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Pintada rellena de setas y foie

La comida del día de Navidad. Ayer estaba escuchando la radio y salía un tío que decía que en navidades nos volvemos locos con la comida y que con cuatro mierdas bien pensadas y prácticamente con el mismo coste que una comida normal puedes poner una mesa de pm; el tipo hablaba de bacalao, de coliflor, de pescado barato, de productos congelados, de caldos, de postres caseros… estoy muy de acuerdo

Anoche cenamos steak tartare, con galletas de soda, ensalada de escarola con ajo y vinagreta y un caldo de cocido de primero… de postre membrillo en almíbar con jalea y dos trozos de turrón de chocolate, agua y un par de copas de vino. No sé si la carne me costó a siete euros el kilo y nos comimos un poco más de medio.

Hoy hemos comido –plato único- pintada rellena de setas de granja y foie… porque el foie me lo habían regalado, pero si no le hubiera puesto higaditos de pollo y me hubiera quedado más ancho que largo, pan de escanda, dos naranjas Lola preparadas, otro par de trozos de turrón, media botella de vino rosado de Cigales –cuatro euros- un sevenUp y agua

El ave me costó trece euros y pesaba kilo y medio, visto lo que vale un pollo de corral no me parece caro, carísimo… hemos comido dos, pero podíamos haberlo hecho cuatro; de hecho la mitad de la gallina va para San Esteban recalentada.

La pintada es una especie de gallina africana que aquí fabrica Coren, en Lleida ;) No la había probado nunca, pero está muy rica –o quizá me salió muy bien :))

La receta que he usado es de aquí… por si no entiendes a la gabacha, dice que a la pularda –de unos  dos kilos-  que está haciendo, le pone: unos cien gramos de pan viejo pasados por la picadora, tres biscotes también molidos, unas setas secas remojadas, medio vaso de leche, un foie de pato fresco, perejil, un diente de ajo, tres huevos batidos, sal, pimienta y un poco de mantequilla para pintar. También le pone un par de cucharadas de armañac, espero que no se te ocurra hacer esa aberración. Si tienes de esa vaina en casa, te la bebes y a la gallina le pones un copa de Veterano y va que se mata.

Una pularda es una gallina campera… lo que aquí llamamos pollo de corral. La piba la rellena sin deshuesar, así no te enteras del relleno.

A mi pintada la deshuesé, la técnica del dehuese la tienes aquí. Duro curro porque tiene una arquitectura ósea ;) bien diferente a la del pollo… pero bueno, me levanté pronto –y optimista- y me puse a ello… y mientras mi pan de escanda subía, me despaché al plumífero.

El relleno tal cual el de la receta pero con setas frescas, previamente a la plancha y troceadas, y unos doscientos cincuenta gramos de foie en taquitos… igual que la piba.

Al horno a 200ºC con unas cebollitas y un poco de vino blanco. Asé el pollo una hora dentro de una bolsa de plástico y después la abrí, lo pinté de mantequilla y lo terminé de dorar otros veinte minutos.

Rebien. Vivan las vacaciones!!!

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Caramelo de foie+reducción de Oporto ;)

Ja!

Esta tarde estaba haciendo comidita y no me podía quitar el cuento de la cabeza, de la risa :(( que me dio cuando me lo explicaron.

Pues resulta que tengo unos amigos lejanos –en el espacio- que fueron y se divorciaron… hace poco. El eterno cuento queridas: aparece otra persona y se va todo al tacho… se va, se va.

Quién sabe cómo fue. Quizá llegó alguien y estropeó la cosa o quizá con ese alguien la cosa se empezó a arreglar ¿? No sé, el caso es que un buen día P y M se dieron un encontronazo –una buena hostia, diría yo- con la realidad.

Él porque creía que era el rey del mambo… no sé por qué pero la mayor parte de los tíos, en nuestras relaciones con las tías, pensamos que somos monarcas del baile tropical… craso error,  después de los pavoneos iniciales, olvidarte –o pensar que ella se olvida- de tu piba

Vivía feliz –en lo básico. Contento con su posición en el semi pueblo donde viven. Contento con su mujer –que está como un queso y que además es una piba bien coñera- con sus amigos y con sus hijos. Contento con sus decisiones personales: mandó al carajo un puesto de 200.000 –sí, doscientos mil- euros al año para poder cuidar de su mujer –enferma imaginaria, a su juicio- y de su padre –de él. Sólo tenía un problema –y grave: sospechaba.

Ella, pues bien, bien, no lo sé. Supongo que básicamente estable en el statu quo de la pareja: atareada con su trabajo, sus niños, su familia, sus enfermedades y su vida paralela. Supongo que, como él, también tenía un problema, pero ella de disonancia.

Y, pum!! un día todo se arregló. Después de un sainete de sonrojo en un hotel –madre mía, lo que daría por no tener que vivir una situación así… pienso por lo que tuvieron que pasar los dos y me tiemblan las piernas, puff!! se fueron pa casa –joder no creo que esa noche a la misma: él –ya- sin sospechar nada –qué descanso ¿no? y ella consonante –qué descanso ¿no?

Cuando me enteré del cuento hablé con los dos –by telephone- y me parecieron: él, semi jodido. Veamos: el qué dirán –más que el qué dirán… lo que dicen- el reparto, la vergüenza –son sus palabras aunque no sé si quería decir eso porque la vida en provincias es muy dura- ante sus hijos, pero preparando –le están preparando sus cercanos, que son todos los del círculo de amigos de los dos y familia- un viaje a Cuba de relax, supongo que una mora limpia la mancha de otra ja, ja, ja!!

Ella, si dijera otra cosa mentiría, radiante. Creo que no llegó a dos minutos lo que hablamos y hace años que no notaba a una persona tan bien. Qué suerte, me da envidia la gente que se siente bien. En el semi pueblo: el vacío para ella… no sé hasta qué punto hubiera habido vacío si el teatrillo fuese a la viceversa. La vida en provincias y en no provincias, además de ser muy dura, es bastante injusta, y desigual, en el trato a los culpables.

Venga, para endulzar la amargura de unos y el vacío de los otros aquí van estos caramelitos de foie con una dulce y especiada reducción de vino de Oporto. La receta de mi resto favorito de hace unos años.

Para los caramelos se usan unas hojas de masa filo que se cortan en función de la forma que quieras darles.

Se hacen trozos de foie gras mi cuit del tamaño que interese. No lo hagas con hígado fresco porque al freír el caramelo va a soltar mucha grasa y te lo va a estropear. Se envuelven con la masa y se cierran como caramelazos :)

Ponlos encima de un papel de cocina y los congelas. Lo de congelarlos es porque la tontería de este aperitivo es comparar la textura crujiente y caliente del envoltorio con lo untuoso y frío del relleno. Hay que congelarlos encima de algo que se pueda despegar fácil porque si no se rompen y la cagas y si los descongelas la masa se te hace un churo.

Pues nada más, los fríes en aceite neutro como si fueran croquetas –pero sólo dorar la cobertura- les das una rociada de Oporto y listo.

La reducción de Oporto o una buena manera de estropear media botella de tan preciado líquido. En fin todo sea por la galería.

Agarras la mínima cantidad posible de vino ;) y lo pones a hervir hasta que se evapore la mitad. Le echas un par de vueltas de pimienta negra, una pizca de sal y media cucharada de maicena,  disuelta en medio vaso de zumo de naranja o en agua si no quieres mezclar más sabores. Vueltas, vueltas y lo cueces suave hasta que espese.

Y, bien, muy buenos, reconfortantes y con cierto regusto a pecado :))