se complica un poco y además los productos que se usan son sustancialmente más caros.

A diferencia de los jabones líquidos transparentes la pastilla de jabón, mal llamada, de glicerina se saponifica con sosa caústica en lugar de potásica utilizando aceites un poco especiales; los más usuales coco, ricino y ácido esteárico o estearina –no soy de ese palo, pero me parece que la estearina es una de las cosas que se utiliza para hacer velas ¿?

El fundamento de esta vaina es hacer un jabón lo más puro posible, disolverlo y después aclararlo, estabilizarlo y endurecerlo para formar las pastillas. Difícil.

Decía antes que está mal llamar a este jabón de glicerina porque todos los jabones caseros son muy ricos en glicerina. La glicerina es un subproducto de la saponificación, que los jaboneros habilidosos sacan de la pasta y la venden por separado, cara. En mayor o menor medida todas las grasas orgánicas producen glicerina cuando se combinan con un hidróxido –la sosa- hasta el jabón de aceite reciclado es riquísimo en glicerina.

El propio jabón transparente se puede hacer con o sin glicerina –he de reconocer que de las tres o cuatro maneras que hay para hacer jabón transpa sólo me sale, con relativa contundencia está que voy a poner aquí… pero no me rindo- y cuando se hace con, se añade y no para suavizarte, otra cosa es que sea guay y mole mazo en la piel.

La manera más corriente de hacer jabón transparente en casa es comprarte una barra de jabón de glicerina ya hecho –las venden, blancas y transparentes- fundirlo en el microondas añadirle color, olor y alguna parida en suspensión tipo muñecajos, cuentas de colores, etc. echarlo en un molde y contarle a tus amistades que lo has hecho tú. La mayoría de las cosas que se ven por Internet o en las tiendas de productos naturales son así. Me da risa. Si no desbarro mucho y se me va la olla, al final del post te pongo los precios para que te eches –dudo si este eches es o no con hache- un número de cuántos kilos de jabón te puedes hacer con lo que cuesta el kit de marras. También hay muchos libros de recetas de jabón que van de esa vaina, si te vas a comprar uno revísalo antes.

Bien, pues una vez puesta a parir la competencia ja, ja, ja, ja!! què anava a dir? a sí, que si tienes poca pasta o te mola esto del jabón, también te lo puedes hacer tú en tu kelfo. Te voy a explicar cómo lo hago yo.

Lo primero que necesitas es aceite de coco, aceite de ricino y ácido esteárico, agua y sosa caústica.

Estoy preocupado por una lectora del blog que estaba muy dispuesta a hacer jabón y no he vuelto a saber nada de ella. Sigo, no sin aprensión, los sucesos en la prensa gallega por si alguien se accidentó haciendo jabón o, peor aún, le quemo el culo a todas sus amistades con un jaboncito un poco fuerte. De momento no he encontrado nada pero ese silencio prolongado me hace temer lo peor. Es por ello y porque tengo pocas, aunque exquisitas lectoras/es y comentaristas, que…

SI SIGUES LEYENDO A PATIR DE ESTE PÁRRAFO Y HACES JABÓN SIN HABER LEÍDO Y ENTENDIDO LOS CONSEJOS DE SEGURIDAD QUE HAY EN OTROS POST DE ESTE BLOG, Y QUE ENCONTRARÁS PICANDO EN LA ÉTIQUETA DE JABÓN EN LA COLUMNA DE LA DERECHA, ES QUE ERES TONTO DEL CULO Y SI, ADEMÁS, NO TIENES EN CUENTA QUE PARA ESTA RECETA TAMBIÉN SE NECESITAN USAR PRODUCTOS INFLAMABLES ES QUE ADEMÁS ERES UN GILIPOYAS INTEGRAL.

Para una prueba de poco coste y mucho provecho puedes emplear: doscientos veinticinco gramos de aceite de coco, cien de aceite de ricino y ciento veinticinco de ácido esteárico. Los números de saponificación con sosa sódica son: 0,183/0,128/0,141 gr. de sosa por cada gr. de grasa, respectivamente. Para esas cantidades de grasa y sosa usa cuatrocientos cincuenta gr. de agua.

Te preparas un jaboncito corriente en una olla al baño de María suave –como si fuera con aceite reciclado o para jabón líquido- hasta que se haya saponificado muy bien, no te importe si se te queda duro como una piedra en la olla.

Cuando lo tengas, preparas trescientos gramos de alcohol etílico –el de farmacia va de coña- y lo viertes sobre la pasta removida.

Ni que decir tiene que: si estás o fumando o trabajando en una cocina de gas o haciendo cualquier otra gilipoyez que no sea estar muy atento a lo que estás y con la cocina muy, muy bien, ventilada y vacía de perritos, gatitos, pajaritos, niñitos, manazas y otras alimañas comunes en España, estás a punto de cagarla. Dicho queda.

Este paso es delicado y deberías hacerlo con la olla fuera del fuego por motivos de seguridad evidentes, pero también porque el alcohol hierve muy deprisa y se te evapora con lo que harás un pan a base de tortas y también porque al hervir se te puede salir de la olla. De verdad, ve con mucho cuidado: lejos de fuentes de calor, de fuego, de chispas y en un sitio muy ventilado.

La temperatura del jabón cuando le viertas el alcohol no debería estar por encima de 70º C.

Una vez que tengas el alcohol dentro le metes la mano de la minipimer y dispersas la masa de jabón sin piedad. Irás notando que se disuelve en el alcohol hasta no quedar nada y obtienes un líquido muy ligero –como el agua- y traslúcido, lechoso y con mucha espuma.

Si no me has hecho caso y sigues trabajando encima de la lumbre ten mucho cuidado porque la espuma puede subir con el calor y desbordar la olla.

En cuanto repose un poco, el líquido se volverá transparente cristalino; si apartas un poco la espuma con un cucharón puedes verlo. Déjalo tapado reposando dentro del baño de María. Sería ideal que le mantuvieras la temperatura entre 60 y 70 ºC, dentro de la olla de agua caliente no deberías tener muchos problemas.

En un microondas disuelves cien gr. de azúcar blanca corriente en cien gr. de agua. Cuando no quede azúcar le añades doscientos gr. de glicerina transparente lo remueves y le mides la temperatura. La subes o la bajas en función de lo que necesites. La mezcla tiene que estar entre 70 y 80º C. Si vas a hacerlo en un micro usa recipientes altos o vigila muy bien porque te puede hervir y te toca limpiar el horno.

En esta vaina la cantidad de alcohol es importante y habrás perdido algo en cocer el jabón y en los enjuagues con la batidora. Hay que reponerlo. Lo más inteligente es pesar la olla cuando le pones el alcohol y volverla a pesar justo antes de mezclar el mejunje con el de la glicerina. La diferencia es lo que le debes añadir de alcohol. Mágico :) Joder, eso es un coñazo, échale un chorro y listo. Remueve.

Pues nada ya sólo te queda juntar las dos cosas. Ojo a las temperaturas, vuelve a leer más arriba. Remueve bien con el cucharón y deja reposar tapado; deberías tener espuma –un poco-  sobrenadando la mezcla no te preocupes. La temperatura tiene que bajar hasta 40-50º C.

Ahora puedes sacar un par o tres de cucharadas de jabón para ver una muestra. Hazlo en un cuenco de cristal. Deberías sacar un líquido transparente y cristalino total. Mételo en la nevera –nevera, no congelador- y déjalo entre diez y quince minutos. Ése es tú jabón transpa.

Corta un trozo de jabón y disuélvelo en su mismo peso de agua caliente. Mide el ph, debería estar por debajo de once. Si es más no uses el jabón porque te vas a quemar la piel; has hecho mal algo: o demasiada sosa o demasiada poca cantidad de grasa o te has confundido al hacer las multiplicaciones de los números de saponificación o en los propios coeficientes. No uses el jabón sin haber comprobado que tiene un ph adecuado. Ojo con eso, por favor.

Cuando tengas la olla a esos cincuenta grados –la mezcla seguirá perfectamente líquida aunque comenzará a endurecerse si bajas demasiado la temperatura-  puedes colorear o perfumar la mezcla con lo que te apetezca aunque sería bueno que probaras antes con una muestra no vayas a estropearlo todo.

Lo pones en los moldes que más te gusten y lo dejas enfriar. Listo, en aprox. dos horas que tarda en endurecerse vas a quedar de puta madre o de maravilla –en función de tu extracción- con tus amistades sin engañar a nadie.

Cuando saques el jabón del molde notarás que huele mucho a alcohol. Lo dejas al oreo un par de días y yatá.

Lo normal es que el jabón se empañe un poco al contacto con el aire. Recupera la trasparencia en cuanto lo usas.

Lo que he hecho hoy en los jabones que se ven en las fotos.

Hay de tres clases: transparente sin aceite de ricino, perfumado con almizcle y sin color, coloreado de azul alimentario y sin perfume y el amarillo tiene aceite de ricino y está perfumado con cantueso.

Me parecería una parida indigna de cualquier lectora de este blog, pero bueno es que sepáis que cualquiera de ellos se puede refundir en el micro o al baño de María y añadirles colores u otras vainas. Para ese camino cómprate unas alforjas de burro porque seguro que las venden en el mismo sitio que las barras de jabón preparado.

Espero que os haya gustado.

Bss.

nota 1: si pasas el ratón por encima de las fotos te explico de qué se trata en cada una

nota 2: el aceite de coco vale cuatro euros el litro, el de ricino igual y la estearina cinco euros el kilo; la sosa pura unos dos euros el kilo, el alcohol tres por litro y la glicerina cuatro, echa cuentas, joder ¿es con hache o sin? a ver cuánto jabón te sale.

nota 3: actualización; los moldes: vale prácticamente cualquier cosa, esos de cristal van bien o también valen bricks vacíos…el jabón seco se pega poco o nada….los míos los daban este verano de propaganda con las botellas de amaretto tengo veintiuno y regalé nueve… teniendo en cuenta que daban tres por botella ¿cuántas botellas me bebí? ja, ja, ja, ja ….. fue un verano dulce -en palabras de otro- con fondo amargo ;)