Técnicas para hacer jabón casero. Pastillas de detergente para lavavajillas.

mesa de trabajo

Éste es un post sobre cómo hacer pastillas o polvo para lavar vajillas a máquina. El texto es largo –aunque a mí no me lo parece.

A una gente les gustan leer textos cortos y muchos aunque digan gilipolleces. Sugiero que deis una vuelta por los sueltos de relleno de El País de estos días. Títulos tipo: Los primeros pobladores de América llegaron en balsa o Se cumplen cincuenta años del primer pc, el reino de los becarios del máster de El País.

A otros les gustan las historias largas –a mí- y si son de llorar o de joder también mejor las de… las dos. Creo que si los textos y la cocina no tienen cuerpo y sentimientos, son mejores Twitter y Bovril. Como yo voy con los del segundo grupo pues son mayoría. Se siente.

El caso es que estos días anda por casa una amiga de la familia que ha colaborado –entre otras cosas :)- en la fabricación del jabón y también –según cree- en el diseño del estilo escrito del post y me ha insistido en que el tema –como da para tanto, las tías se creen que yo soy tonto- es largo y que vamos a tardar mucho en corregirlo ¿vamos??? y que mejor lo hagamos en tres partes ¿hagamos???

Joder la cosa va de que una corresponsal de Mi Cocina se sabía un truco para hacer detergente que yo no, esperó bastante tiempo hasta que volviera a escribir algo.

Me hizo mucha ilusión que la tía se acordara de mi y de mis irrelevancias en la primera ocasión…. y también lo primero que quise  hacer es agradecerle el detalle.

Le cuento una anécdota que me pasó –que pasó en mi cabeza- hace unos meses a cuenta de mis bisabuelos, que teniendo mucho más derecho al recuerdo que yo y tanto como el padre de Jorge Manrique, reposan en el polvo del olvido desde que se cerró la taberna donde se glosaban sus hazañas.

La segunda parte es una exposición entre técnica y política de los efectos del uso al mogollón de productos raros en la industria de los detergentes domésticos y personales, de los efectos sobre el medio ambiente y de la necesidad de forzar la máquina para poner en un brete al establishment de la química de consumo antes de que terminen por pisotearnos, si es que esta posibilidad cabe porque no ha empezado todavía el apocalipsis zombie. Sé bastante de este asunto porque este invierno me ha ocurrido algo que me ha hecho experto en fosfatos.

Como dice muy bien la sra. Jonjo: todas estas cosas no son para fregar cacharros, comer tomates o hacer champú, son para comentar la jugada tomando un botellín y decidir qué vamos a acordar para hacernos fuertes.

Y por último le sacaremos un poco de punta a la receta de I, y la haremos añadiendo alguna pequeña mejora y con cierta visualidad hipster que con el cerro de años que tengo ya me vale.

Así queda el cuento, da gracias a que está la gualdraposa ésta por casa porque si es por mí va del tirón ¿para qué cojones queréis si no la tecla de scroll del pc??

Parte 1

El otro día que me dio por escribir de nuevo en el blog –casi por cubrir una deuda que tengo de enviar unos jabones.

Me llevé una alegría porque me contestó una mujer –Isabel- y me dio una receta para hacer detergente para lavar cacharros a máquina. Polvo lavavajillas casero.

Creo que la mayor parte de la gente tiene –tenemos- cierto –o mucho- interés por la trascendencia. Alguien que escribe cosas y las cutre publica no puede negarlo, aunque su afán por los legados y por la escritura sea humilde o muy humilde. La verdad es que no tengo ningún afán –ja, ja, ja!! pero tampoco ninguna esperanza vaya por delante- de pasar a la posteridad por esto.

El año pasado hicimos un pequeño viaje por el sur de A y aprovechamos para visitar el pueblo de mi abuela. Me hacía ilusión porque no había estado nunca y creo que nadie desde el viaje de novios de mis padres.

Mi abuela nació en 1898 y era miembra de una familia de veintiún hermanos –sí 21- y diecisiete vivos –sí 17. No sé prácticamente nada de esa familia pero si ella nació en esas fechas pues supongo que, al menos, desde 1850 estaban dando tumbos por el pueblo ese y sus alrededores.

Mis abuelos vinieron a MAD en –aprox- 1922 y fundaron una familia nueva con poco o nulo contacto con sus hermanos –al menos con los de mi abuela. Y los demás, pues harían lo propio.

El recuerdo debería estar cimentado en la fama. Mi bisabuelo –a juzgar por el número de hijos, e hijas, que le hizo a mi bisabuela- debería estar reconocido como una de las pichas más ilustres de la segunda mitad del siglo XIX español y en ese sentido reflejado en los almanaques. Y mi bisabuela como la mujer más resistente pero también con más paciencia y tragaderas del mismo periodo y, al igual que el de la picha, merecería que hubiera quedado constancia escrita de su fortaleza. De contar, él, con algún recuerdo público en piedra o en lata, ella merece otro igual o mejor, pero en la otra punta del pueblo. Creo que lo hubiera preferido así.

Pero no, el recuerdo se fabrica a partir de las notas simples del Registro de la Propiedad. Si tienes muchas alguien se ocupará –o tú mismo- de que pases a la posteridad y si no tienes pues te pasará que si alguien va a buscar tu rastro años después, por mucho que apretaras en tus años mozos… de aquella familia tan enorme, ni entre los vivos, ni, más importante, en el cementerio queda rastro.

Me hace mucha gracia la gente que lee cosas aquí. Te puedes imaginar que la repercusión de esto es modesta, no, modestísima. Si escribo muchas cosas y estoy pendiente del blog puede haber unas mil visitas diarias –eso ha pasado una vez en la vida. El trantrán vegetativo –ahora mismo- te pone entre las setenta y ciento cincuenta visitas. Un grano de arena.

Y los suscriptores, joer casi cuatrocientos!! Tengo mis sospechas de que esa gente siga viva; me parece que se suscribieron hace años cuando todos éramos jóvenes y han ido palmando sin que sus herederos sepan dar de baja la suscripción, porque chica, no dan ni un ruido. Casi, como de mis bisabuelos, sólo yo conservo memoria de ellos.

Muchas veces mientras estoy componiendo un párrafo pienso que no hay nadie fuera y probablemente sea casi cierto y el efecto de Mi Cocina sea exclusivamente mantener mi ortografía y quizá mi ego, en forma o –como diría el Presidente Rajoy- casi.

Y venía esto a cuento porque me hizo mucha ilusión la intervención de Isabel –un petó maca.

El blog éste funciona así. Se puede comentar en todos los post a medida que se van publicando pero cuando pasa cierto tiempo desde que lo subes –como tres meses- el tío Worpress cierra los comentarios de ese post. Si no fuera así habría un millón de comentarios preguntando cómo se hace el jabón transparente, el champú infantil o el pan con agujeros. Muchas gracias a todas las lectoras de esta paupérrima gacetilla. Y a los lectores también.

Y claro cuando después de casi un año escribo una cosa y la tía escribe para decir: me lo he leído, me gusta y como sé que te jode –y es verdad, está escrito así… la piba se lo ha leído- no tener una receta de polvitos ja, ja, ja,ja!!! para fregar cacharros, ahí te va la mía.

La verdad es cada lectora o lector que tengo, esos setenta o cien que pasarán hoy, son oro molido. Los de ahora y los de antes. Y listo eso es lo que quería decir.

Si tú lo que has venido es a aprender a hacer polvos para lavar a máquina, te tengo que decir varias cosas, pero tendrás que esperar al siguiente capítulo désolé, pero así están las cosas hasta la última semana de agosto. Pero no desesperes… mira encuentra las seis diferencias

mesa de trabajo

Desayuno #noesimportante

IMG_20160721_092738726

Extracto de levadura, pan integral, kéfir, te verde y frambuesas de la mata. El desayuno de los tontorrones.

Jabón de manteca de cacao #jabon_casero

IMG_20160717_131330440

Estoy gastando recortes de grasas exóticas que tenía por el trastero, entre otras manteca de cacao.

Me siento frívolo, estos días de estupefacción generalizada, dándole vueltas al caldero del jabón mientras la peña se fríe a tiros per tot arreu  @marianorajoy y sus  compinches @sanchezcastejon @Pablo_Iglesias_ @Albert_Rivera se abren de vacaciones y Felipe González se completa la paga extra de jubilado de Slim escribiendo paridas sin freno en El País. Y en septiembre pues… Dios dirá!

Sí un poco como Pedro Sánchez: el mundo se desmorona y tú y yo twitteamos sobre baloncesto; y eso tú que tienes talla de estadista y eres la alternativa del PP que yo que encima soy cani, cani, me tengo que contentar con eso que te digo: el caldero y lo más lo más cantar aquello del negrito y el África tropical.

Pero es lo que hay, a D. g. solo tengo responsabilidades de gobierno, con reservas, en mi kel y no va a venir nadie a decirme: hijo de la gran puta ponte a currar para que no haya elecciones [bueno yo no sé si esto de que no haya gobierno está mal o bien] otra vez, en fin. Sabooor, sabooor salado…!!

Pues esto de los jabones es un poco vicioso. La gente empieza copiando el jabón de grasa sucia de su madre y termina con la Cosmetología de Harry.

El otro día me escribió una señora, por canales diplomáticos, para que le contara un par de particularidades de un jabón que había hecho –yo- hace tres o cuatro años.

Mira que no contesto nunca nada más allá del texto del post y menos después de tanto tiempo… pero bueno, la tía se lo había currado, había leído lo que estaba escrito –cosa que en la mayor parte de las consultas no pasa, joder, no pasa, no pasa, la gente pregunta cosas que estás escritas- y tenía sus dudas. Le contesté. En mala hora porque en realidad la cosa no era que no le saliera el jabón que yo había hecho –ese ni lo había intentado- es que estaba haciendo un jabón con la receta de una prima suya –verídico- y no le salía y vivía como sin estar en ella en una especie de delirio de coeficientes de saponificación y la diferencia entre el aceite de castor y el de ricino… puf! para lo educado que soy con las mujeres, me tocó quedar como sordo de segunda convocatoria.

Hay que darle simplicidad al tema de los jabones porque si no es un coñazo.

Este jabón es la misma vaina que si lo hicieras con aceite de chorizos: grasa, sosa y agua.

Para darle un poco más de gracia al asunto lo coloreé un poco, sobre todo para no decepcionar las ingenuas expectativas de las gorronas habituales –y de unas nuevas que me ha salido ahora, gorronas 3.0, una además es mi médica así que tengo que andarme con un cuidado de la hòstia y la otra de momento se contenta con películas.

Pues toda esta peña opina que un jabón de manteca de cacao, como su propio nombre indica, tiene que ser del color del chocolate. Y por mucho que les he insistido: pero tías alguna vez os habéis dado en los labios –indefinido, sin especificar en cuáles- con una barra de cacao marrón??  eso no existe, la manteca de cacao es blanca coño… y sí lo es, blanca como el chocolate blanco. Y con un olor profundo a cacao, que alucinas de lo rico que es. Cuando es grasa vieja, como era el caso, huele como al interior de una caja de cartón que hubiera tenido  bombones. Ahhh!

Todo ese aroma!! en cuanto lo metes con sosa va al tacho. Y es que la grasa de cacao no es muy buena para hacer jabón… crema de labios :) sí, puede ser y para añadirle cierto toque a jabones de otras grasas también, pero no como grasa principal. Bueno, este jabón queda de coña, pero a lo mejor sale a cinco euros la pastilla.

La manera de trabajarlo sería añadir un poco de manteca de cacao a la pasta de un jabón ya casi terminado de tal forma que la sosa se haya consumido con el resto de grasas y te deje tu cacao lo más intacto posible. Así conservarás las propiedades de frotarte con una barra de cacao y parte del aroma.

El color. Mira, yo… no sé prácticamente nada de colores. La de colorantes artificiales es una de las industrias más contaminantes que hay y los productos que sacan una mierda: (pon todas las enfermedades que se te ocurran detrás de los dos puntos y seguro que las provocan los colorantes industriales). Procuro usarlos lo menos posible.

La sosa cáustica es un producto muy muy corrosivo –me evito las advertencias sobre su uso que están escritas en otros posts- tiende a destrozarlo todo y en los colores tiende a volverlos pardos aunque empieces desde un azul.

Esto tiene mala solución. Jaboneros y jaboneras inteligentes fabrican jabones del color de los aceites que utilizan. Es el reino de los dorados, los blancos y quizá algún verde –te sugiero que revises el post champú de aceite de oliva, ese jabón está hecho con el color del aceite, querida.

Otros se dejan timar por Mendrugo y sus compinches [la opinión no es mía, está sacada del foro del afeitado… si ja, ja, existe, y parece que el tal Mendrugo, como el Café de Rick, tiene una fama de timador acrisolada, a juzgar por lo que opinan de él por ahí] y pillan colorantes que son caros, mierdosos y además son dañinos, o pillan productos químicos de imposible manipulación y gestión por peña que está en su cocina con una puta olla exprés, unos guantes y una batidora.

Te queda la opción de gelificar tu pasta de jabón recociéndola hasta que te quede algo parecido a esto…

IMG_20160706_190957753

… no te hagas ilusiones, cuando se enfría se vuelve blanco y opaco.

El jabón gelificado es prácticamente jabón puro. No queda ninguna grasa no saponificada y consecuentemente –si hiciste bien las cuentas- tampoco hay sosa con lo cual la pasta no es corrosiva y la gama de productos colorantes que puedes usar es mucho mayor. Por ejemplo, como en mi caso, polvo de cacao y encima de comercio justo.

La verdad es que el proceso es bastante coñazo porque la pasta es dura, tenaz y muy pegajosa con lo que te toca volver a disolver toda la tongada de jabón con alcohol o con agua –o con los dos- hacerlo líquido echar el –en este caso- cacao en polvo que además tenderá a irse al fondo.

Mira la foto, el bloque de jabón de la derecha es más oscuro por arriba –es el culo de un molde- y el otro es más claro por arriba y además tiene espuma como de capuchino… era lo de arriba de la taza… ja, ja, ja!

Y eso, después de disolver el jabón hay que volver a evaporar el líquido y… un coñazo de una y no más. Para la galería. Puf!

La fórmula. En peso, dos partes de aceite de palma, dos partes de manteca de cacao y una parte de aceite de coco. Los números de saponificación con sosa cáustica son 0,176 0,138 y 0,183 gramos de sosa de sodio pura por cada gramo de grasa, respectivamente. Lleva además una cucharada sopera bien colmada de polvo de cacao –de comercio justo.

Y listo, coño por cierto, hablando de labios… anoche estuve viendo una peli que se llama Carol y que te recomiendo encarecidamente. Vale, pues resulta que Galadriel es bollo, bollo!! Me da igual –y esa bata de baño roja una noche vieja ahhh!! yo la sigo queriendo lo mismo y si me admiten me cambio a cocinar para ella y para su novia al apartamento de Manhattan.

También estoy en deuda con un par de lectoras a las que ofrecí algunos jabones por su simpatía y su colaboración. Es gratis pero perdí la dirección, en un caso, o nunca la tuve, en el otro. Sigo en posición deudora con vosotras.

Es difícil

IMG_20160715_165125401_HDR

Es difícil, a partir de cierto punto de la lifeline, tener alegrías que tengan que ver con el reconocimiento de tus capacidades o valores personales.

Es el mero transcurso del tiempo. Lo que te tenían que reconocer, con suerte, te lo reconocieron y si fueras capaz de más, con suerte, te lo reconocerían.

Como si fuera un problema de matemáticas de los setenta… en el límite lo que hay es esto: lo has dado todo y a lo más que puedes aspirar es a la erudición y eso si tienes alguien que te escuche, ja, ja, ja, ja!!

En contra de lo que jamás hubiera pensado hoy es un día muy, íntimamente, alegre en mi lifetime.

Mi cocina, cocina y sentimientos T4 E01

jabón de aceites recicladosMi querida señorita, no sé si algún día me podré hacer perdonar este retraso, que no es desprecio si no descuido por eternas cuitas.

Y no sólo eso, también he perdido su dirección en Ferrol. Sería ¡tan feliz! si me hiciera usted la caridad.

 

Horno de pan o plaza de toros

Hoy he hecho mi primer pan en el horno de leña.

Los remates del horno son un coñazo y más hechos a salto de mata.

IMG_20150708_140618153_2Pensé, durante semanas, los colores que iba a usar para pintarlo. Me imaginé una pagoda y visto terminado me parece una plaza de toros ¡¡!!

Anoche le puse un poco de leña para calentarlo y para hacer brasas de pincho moruno. Esta mañana a las siete le he medido 171ºC con un termómetro infrarrojo. Funciona.

Otro poco más de leña y a la una estaba saliendo este pan.

IMG_20150708_124854171_2Corteza muy crujiente pero blanca. Nada que ver con lo que estoy acostumbrado en el horno eléctrico. Asunto delicado es, la humedad en los hornos de leña.

Es un pan de trigo y centeno muy rico. Le he regalado un pan a mi vecina de arriba porque lleva un mes de julio de radial y motosierra que, menos mal que la tía es comedida.

Bss.

Grav[lax]* de trucha del fiordo

trucha marinadaAsí se llama la vaina que me vendieron el otro día en la pescadería. Debe ser otro de los pescados estabulados que venden en estos tiempos, en algunos casos casi al mismo precio que los de mar abierto.

El tío que me lo despachó me dijo que lo probara, que era menos graso que el salmón ↼también de granja- y que resultaba más agradable para comerlo hecho a la plancha. Bueno, ni fu ni fa. Será trucha pero de grande como un tiburón. Daría el pego de salmón.

El caso es que compré una cantidad apreciable ↼vale, tipo, la mitad que lo otro- y pensé en hacerla marinada.

Me juego algo a que si hubiera un ranking de recetas en Internet, casi con toda seguridad, la del salmón marinado estaría entre las cinco o diez primeras en cuanto a cantidad.

No lo he hecho nunca. Lo más cerca que he estado del salmón marinado ha sido en algún resto que me lo han querido colar por ahumado.

Pues me puse a buscar y, como te decía, salieron un congo de recetas… de los primeros salieron estosIMG_20150630_183952183

que proponen, para un kilo de salmón, kilo y medio de sal+azúcar, mira, mira, no te engañoIMG_20150630_184009656

puff… estas web comerciales deberían cuidar más lo que escriben porque o se cargan a un diabético o a un hipertenso ;)

También me salió lo de El Comidista que me gusta mucho. La verdad es que al chaval éste, el hermano lo supo colocar bien ↼como sabes él era un periodista deportivo de medio pelo- y después, hay que reconocer, que se lo han currado bien. No hay nada como tener buenos padrinos.

Pues sí, sí, ahí anduve entreteniéndome, primero con la receta ↼también éste es fino se fue a Menorca y le vendieron el salmón marinado que así, así… y sin querer quitarle mérito… vaya por delante, es como el equivalente a la tarta de queso o al bizcocho de yogur… naturalmente me refiero a la profusión de peña que la hace- después trasteé un poco el blog.

Así lo que publican en Internet es unos días ↼muchos- un publireportaje de polvitos para hacer vermú, de restaurantes en Menorca ↼por ejemplo a cuenta de un salmón marinado de la mierda- de páginas web de paellas, etc. etc. Y cuando no hace el publireportaje él ↼o ella- lo hacen los lectores… ese salmón marinado debe estar cojonudo y sobre todo acompañando este arroz al horno… y cascan la dirección del blog, en fin, sin comentarios.

Yo les leo mucho, sobre todo en EPS y sobre todo a una chica que trabaja, no sé si con o por él.

La verdad es que es un honor ↼para mí lo sería- poder escribir en el rincón donde escribía Simone Ortega y creo que la separata de cocina la escribe siempre esta chica que ahora no me sale el nombre…

La mayor parte de las veces, yo diría, que son recetas muy innovadoras y rimbombantes ↼qué bonita palabra RIM-BOM-BAN verdad?? sobre todo desde el punto de vista estético porque en lo que se refiere a la cocinabilidad y a la comestibilidad, mi impresión es que se encuentran entre las de Madame Figaro y la sección de recetas del HOLA: una puta patata.

Hace tiempo que no publica ahí, no debo ser el único que opina así… aunque quizá cualquier finde nos sorprende, tampoco los criterios de los editores ↼o editoras- de El País, en lo que se refiere a cocina, han sido dignos de mención… quizá como de treinta años a esta parte.

Pues te decía, que estuve revolviendo en el blog y me encontré con un post sobre todo lo que deberías saber… etc donde presentaba a un equipo de peña que va a meterle caña al asunto de la cocina en su sección. Me jode no conocer al man de El Comidista porque antes de la selección de personal le hubiera proporcionado la dirección de unos amigos de BCN para que le dieran referencias de uno de los doce o trece magníficos: yo me tengo leídos una serie de correos mandados por el magnífico a esta gente que, si los pongo en perspectiva, no sé si El Comidista va a terminar bien el año.

Y claro es que el asunto de la cocina, la vida sana, los productos naturales es un puto gap que la gente señala como sitio para hacer algo de dinero… con futuro pero con mucha gente a repartir, hóstias!! sobre todo en lo de El Comidista que son ciento y la madre… no van a tocar a nada. Me decepcionaré si no escriben nada de la altura y profundidad de Toynbee.

Bueno vale ya de maldades. Joder es que en cuanto me quedo solo en casa sólo se me ocurren maldades. Sin ir más lejos el otro día estuve comprando cosas para hacer jabón ↼sí, sí, soy consciente de que estoy en deuda con vosotras- y me llevé un frasco de nitrato potásico y el tipo me pidió el carné y yo: ↼joder, es para hacer embutido no te pensarás que voy a hacer pólvora ↼no, pero está la cosa mu mal, dame el carné por si un caso… ja, ja, ja, ja!!

La trucha, joder, la trucha.

(*) Gravlax para trucha no está muy bien dicho que digamos porque lax en sueco significa salmón y grav pues no tengo idea. Lo digo con conocimiento de causa porque me pasé meses currando allí y salí hasta los tutos de comer salmón, arenques y patatas. Lax es salmón.

Pues si te soy sincero la mayor atracción de hacer esta receta fue la posibilidad de echarle vodka… que es una de las maneras de marinar este pescado.

Me da vergüenza hasta contarlo.

Si te haces con dos lomos de trucha de, aprox, un kilo entre los dos… les quitas las espinas grandes ↼y si vas a hacer lonchas finas, también las pequeñas. Conservar la piel y las escamas de los lomos del salmónido te ayudará a cortarlo después y, si va a estar mucho tiempo en la salmuera a que no se sale demasiado.

Te preparas una mezcla con dos/tres cucharadas de azúcar, igual de sal y una de pimienta negra molida.

Es más romántico tener eneldo fresco, pero si no lo tienes una cucharada de seco te hará el servicio.

Lo mezclas todo. Te compras una o dos botellitas, de las de avión, de vodka. Yo compre dos de Absolut, me bebí una a pelo y la otra se la eché a la trucha.

Embadurnas con azúcar/sal/pimienta y envuelves cada lomo por separado con plástico. No hace falta ni que le pongas peso ni que lo gires cada X, eso es de panolis.

Lo metes en la nevera y lo dejas, al menos, tres días. Cuanto más esté más dulce/salado se pondrá. A partir de los tres días se puede comer y si quieres hacer sashimi de trucha te lo puedes comer sobre la marcha.

Cuando te parezca sacas el pescado, lo lavas en el caño, lo secas bien y lo guardas frío en trozos o loncheado. Unos quince días podrás hacer uso del pescado.

Lo puedes servir con más eneldo, con nata agría, crème fraîche, aceite de argán, de oliva, de girasol…

Hay más opciones de marinado: enebro, pimienta de Jamaica, bayas rosas, pimienta roja… caca de la vaca.

Salud y viva Grecia, no los bancos y la deuda pública.