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Conservas caseras. Mejillones en escabeche

cada día me salen peor las fotosEl otro día leía en un blog que el mes de septiembre es, por excelencia, el mes de las conservas ¿? ni idea supongo que será por aquello de la recolección de tomates verdes que se quedan en las ramas, pero de verdad que como yo emboto cosas elaboradas no me influyen mucho los ciclos del clima.

La semana pasada me dio por los mejillones en escabeche, que ya los venía haciendo para comerlos sobre la marcha… así, pero bueno a veces es coñazo ponerte con ellos cuando en realidad lo que quieres es leer el periódico y beberte una cerveza fría… por ejemplo un domingo por la mañana.

Así que pensé que lo mejor era hacerlos en conserva y listo. No es una receta muy misteriosa que digamos.

Te abres unos mejillones al vapor los dejas enfriar y los fríes, someramente, en aceite de oliva. Ojo que saltan mucho.

Sacas los mejillones y en ese mismo aceite te preparas un escabeche con ajo, pimienta –puedes poner también laurel… yo soy poco partidario del laurel en las conservas porque da mucho sabor a largo plazo- pimentón, vino blanco, vinagre y sal.

Cuando lo tengas le añades los mejillones le das un hervor y lo dejas templar. Cargas los frascos de mejillones y caldo, los cierras y los esterilizas en un autoclave y si no tienes de eso ja, ja, ja, ja, ja pues en una olla exprés  de esas rápidas.

Esta vaina en escabeche de vinagre no debería matarte por monos botulismo pero yo no me andaría con el bolo colgando con la esterilización… por si un caso.

lo que se ve en la foto es ajo en polvoCon un kilo de mejillones pelados –unos diez euros- me salieron siete frascos, como los que ves en la foto, que tienen material para tomar el apero un par de comilones. Teniendo en cuenta que el tío que me da vende el aperitivo los viernes por la mañana vende la lata de –entre- ocho y diez piezas de mejillones en escabeche a diez euros… no haces mal negocio si te los haces en casa.

Beso fuerte

Hojas de parra rellenas de arroz y lentejas y acompañamiento de salsa de yogur. Comida de subsistencia

imageDicen que terminan las vacaciones. Ya veremos. Empecé la fiesta con buenas, y muchas, intenciones pero a medida que avanzaba el mes  mi yo procrastinador se me apoderó y no he sido capaz ni de abrir la mochila con los papeles atrasados de la oficina. Si consigo pasar otros treinta días más sin abrirla, los tiro todos a la basura y empiezo nueva colección de asuntos pendientes.

Yo creo que verdaderamente las vacaciones empiezan cuando no sabes ya ni qué hacer –aparte de dormir siestas- y dudas sobre el día de la semana… sé que estamos a últimos porque esta tarde he oído la radio y salían las ministras dando el parte de las últimas maldades que el Gobierno ha planificado para nuestro bienestar. Esos ya han vuelto al trabajo.

El sitio donde estoy de vacaciones está bastante bien. Según la marca de celular que tengas –la mía por ejemplo- no tienes línea y de Internet ni hablamos… de hecho este post –si al final lo consigo- lo publicaré con un teléfono de última generación, desde lo alto de un cerro y después de hacer cinco o seis intentonas para subir las fotos. No te pienses que estoy en alguna montaña o valle lejanos, no, no, estoy a –no llegan- unos ciento cincuenta kilómetros de MAD.

A veces, cuando vengo aquí, me gusta jugar a la supervivencia. Por ejemplo: cocinar sólo con lo que tiene mi madre en casa –el otro día hice unos macarrones con la fecha de caducidad escrita en números romanos- lo cual, vistas las costumbres de mi vieja –en lo que se refiere al almacenamiento y conservación de alimentos- no deja de ser un ejercicio de entre ruleta rusa y consumo de setas alucinógenas… y, otras veces, sólo con lo que me pueda conseguir por el pueblo… más difícil porque aquí ya casi no hay tiendas y me toca hacer un tour por las casas de las vecinas a pedirle a cada una, una cosa.

Por ejemplo, la semana pasada me hice unas migas, para dos, con una cabeza de ajos que le pedí a una, un poco más de media barra congelada que le pedí a otra, dos chorizos y un trozo de panceta que compre en una gasolinera, agua del caño, uvas de mi parra y aceite de debajo de la pila de mi madre :)) era la primera vez que las hacía y salieron muy buenas.

Medio en coña medio en serio, pero sí, cuando paso días seguidos aquí, y según se me van acabando las dos o tres bolsas del Hipercor que me traigo, voy ajustando la carta del menú a lo que comen aquí… quizá por mi de_formación gastronómica, un poco más elegante pero al fin y al cabo los mismos ingredientes guisados de otra manera. Cosa y casa de pobres.

Antes de ayer hice cambio de unas lentejas de la zona –marca Estón, semillas de Canadá pero criadas aquí- por un medio conejo –un conejo pequeño de esta temporada- que maté con el coche la otra noche y que no me apetecía pelar. Se lo regalé a mi vecina y me regaló las lentejas :)

No sabía muy bien cómo honorarlas y, tumbado en la hamaca – a ver si sabes lo que estaba mirando- me acordé de la gracia que le hizo a una amiga encontrase en Internet una receta antigua mía de hojas de parra rellenas… se me ocurrió rellenar las hojas con lentejas.

Desde luego más barato no puede ser: unas hojas de parra, una taza de café, cani, de lentejas, ídem de arroz largo, medio limón, sal, aceite, un diente de ajo, un pepino y agua… yo creo que no me dejo nada, ah sí!! un yogur corriente.

La otra vez que las hice, las hojas, eran de conserva comercial. Fabricadas en Siria. Mañana o pasado a ver si puedo y hago un frasco viejo que tenga la doña por la casa, de hojas en conserva por si, ahora que están de temporada, te apeten para este invierno.

Ahora, viernes a las cinco, están dando los resultados del Consejo de ministros de esta mañana. Me parece mentira la poca formación que tienen los periodistas y el ejercicio de confusión que están montando con la vaina de los contratos de arrendamiento. Ja, ja, ja, ja!! la tía que está dando la noticia en RNE se está metiendo en un jardín …

Pero más gordo que eso es lo de los famosos cuatrocientos pavos para los parados de larga duración.

Esta mañana la ministra Pastor ha consagrado otra de las revoluciones sociales a las que nos tienen acostumbrados los últimos gobiernos: la previsión social basada en la familia.

Sí, sí, como lo oyes. Si vives con tus viejos –o con tus abuelitos- y si ellos ganan ocho mil euros –la cifra es de la ministra y en realidad lo que quería decir es más que el salario mínimo- tú no puedes cobrar los cuatrocientos que han renovado esta mañana. Aunque tengas un NIF diferente, hagas tu declaración de la renta, tengas más pelos en los huevos que tu padre y vivas circunstancialmente con ellos porque te has quedado sin curro.

Y encima, si no has cumplido con tu obligación legal –empadronarte en tu domicilio real- premio!! no pueden demostrar que vives con tus viejos y si sí, no cobras :(( uno de los habituales brindis al sol de nuestros gobernantes.

Oiga!! y si vivo con mi novia –o con mi novio- en un puto piso de doscientos metros que nos paga el padre –o la madre- de ella –o de él- tampoco puedo cobrar el subsidio de los cuatrocientos?? Y  si en vez de irme a vivir a casa de mis viejos, me he ido a vivir con los de mi mujer –o mi marido- también influyen las rentas de ellos en que cobre o no los cuatrocientos???

Nada, nada, ahora vamos a hacer como los chinos –o como nosotros hace algunos años- tenemos veintiún o veintidós  hijos –o hijas- y a ver si entre los veintitrés o veinticuatro sacamos adelante a alguno –o a alguna- que llegue a Subsecretario –o Subsecretaria- y si tu viejo –o tu vieja- piden un crédito y no lo pagan, tú –como vives en su casa- te tienes que hacer cargo del pago o, si ya habían ido a la cárcel, por estafadores, y mueren antes de cumplir la condena, te la terminas tú porque: la responsabilidad es familiar, como cuando Dickens… encarando la segunda decena del segundo tercer milenio. Hay que joderse!!

Mira me pongo de los nervios, y no por la situación –que es cutre- sino por el puto bajo concepto que tienen de todos nosotros –y nosotras-

Venga las hojitas, homenaje a Grecia y a la vida humilde que vamos a llevar de ahora en adelante –si es que no la llevábamos ya.

Agénciate unas hojas de parra. En la misma parra encontrarás de varias clases. Unas te podrán tapar, bien, tus partes y otras están mucho más hendidas.

Depende de lo que vayas a meter en el relleno te vendrán mejor unas que otras ¿Sabes lo que te digo? que agarres las que tengan las tetas más gordas y, si eres gallego –o gallega- agarra una de una clase y otra de otra.

Las lavas bien, les podas los rabitos y las pones en una olla con agua y sal, mucha. Las cueces como si estuvieras cociendo acelgas… a fuego lento, lentísimo. Cuando estén –unos diez minutos- las dejas enfriar tapadas.

Para usarlas, les cambias la salmuera por agua clara y las dejas como una hora. Las sacas y, con cuidado, las extiendes en un plato –o similar- y las rellenas con lo que te pete.

Si tú, como yo, también quieres hacerle honor a unas lentejas, las remojas y vas poniendo en cada hoja una cucharada de café –escasa- de lentejas remojadas y otra de arroz largo seco.

Cierras las hojas con un movimiento entre hacerse un porro y un paquetito de alguna cosa y las colocas en un cazo lo suficientemente pequeño como para que te queden todos los paquetitos de lentejas y arroz más bien apretados.

Cuando hagas los paquetes tienes que tener en cuenta que –sobretodo- el contenido tiende a crecer dentro de la hoja.

Cubres el conjunto con agua, un chorro de aceite de oliva, un chorro de limón y un plato boca abajo para que no se te abran los paquetes. Cueces unos veinte minutos a fuego suavísimo lo apagas y lo dejas templar dentro de la olla. El arroz se beberá el líquido que te sobre.

Pon atención a varias cosas: 1) en algunas partes del cuento sentirás que debes añadir sal, hazlo pero ten en cuenta que las hojas de parra las has cocido en salmuera 2) el arroz y las lentejas son malos compañeros en cuanto a tiempos de cocción si usas –como yo- aguas muy cálcicas… el arroz se hará y las lentejas no, o él se pasará para que ellas estén, te recomiendo La decisión de Sophie y 3) te parece que ese relleno es gagá y que el plato te quedará insulso??? hazlo y escríbeme para contarme.

Si quieres –fácil-  puedes hacer una salsa de yogur para acompañar. Te agarras un pepino, un diente de ajo y una hoja de yerbabuena; lo pasas todo por la batidora y lo dejas escurriendo en un colador. Cuando haya soltado el líquido lo pones en un bol con un yogur sin azúcar, un chorrito de limón y otro de aceite de oliva, lo meneas con un  tenedor y a la nevera hasta que la uses… para temas salados lee un poco más arriba. Si el yogur que tienes es griego, puedes hacerlo de tirón en el vaso de la batidora.

Venga, hasta otro día que hoy estoy enfadado.

Como lágrimas en la lluvia…

… se perderán todos esos momentos, decía –aproximadamente- Roy Batty en Blade Runner. Me viene al caso en estos días de aniversario de la peli y de adioses momentáneos en casa.

El otro día me pasaporté al orko un mes a Irlanda. Él es un tipo que nunca deja de sorprenderme, sobre todo en sus aspectos sentimentales. Quizá es porque no le presto mucha atención a esas cosas, ni siquiera en él.

Siempre tengo la sensación de que la gente que hay a mi alrededor es plana en esos menesteres. De que ellos van a su rollo y yo al mío y de que ya tuve mi ración –sobrada- de sentimientos en su momento y no quiero más. El subtítulo del blog es como un extra atrofiado.

Pero de vez en cuando me asaltan momentos que me hacen pensar en los de los demás hacia mí y en concreto en los de mi hijo. Joder, la peña no es plana como yo pensaba –en eso ya sabía que estaba equivocado- pero sobre todo me asalta que yo cause en los demás inflexiones en sus sentimientos. Esto último me resulta sorprendente. Creía, ya lo he dicho antes, que todos íbamos a nuestra película.

Pues me resultó muy chocante el día que le dejé en el aeropuerto. La cosa como el post de hoy empezó salada. Comimos pronto y nos pusimos a ver una peli. Nos quedamos fritos como piojos y ring, ring: –oiga no piensan venir a agarrar el avión?? es que sólo falta su hijo –jodeee!!! perdone la verdad es que vivimos tan cerca del Barajas [sí pero no] que pensé… no se preocupe que estamos allí en un pispás… ñññññaaaa!!! no veas cómo corren los toyotitas cuando les pides ja, ja, ja, ja!!!

Y allí nos presentamos un cuarto de hora después, con legañas, en chanclas, sin bocadillo… un desastre y más al lado de los papás –y mamás- que traían a los niños de fuera –y de MAD- que se habían endomingado como para despedir al Titanic, de nuevo ¡qué desastre!

Facturación, pasaporte… oye, perdona de nuevo la verdad es que no sé cómo nos ha pasado esto –cualquiera le dice que estábamos durmiendo delante de una película de submarinos!! Me giro para darle el último empujón a éste y me lo encuentro con dos lágrimas cayéndole hasta la barbilla.

Tía me quedé a-co-jo-na-do y fíjate si soy gañán, que lo primero que me vino a la cabeza es: hos…tias, ahora no quiere pirarse!! y no, no era eso, era que le daba mucha pena que nos separáramos. No supe ni qué pensar.

Me relajó que en la cola del embarque ya se iba descojonando con otro y se olvidó la mochila con los papeles y los doscientos palos –en billetes pequeños- que llevaba, en una bandeja sucia de esas que te dan en el control.

Seguro que a la vuelta no trae exceso de equipaje, de hecho me llamó desde Dublín a las once de la noche para que le pusiera saldo en el teléfono mientras esperaban las maletas que venían desde Viena porque a algún –o alguna- capullo –o capulla- se le ocurrió que, mejor que en inglés, las maletas practicaran en alemán. Los del handling de Iberia son la leche.

Me fui de la T4 jodido con las larmes de mi hijo. Hace mucho tiempo que no lloro y se me hace difícil recordar a qué sabe una lágrima ¿tú te acuerdas? me parece que eran saladas. No sé.

Para festejar la soltería, al día siguiente me fui a currar a Valencia y me traje –a cuatro palos los cien gramos- unos poquitos tallos de salicornia, en francés salicorne, que es una plantita muy curiosa que crece cerca del mar, incluso con las raíces en el agua salada.

En castellano le dicen también barrilla y si pides barrilla en La Mancha te darán una bolsa de sosa.

Esto lo usaban mucho, quemado, para hacer jabón porque las cenizas son muy ricas en carbonato sódico. Ya sé que en La Mancha no hay mar pero debió de haberlo porque la barrilla también se cría en los salitrales de la zona. Allí alguna gente le llama cenizo; confundidos… porque el cenizo es lo que echa ajonjolí a las ensaladas –chenopodium no sé qué- y la barrilla son los matorrales que se ven dar vueltas por el campo, los días de viento, en las películas del oeste.

Paseo poco por la playa, pero a veces las he visto y en Francia las he comido encurtidas y fotografiado en alguna ocasión.

Como te contaba ya no me acuerdo de a qué saben las lágrimas pero seguro que tienen un sabor parecido  a los salicornes, ásperos y salados, muy salados.

Esta tarde después de un curro áspero, con una rebanada de pan de centeno y chorretón de crema de cangrejo con eneldo de IKEA, el eneldo no es del cuento.

Bss. Au.

Ya me gustaría disculparme muy mucho con el retraso que llevo en preparar los jabones de mi primo nicolares ¿podrás perdonarme algún día?

Corona de espinas

La verdad, es que el principal problema que tenemos todos es que se sepan las cosas. Bueno, más que todos: unos más que otros.

Que mi secre se lleve un paquete de folios a su kel es una cosa, fea joder!! –la cosa, no la secre ;) que te lo lleves por la cara, por ser primo de alguien, es otra.

Aquí, primos de alguien, tenemos muchos. Tenemos por ejemplo al de los ERE de Andalucía. No deja de ser un gualdrapa, alcohólico, farlopero  y barrigudo. Peña de poca monta. Es como uno que trabajaba conmigo, que mangaba el gasoil con las tarjetas de Repsol de los coches de la empresa. Analfabetos.

Desde que le dije que a mí la división –aun siendo de letras-  entre litros y kilómetros me salía a treinta litros por furgoneta y 102 kilómetros, y que allí estaba echando gasofa a sus bugas toda la empresa… y que yo no firmaba las órdenes de pago ni de coña, y que quería una relación de los celulares que tenía su equipo, y las facturas, y una hoja de cálculo…  con los números a los que se llamaba desde cada celular… perdimos las amistades.

Me parece que lo han despedido, o casi, hace un par de meses. Yo le hubiera despachado sólo por lo que le olían los sobacos. Era un man que se lavaba –textual- las manos antes de mear. No me extraña.

Éste se llevaba menos pasta que el de los ERE, pero son de la misma extracción social. Poca monta. Seguro que su abuelo era barrendero, como el mío, pero a diferencia de ellos, sus abuelos robaban melones o traían vino de Teruel a MAD en época de escasez, como el mío.

En el segundo escalón de rateros, obviando algunos intermedios tipo apellidados Guerra, gobernadores del Banco de España, Directores de la Guardia Civil, Presidentes de Navarra, alcaldes y concejales variados, exdirectoras y exdirectores generales de cajas de ahorros … pondría a los de la trama G.

Joder, unos que despachan lo que se están levantando, en un reservado del Hotel Sanvy –o similar- en una reunión con putas –por favor no me lo agarres por la punta sexista- son gente de poco fiar ¿has visto las fotos de ese que le dicen el bigotes? o las del tal Correa y señora en la boda de El Escorial.

Si veo aparecer a un fulano así –y más si va acompañado de la doña- por la puerta de mi despacho en mi época de trabajar en la Admón. les digo que voy a mear, me lavo las manos después de chocarlas con ellos y antes de… y no vuelvo, ja, ja, ja, ja!!

Jolín… y la gente con la que se relacionaban la sra. –no sé si decir sr.- Barberá, el farmacéutico consorte y el tal Costa ¿pero qué se puede esperar de uno que va a las reuniones de les Corts con una chaqueta entallada y pantalones de pitillo. Los pantalones tira, pero hòstia  una chaqueta entallada en una reunión parlamentaria, mal rollo, no me extraña que le pillaran en un marrón de coche de lujo y peluco de kilo.

Vamos a seguir con el repaso de chorros. Ya entramos en mayores.

Que los padres de la Patria hacen sus fondos de pensiones en base a su agenda no es del secreto de nadie. Ahí tienes los casos del sr. Felipe González, del sr. José María Aznar –Suárez, en fin- Calvo Sotelo era rico en origen y, probablemente, el memo de ZP sea el que más dificultades tenga, pero terminará consiguiendo un hueco en los cenáculos masónicos internacionales… tiempo; de momento va tirando con los y pico mil de Consejo de Estado.

Los otros padres y madres de la Patria, los que lo son por partida de nacimiento, funcionan de otra manera. Ahí lo que funciona es la discreción ¿Sabes de alguno que trabaje en algo potable, potente y palpable?

Sobre la discreción hay alguna cosa escrita. Por ejemplo estos dos libros…

… nada del otro jueves, los dos Iñakis prometen mucho en el título pero dentro son unos acojonados como los editorialistas de El País… quizá la única curiosidad es el título con el que está archivado uno de los dos libros en la Casa del Libro… les dicen Bobones.

Me costó encontrarlo, ya hace un par de años, por un problema de título… yo insistía en Borbones y resulta que está catalogado por Bobones [sic] puedes verlo tú misma en la foto de abajo e incluso en este link, mira, poco sospecho de la familia Lara, más me parece obra de algún rojo infiltrado :))

Pues no, no, no, no pienses que vas a encontrar grandes cosas en esos libros. El tema editorial está bastante capado en según qué temas.

Por ejemplo prueba con la “Biografía de El Corte Inglés” de Javier Cuartas, va por la sexta edición… el libro –me parece recordar que es del año 90 o así, así que no incluye las movidas de hace unos años con el conflicto sobre la valoración de las participaciones de la Fundación propietaria del cotarro sajón.

Llevo intentándolo comprar desde hace años… imposible, ni en libreros de segunda mano… la versión oficial roja es que la empresa compra la totalidad de las edición según sale –el sueño de cualquier escritor o escritora, escribir libros del montón… del montón que está a la entrada de la librería :)) y encima que se los lleve todos el mismo tío o tía- ahora, en amazon no está disponible, en la Casa del Libro aparentemente sí, pero mira lo que compró conjuntamente la peña que se llevó ese libro, mira aquí y fíjate, sobre todo, en las dos parejas de libros de la derecha ;)

Bueno dejemos estas digresiones aparte… me estoy descojonando de la risa porque estoy escuchando la radio y hasta Paco Clavel está cantando lo de un elefante se balaceaba…etc.  en RNE… qué poco les queda a esos!!! a todos!!

Ni sé por dónde iba. Me parece que era que estas cosas de altos vuelos hay que llevarlas con cierta –mucha- serenidad y secreto y con una estrategia de comunicación muy firme;  bien pensada.

Desde el principio la familia estableció que tenían –de verdad ja, ja, ja, ja, ja!! bájate el postcast del programa de Paco Clavel (el Guirigay) de hoy sábado 21 de abril en RNE porque va todo de elefantes, te vas a partir la caja de la risa- que casar a los hijos e hijas con cierta elegancia. Con un catalán o vasco, el joven Iñaki cumplía, un noble castellano –el yonqui de Soria cumplía- y con una noble cualquiera –no sé cómo no pensaron en algún granadino para hacer el recorrido completo por el escudo patrio… y dicen que también le cuadraba al heredero, habladurías.

Lo intentaron con la Sartorius a la que, parece ser, se había beneficiado toda la Corte, con la Sannum –a lo que el sr. Sabino, joder ese tío y yo coincidíamos todos los domingos por la noche en el aeropuerto esperando a alguien, dos alguien, que venían para él y para mí de un sitio que no hace al caso, respondió rápidamente publicando fotos en el Hola! de lo feos y  gordos que estaban los papás de la tal Eva – estando ella como un queso- y lo pobres que eran, aun siendo noruegos, y lo divorciados que estaban- y al final echaron al tal Sabino, lo negociaron –o negoció- con los MCM y lo casaron con la sra. L, que al final parece ser que se está haciendo con las riendas ¿cómo era aquello del cuco –o cuca anoréxica- en el nido de otros pájaros?

Bien, el fin del cuento es que el único honrado –al margen de las declaraciones a la Benemérita- era el yonqui que sólo quería farlopa, llevar trajes de rayas, ser consejero de Loewe y que pusieran la pasta –o lo que quedaba del tiro- en el cepillo de frotarse los dientes.

A los pocos meses ya estaban los del Comité Olímpico quejándose de las maniobras del Iñaki, cuyo negocio oficial –excluido ser hijo del presi de la Caja Vital- era dar empujones en un campo de balonmano y un resto en BCN, para hacerse hueco en el mundo de las subvenciones.

Tanto fue el cántaro a la fuente que los tuvieron que largar a los EEUU para que, al menos, le costara más trabajo. Mientras tanto la otra no seguía los negocios, aun teniendo la mitad del bisness. Estos días estoy contratando un seguro de responsabilidad civil de administradores… ese siniestro no se lo traga ni un agente becario de Mapfre.

Basta. Lo de las hijas de esa familia es de escándalo. Mira lo de la fea, y decían que era tonta, tonta y además con un mal gusto vistiendo absoluto, porque ni el orko se pone unas Converse® color caca.

Vamos con el tercer escalón. La versión oficial es que el Rey es pobre sólo tiene algunas propiedades dispersas y un edificio en la Gran Vía de MAD a medias con sus hermanas –al igual que Froilán tenía cierta tendencia a que se le dispararan las armas y le metió un tiro en la cabeza a su hermano con una pistola que les regaló el General Francisco Franco- y herencia de su padre.

Sólo gana lo que le pagamos en los Presupuesto Generales del Estado y que este año, la gran vaina, le han recortado en ciento setenta mil euros, un dos por ciento aprox. Claro, con eso no tiene ni para empezar y eso que cuando eres importante te invitan a casi todo, incluido el barco, en el próximo post lo hablamos.

Las posturas de los MCM estos días han sido muchas y variadas. Probablemente igual de errabundas que las instrucciones de los servicios de prensa de la CR, que, la verdad, de un tiempo  a esta parte van de mal en peor.

Lo tienen difícil, te lo digo yo, que en este tema, al igual que de los conciertos de rock n’ roll, sé de lo que hablo. Se les ha juntado el puto tiro del chico de Marichalar, la imposibilidad de viajar a España de la Infanta Cristina, la negativa de la alemana a volver de Grecia para hacer el paripé, la contestación de la Infanta Elena a la pregunta de qué había pasado con su hijo: no sé estaba con el padre! la contestación de la misma a la pregunta de qué es lo que le parecía lo del viaje de su viejo: no sé, no me he enterado de nada, estaba trabajando! ¡qué suerte, si estuviera haciendo una selección de personal estos días se haría cargo de lo suertuda que es por estar currando y no enterarse de nada.

Vuelve la alemana y está quince minutos con el convaleciente. Preguntas: ¿por qué tan poco tiempo? respuestas de la prensa: son asuntos matrimoniales. Al día siguiente L mandó parar y se tuvo que quedar –la alemana- a comer con el sopas.

Mientras tanto los servicios de prensa de Iñaki filtran que hay correos electrónicos que, independientemente de que el juez piense que la guapa no sabía nada, y el sopas menos, demuestran que los dos estaban al corriente de los asuntos de Noos o Nuus, como se dice ahora.

¿Tormenta perfecta o pluscuamperfecta?

Mañana o pasado sigo un rato y te continúo la mía sobre el asunto.

Por cierto lo de los erizos, nada. Están al final de temporada, así que si te apeten aprieta. Van a entre siete y nueve euros el kilo… en MAD.

Hace tiempo me los comía al vapor e incluso, una noche, en el Mervellé: a los pies mi ciudad! me los cené gratinados con queso… menuda mierda; crudos con una cucharilla y una botella de blanco chileno de comercio justo…

de Torres, ja, ja, ja, ja!!

Tartar de salmón

Al final tenía razón con  lo de las corrientes y los viajes en colchoneta ¿te imaginas? ir de Japón a Canadá en un barco a la deriva y después de la hazaña van los gringos y lo hunden ¡qué lástima!

Mira la foto de Google sobre la derrota prevista para los restos flotantes del tsunami. Es una lástima que no la haya encontrado más grande, pero se ve claramente la dirección de las corrientes de ida y vuelta a través del Pacífico en el hemisferio norte.

En fin, sólo para que quede constancia a efectos de la verificación de teorías.

Por lo demás cena rápida y barata para un día cualquiera. Tartar de salmón. En este caso con corales de un buey que tenían de oferta en el híper, me parece que a nueve euros el kilo y no llegó a pesar cuatrocientos gramos, lujo asumible para estas jornadas de desasosiego nacional –y republicano, ja, ja, ja!!

Te limpias y le sacas las raspas a un trozo de salmón, lo picas en cuadraditos y le añades sal, un poco de wasabi –en mi caso en polvo- un chorro de salsa de soja tipo japonés –Kikkoman por ejemplo- un chorrito de aceite de sésamo –yo usé oliva suave porque, aparte de no tener, el aceite de sésamo me sabe a cacahuetes rancios- y unos granos de sésamo negro –que sí tenía pero se me olvidaron :(

Unas vueltas a todo y para el body.

Bss

Too old to rock and roll and other stories

Llevaba mucho tiempo queriendo aprender a hacer la salsa brava como se hacía antes en MAD: sin tomate.

Sí, la verdad es que esa salsa siempre se ha hecho aquí sin tomate. Ahora ni la encuentras hecha en casa… la mayor parte de los bares la compran de garrafón en Makro y la de los más afamados en bravas… puff!! pues no sé qué decirte, pero no me saben igual que antaño. El tiempo lo cubre todo de un suave velo, hasta los sabores.

Mi hermano todavía se acuerda de unos macarrones con tomate que se comió, en el pueblo de Sara Carbonero, unas navidades que iba de paquete en un camión averiado –que traía canales de cordero de extranjis a MAD- qué tendrían aquellos benditos macarrones?? hambre, un suave velo de tiempo y aventura… quizá; se lo preguntaré cuando le vea.

Yo todavía me acuerdo del sabor de las bravas del Areitio o Aretio en Cuatro Caminos entre Dr. Santero y la puerta de las cocheras de la EMT –he hecho un par de llamadas para documentarme bien- y nadie se acuerda del nombre justo del bar- too old to rock and roll, que por cierto en En tierra hostil lo traducen como pasarlo bien ;) obviamente no too old.

Pues aquellas bravas nos las comíamos después de salir del cine, por ejemplo, Europa o de una tarde en los billares Cristal –algún día tengo que aprender a jugar al billar francés- y en la calle había chavales que voceaban la “Z, deportiva de hoy… con los resultados de los partidos…!!! que era una hoja de papel que se imprimía en cuanto estaba el resultado del último partido –solía faltar el del Las Palmas, si jugaba en casa- y servía para mirar la quiniela, podía valer una o dos pesetas.

¿Crees que estoy hablando de 1950? no soy tan viejo. Quizá no hubiera muerto el sr. Francisco Franco, pero no le quedaba mucho; nosotros despachando cerveza con bravas –con salsa servida en botellas de Larios recicladas- y los chicos voceando la Z… en estos tiempos hubiera ido a la cárcel y mi hijo a un reformatorio :))

Recuerdo mucho aquel sabor y lo llevo buscando años. Si te vas a comprar un frasco de salsa brava a tu híper de referencia, lo vas a encontrar casi siempre con una composición de hortalizas variadas –se refieren a cebolla, zanahoria, ajo y alguna otra mierda- con algún espesante tipo E-415, goma santana [sic] y un colorante de la serie E-120, cochinilla, aunque es más frecuente el 124 que también se llama rojo Ponceau, que es bastante más barato ;) y que como colorante para jabones es una mierda pero para algún gazpacho de principio de temporada, en fin…

 

… cuando me pongo a hacer trampas, es que la clavo, joder!!!

Si pasas por aquí de nuevas –buscando la receta de la salsa brava- pensarás que de qué va éste; si eres visitante frecuente ya te habrás dado cuenta de que pego la hebra con cualquier cosa, de cualquier cosa y con cualquiera :) soy así!

Debajo de mi curro hay un bar que se llama “La Felicidad” buena gente, le hacen honor al nombre.

Ayer por la tarde terminé de leer Bajo diez banderas, pasa ratos de tardes de verano. Cuenta una epopeya de barcos en la II Guerra Mundial y termina alabando el trabajo de los cocineros de los submarinos que daban de comer a trescientos en una cocina de setenta centímetros de ancho. El año pasado en Cherburgo estuve viendo la cocina de Le Redoutable, no más de un metro de ancha y cocían pan dos veces al día. Te puedo asegurar que el cocinero de “La Felicidad” no le tiene nada que envidiar a ninguno de submarino.

Como pego tanto la hebra con él sobre recetas, pensé: voy a preguntarle a este hombre a ver si se sabe la receta de la salsa. Es muy madrileño… aquí aceptamos a todos, incluso a polakos de segunda convocatoria como yo y a los extremeños como él, le expliqué lo de más arriba… –mira chaval, yo he currao veinticinco años en Casa Benito en la Glorieta de la Iglesia y te puedo hacer salsa brava con los ojos cerrados –pues pa la puta mierda que pones con las patatas, te podías esmerar!! jodeeeé!! es que tengo la cocina [ja, ja, ja, ja!!!]  muy pequeña –submarinista- pero yo si quisiera lo hacía todo aquí… pues menudo soy!!! submarinista, el tipo debe dar ciento cincuenta comidas y el doble de desayunos y aperitivos; insisto, si ves la cocina te descojonas.

Así que nos pusimos a darle un repaso a todos los bares del barrio desde 1970 hasta hoy. Conste que yo iba –mi hijo, hoy, no va conmigo- de cortos –no me refiero a pantalones, sino a vasos de cerveza- con mi viejo y con los hijos de los amigos de mi viejo –todos bebíamos lo mismo- y tengo una memoria –hoy por hoy, puff!! casi fotográfica, por lo que le di un repasito al cocinero de “La Felicidad” en bares y podría haberlo hecho en todos los putos cines que había desde la Plaza de Castilla –por Bravo Murillo- hasta la Glorieta de Bilbao, incluidos los de las calles adyacentes –no me retes ;)

Pues el cabrón estaba dando las mismas vueltas que estoy dando yo para decirme la receta – la vraie re7– de la salsa brava de los h*ev*s!!

Se tuvo que bajar del carro cuando se dio cuenta –por mis credenciales- de que tenía y tengo derecho a esa información y, a base de darle leña, cantó el mono.

Para un litro de salsa te tienes que agenciar uno o dos pimientos rojos o verdes, tres o cuatro dientes de ajo, un par de guindillas secas, algo más de media barra de pan –tipo pistola- pimentón dulce –por Dios no me uses pimentón picante- sal, vinagre y aceite.

Por un lado fríes las rebanadas de pan y las escurres bien. En un poco de aceite fríes cebolla, ajo y pimiento en trozos. Problemas: esos ingredientes van de punta a punta en los tiempos de fritura así que tendrás unos quemados y los otros a medio hacer. Tú misma. A mí gusta el gusto del ajo quemado así que di por bien empleado el error de novato.

El día de antes remojas las guindillas y les raspas la carne. Cuando tengas todo frito le añades la carne de las guindillas y le das un par de vueltas. La parte más delicada del asunto es el pimentón. Si pasas del rojo Ponceau –en el envase dice: colorante artificial para productos alimentarios, utilización limitada- el rojo de la salsa –nunca ha sido roja, era naranja- te viene del pimentón. Mal asunto.

El pimentón se oscurece con la fritura y como se te queme ya puedes tirarlo todo. La salsa siempre ha sido naranja, Patxi, te pasas conmigo cuando me dices que le falta color. La solución del submarinista es refreír el pimentón con las rebanadas de pan fritas dentro de la sartén. Mi dispiace, pero si se hace así hay parte del pimentón que se queda crudo y eso no puede ser bueno para la salud :))

Lo hagas como lo hagas tienes que freír el pimentón y eso te va a quitar rojo… salvo que –anatema- le añadas tomate… o E-124 je, je, je!!

Pues cuando lo tengas todo lo pasas por la minipimer y le añades agua, un poco de vinagre, la sal que le haga falta. Cuando lo tengas en el sabor y consistencia que te guste lo pasas todo por un chino y listo. Comme ça…

Tres cosas para terminar

1)  probablemente te interese comer esta salsa con patatas: patatas bravas; se decía y se dice que las papas bravas de cuecen primero y después se fríen. Es mentira. El caso es que el tamaño y la forma de las patatas tal como se comen en MAD hace que tarden mucho en hacerse –para quedar hechas por dentro y crujientes por fuera- así el que tenía que poner cien raciones en una tarde primero las cocía un poco en aceite y después las dejaba amontonadas –a poder ser contra el escaparate del bar para que se viera el montón- hasta que tenía que sacarlas; entonces les daba otra vuelta con la freidora a todo volumen para tostarlas y botella de Larios por encima… ¿sabes por qué? porque cuando las botellas no eran irrellenables las de ginebra eran las que tenían la boca más ancha y como en MAD se bebía poco la Gordon’s  ;) pues Larios.

2) por supuesto que le llevé a mi primo Patxi un frasco de salsa brava con su receta y mis manos; su crítica: falta color, está poco picante, sosa, sabe mucho a ajo frito, de textura bien. Conozco poco al tío –más allá de trato cordial en el bar y de verle como funciona en su curro- pero me da la sensación que si sólo me dijo eso, es que la salsa está de puta madre. Eso sí, cada vez que bajo a tomar algo con alguien, el aperitivo son patatas con salsa brava… y –la ha hecho él –o sea, yo- joer, es que le tienes que poner más color y un poco más picante y está sosa, de textura te ha salido bastante bien… un tío grande el tío Patxi me cae muy bien, a ver si se le acaba pronto el frasco ja, ja, ja, ja!!

3) Too old to rock and roll: too young to die! es el título de un disco/canción, seguro que lo conoces

la traducción a un castellano potable no es, a mi juicio, sencilla. Seguro que pasa por aquí alguien que le va a poner luz al asunto… la fácil ya la lees: demasiado viejo para el r&r: demasiado joven para morir! si hacemos caso al traductor de la Bigelow sería: demasiado viejo para pasarlo bien… etc… o también –el orco, bendita niñez, 91/100 en el examen PET, vaya mierda de nombre, con acento de Joe Strummer porque sólo practicamos traduciendo canciones de los Clash, dixitnunca se es demasiado viejo [fin de la traducción] quizá ha estado escuchando a Jethro Tull a escondidas???

¿con cuál te quedas?

bss

Berenjenas de Almagro encurtidas

Dicen que la de Almagro no es una berenjena cualquiera, vamos que no es la misma que nos comemos habitualmente ¿? es de la variedad depressum más cani y con menos color que las habituales.

La verdad es que nunca les había prestado atención y últimamente las veo por los mercaditos de fin de semana, frescas –naturalmente- porque de bote… en fin!

No las he comido guisadas, no sé siquiera si se comen fuera de las conservas… ni idea!! pero encurtidas me gustan mucho; el otro día las vi y no pude resistirme: para después de las vacaciones.

La receta no es muy misteriosa. Se limpian bien las berenjenas –básicamente cortar rabitos y desbarbarlas un poco- y se les da un corte a lo largo.

En una cacerola se les da un hervor –un hervor, tienen que quedar duras- y se pasan por agua fría.

Mientras reposan te preparas unos palitos de hinojo silvestre que habrás recolectado en cualquier cuneta y unos trozos de pimiento seco. Hay gente que lo hace con pimientos morrones de lata o asa pimientos ad hoc. El problema es que los pimientos asados o en conserva se manejan mal: se rompen mucho, mejor secos y que se remojen en el encurtido ;)

Bien pues en cada berenjena pones un trozo de pimiento, la atraviesas con un palo de hinojo y las vas colocando en un cacharro grande para encurtirlas.

Te preparas una mezcla con pimentón dulce, pimentón picante, comino molido. Además le pones dientes de ajo un poco machacados y un puñado de sal. No te doy cantidades, como diría mi amiga M: que tus ojos sean balanza.

Nada más, añades los condimentos al cacharro donde tengas las berenjenas y le pones vinagre y agua –también a tu gusto, yo le puse mitad y mitad- y al final un buen chorro de aceite crudo que cubra el conjunto para que no le dé mucho el aire.

Listo, a la despensa una semanilla –o más- y a comer tapas ricas que aderecen los aperitivos de este otoño soso y triste que se nos avecina…