Hacer dinero y panettones

Con este post me ha pasado una cosa muy rarísima. Resulta que el leitmotiv del asunto era que en un blog me habían baneado un comentario lo que daba origen a la diarrea escrita posterior. Eso fue el día 17.

Como buen periodista aficionado durante varios días comprobé si se trataba de un retraso técnico o verdaderamente era baneo, la vaina. Después de querer comentar yo, comentó, al menos, otra persona, y las tres o cuatro veces que miré, en tres o cuatro días distintos, el comentario no aparecía.

En su derecho, yo no lo hago ni con primer, ni con el segundo comentario que no me gusta y el mío tampoco era la leche del mal gusto. Pero cada uno es cada cual.

Me escribí el post –que no va de eso- y esta mañana cuando iba a publicarlo antes de ponerme a currar volví a comprobar, como buen periodista aficionado,  que el coment lo habían baneado y oh! ahora –días después- aparecía… joer ya le había puesto nombre hasta a la dueña del blog, que me gusta mucho –el blog- y no estaba dispuesto a reescribir y cambiar las referencias. Yo creo que la piba es inteligente y lo va a entender. Queda así, quizá algún día me entere de por qué tardó tanto la cosa.

panettones

El otro día me banearon un comentario en un post y me jodió; primero porque es una página que me gusta y que llevo leyendo desde hace tiempo y segundo porque –para las burradas que escribo d’habitude– lo que pretendía comentar tampoco era la gran vaina… no sé, debí tocar algún nervio… comercial ja, ja, ja, ja!! después te cuento dónde fue. El comentario que quise hacer no hará falta.

Pues decía la autora de ese blog, la llamaremos Amélie…  en el post donde yo quería comentar, que de vez en cuando recibía consultas de peña que pedía consejo para abrir negocios basados en las habilidades culinarias_artesanales que cada uno despliega ¿?

También recibo de vez en cuando peticiones de opinión de gente que quiere montar negocios sobre todo jaboneros; la verdad es que recibía porque desde hace casi año y tanto para acá tengo muy abandonado esto, por apatía general en mi vida, y el movimiento de gente que se pasa por aquí es inversamente proporcional al de mi apatía. Siempre declino opinar sobre cómo montar una jabonería artesana… en este caso no por apatía.

Amélie contesta que joder, que menudos consejos iba a dar ella que además estaba en paro y que suspiraba por dos pagas y por poder poner a parir a su jefe cuando saliera del curro.

En fin contaba más cosas en el post… que iba sobre la crítica de unas jornadas para emprendedores –es decir: págate tú mismo la seguridad social- y sobre los problemas que hay para montar negocios aquí.marketing popular

Internet es la moda y vender cosas desde casa la panacea. Vengo de la calle y en la parada de autobús delante de la puerta de la ofi hay un cartel –no pegado al cristal, sino dentro de la vitrina… publicidad pagada al JC Decaux de turno- de una empresa que se dedica a temas de marketing electrónico… en una parada de autobús!! Increíble o el tío –o tía- que lleva medios de esa campaña se ha vuelto loco o verdaderamente cree que tiene público objetivo en las paradas de autobús o al menos en esa.

Cuando voy andando por la calle, miro –no como el otro- a los ojos de la gente y no me los imagino vendiendo cosas por Internet y sin embargo deben ser ellos porque la mayor parte de las cosas que se venden a través de e-bay y muchas de las que se venden en Amazon las venden particulares o casi y si tienen entrega de la mercancía en tienda, para cosas complicadas que hay que revisar antes de comprar y no te fías… por ejemplo piezas viejas de coches, y vas a por ellas allí resulta que la tienda es un piso corriente y moliente y el tío tiene cualquier trastero o bajo cutre donde almacena asientos de Audi del año ochenta o carburadores de 4/4.el negocio al alcance de todos los españoles

Yo conozco a uno, que vende cosas de coches viejos y tiene el almacén en la buhardilla de su casa; el otro día hablando con mi amigo G me dijo de otro que vende harina por la web y me contó que el tío se gana la vida así, o sea que hueco comercial debe de haber.

Ahora, sí que te cuento que mi colega es expertérrimo en lo que vende y seguro que el de mi amigo G lo mismo… el de los coches viejos llega a hacer vídeos del despiece de lo que vende –imagínate por ejemplo un carburador de un 2CV del 75 para un bloque motor XTS602VIG70 ¿¿?? el tío que lo compra no se puede gastar los trescientos pavos que vale la pieza sin verla antes y comprobar si le va con el asiento de su bloque motor y a lo mejor está en  Alicante y mi colega en Leganés –donde el monstruo.

Son gente que se ganarían la vida tanto en el canal online como en la venta tradicional, sólo que se ahorran los costes de establecimiento de una tienda molona a la que por otra parte, al menos el de los tornillos, no hubieran llegado.

Así que la cosa no parece ir de que por Internet todo el mundo puede hacer dinero sino de que los buenos –y buenas- hacen dinero por Internet… como lo harían en cualquier otro sitio.

Hagas lo que hagas para ganarte la vida y si quieres… iba a decir triunfar pero lo voy a dejar en sobrevivir, lo primero es ser muy bueno –o buena- en lo que haces y que te guste; yo creo que, salvo muy contadas excepciones, ambas cosas suelen ir unidas entre ellas y separadas de lo de poner a parir al jefe y  las dos pagas extraordinarias.

Lo anterior tiene una segunda derivada jodida para el negocio y es que autoimpone un límite al crecimiento y es que el mejor –o la mejor- tiene también unos límites de tiempo y unas capacidades de trabajo determinadas.

La tía que nos hace de secre en la oficina hace camisetas cosidas a mano así tipo con ositos, dibujos de colores cosidos sobre el cuerpo de algodón, más o menos a veinte pavos por camiseta. El mes que más vendió –mundial del mundo- sacó cuatrocientos euros limpios. Para ello cosía de ocho de la mañana a tres de la tarde, todos los días de la semana y no contaba el tiempo que gastaba en empaquetar, ir a correos, gestionar cobros, devoluciones, etc. etc. etc.

camisetaEntonces pensó en meter a un par de tías –que podían haber sido tíos pero ésta sólo conocía a tías que cosieran- y dedicarse ella a la gestión de su web, a hacer comercialización por tiendas de ropa repollo para niños y esas cosas. Pero no sacó nada en claro por dos motivos: ella es costurera –y muy buena administrativa- y las tías que metió cosían peor que ella. Así que perdió a la mejor costurera, incrementó sus pedidos pero ya no podía controlar la calidad de lo que vendía porque no tenía tiempo material.

Así que lo segundo a lo que tienes que estar dispuesto cuando te vas a embarcar en algo tipo ganar pasta con tus habilidades, además de ser –o querer ser- el mejor, es estar dispuesto a trabajar sin desmayo y hasta el límite.

Y hasta qué límite?? Ésta sí que es una buena pregunta porque el ansia –podría llamarlo codicia por la- de pasta no suele tener límites.

Si vuelvo a hacer el chiste que hacía en el post anterior con lo de Panic, al final lo haces tan bien que consumidores furiosos pugnan por comprar una barra de pan, los que no pugnan vienen desde lejos por la curiosidad de hacerse con un pan del que han oído hablar tan bien, pero lo hacen una vez, si van a por pan y no lo encuentran,  si quieren comprar mermelada por Internet y siempre está fuera de stock porque la demanda excede con mucho tu capacidad de producción y control de la calidad de lo que haces… pues la cagaste porque la gente se cansa y no vuelve.

Tienes una solución que es abrir más puntos de venta que ya no puedes controlar, o fraccionar los procesos y que cada uno lo haga una persona diferente en un sitio diferente o mil maneras… por ejemplo  darte a la producción industrial de lo que en origen era tu habilidad. Mi compi llegó a comprar una máquina de coser que imita la puntada dada a mano. Pero no es lo mismo, no es igual.

Ya tenemos tres cosas imprescindibles para hacer de nuestras habilidades un modo de vida, lo que Amélie, mi baneadora favorita, llama Emprender en las cosas del comer: 1) ser el mejor en lo que haces, 2) trabajar sin desmayo y 3) poner un límite a lo que puedes llegar a hacer sin perder el control… y si no puedes ponérselo… sigue leyendo!

Yo creo que le podríamos añadir una cuarta cosa que si lo piensas resulta imprescindible para tener triunfar y es tener un afán, si puede ser desmedido mejor, por el éxito.

¿Crees que Adrià ha sido alguna vez algo más que un cocinero mediocre? anda haz clic en el link de su nombre y lee un párrafo que empieza por: Llegó el momento de…. o que a los Barrabés les importa una mierda la montaña o a este tío las navajas. El de las navajas es el fulano que más espadas vende del mundo. Resulta hilarante forrarse vendiendo espadas en el siglo XXI y si ya el tío te cuenta lo que le importan a él las espadas, las navajas y cómo empezó con todo eso, y desde un pueblo de Teruel, te tronchas.

Los tres lo que saben es aunar esfuerzos de otros, asociarse a los mejores, dar con un stock de productos adecuados y desarrollar canales de comercialización eficientes, dos por la vía de la tecnología y el otro, según él, por la de los instintos.

Los tres lo tienen muy claro, bueno Adrià con la decodificación del genoma de la gastronomía, un poco menos ja, ja, ja, ja, ja!!! es cojonudo lo del genoma!!! Pues tienen claro que el objetivo es forrarse, no es vivir de eso; es lo que te decía hace unos días con la paletez financiera de los españoles y el afán de poner los millones a plazo fijo.

Pero fíjate, el caso de Adrià es ejemplificador de lo que estoy contando. El tipo llevó el éxito de su negocio original tan al límite que frustro a todo su mercado potencial. La gente dejó de decir que quería ir a comer allí porque no se podía, no podías reservar una mesa;  atentan contra tu dignidad cuando te dicen que necesitas un año de cola para ir a comer, pero ya no es sólo eso porque siempre van a haber cuarenta, cincuenta o cien cretinos –y cretinas- diarios que esperen lo que haga falta para darse el gustazo de contar que han estado allí y lo que han pagado.

Lo importante es que para el propietario, y eso en elBulli es un tema bastante turbio, el límite de las ganancias/año está en la multiplicación [número de mesas x ocupación media/local x número de turnos/día x consumo medio/mesa x número de días de apertura/año] a lo que habría que añadir tangibles del tipo de cosas que vendes alrededor de eso e intangibles del tipo de relaciones/informaciones que obtienes y que te llevan a otros campos en los que forrarte.

Entonces un fulano –o fulana- inteligente piensa así: mira yo ya he llegado al techo económico de lo que le puedo sacar a esto, si se lo vendo a otro para que siga con ello, le voy a sacar XXX,xx miyenes de euros –si hablamos de elBulli te diré que el contenido de la bodega lo han vendido por dos millones, sí millones, de euros y no te cuento ya si vende el fondo de comercio- y me encontraré con el problema de qué hacer con esa pasta teniendo, como tenemos todos, la tendencia a ponerlo a plazo fijo y envejecer, engordando a base de gin tònics, en el borde de una piscina.

Así que, continuará pensando, puesto que mi hambre económica está saciada, cambiaré el foco del negocio, y ahora saciaré otra –o intentará saciar porque esa sí que es insaciable- la del reconocimiento, y me voy a montar un rollo de gestión del conocimiento del copón de la baraja, en colaboración con el MIT y con la misión de extender mi legado por toda la tierra… lo de dejar para la posteridad siempre es una tentación del ego de cada cual :)) ja, ja, ja, ja, ja y así hasta el infinito y más allá.

Y, si hablamos de Adriá, seguro que lo consigue –si consigue acordarse de lo que quería decir con el diagrama de lo del genoma, lo puede todo- llegará un día en que pasará por ser un millonario, gran pensador y divulgador del conocimiento y nadie recordará que elBulli fue un perro, aunque quizá no con esa grafía.

Pues ahí queda la cuarta que necesitas para emprender: deseo insaciable de éxito. Eso allana cualquier problema, vía estrecha es decir que para vender comida necesitas no sé cuántas licencias y que joder cómo se pasan con lo de los autónomos.

El chino Chang –es un tío cojonudo, le doy clases de palabrotas- siempre me está dando la brasa con que por qué no le compro el pan a él y siempre le contesto que porque su pan es una puta mierda y que el mío es mejor.

Si en vez de ser, yo, quiroteórico fuera –o fuese- quiropráctico –la necesidad y la edad hacen virtud y hoy, a D. g, de una tengo mucha y de la otra menos- le hubiera llevado ya diez o doce panes de promoción y en un mes estaba a medias con el fulano vendiendo pan en su tienda.

Hay un quinto factor de éxito que es una obviedad pero que merece la pena recordarlo. Estar forrado de billetes antes de empezar.

Tener las espaldas cubiertas normalmente le quita cierta aprensión a esto de montar negocios. Lo de vender camisetas bordadas por Internet y necesitar la pasta para pagar, por ejemplo, el comedor de los niños suelen ser malos compañeros de viaje. Casi nadie llega desnudo a un sitio y sale con un negocio de éxito consolidado. Ni el propio Ricardo Lop, de verdad, antes de meterse a vender espadas por Internet era el agricultor paleto que quiere hacer ver ahora. Pon el nombre en el Youtube y te darás cuenta de que aun forzando su arista cachirulera y haciendo que tiene un discurso más bien limitado, no es ni mucho menos un recién llegado.

Cuando escarbas en las historias de negocios con éxito, ya no te voy a decir las cosas que se inventan tipo Facebook o Google o Barrabés, tienen detrás un sustrato de millones que lo flipas. Simplemente pagar la matrícula de Stanford, de Yale, de la HBS o del IESE ya te da una idea de lo que tus papis están dispuestos a apostar por ti y después dinero llama a dinero; en el año cincuenta Banesto te daba un crédito de cien mil pesetas con el certificado de haber aprobado el examen de acceso –acceso- a Caminos ¡sin más garantía! y no te recibe igual un bancario si tu padre tiene dos millones de euros que si no los tiene… e incluso hay padres –y madres y maridos y mujeres- que están dispuestos a entrar en una joint venture contigo y a aguantarte pérdidas que, si necesitaras la pasta para las extraescolares o el comedor, no te podrías permitir y qué digo permitir, ni siquiera pensar en permitir.

Mira lo que te digo, sólo con que tu parte contraria trabaje y gane bien ya te da un respirito guapo para poder entrar en negocios basados en tus aficiones y aguantar el tirón hasta que le empieces a sacar una peseta al asunto.

Y por fin: el sexto sentido. La publicidad, que la gente te conozca y, sobre todo, que otros te recomienden… sobre todo si esos otros son peña de reconocido prestigio. Aquí creo que fue donde la cagué con Amélie, ja, ja, ja, ja, ja!!

En estos tiempos que corren hay tanta gente en paro que es relativamente fácil hacer que te saquen un bonito –o feíto- reportaje en el millar de revistas electrónicas de tendencias, gastronomía, turismo, blogs de esto, de lo otro, suplementos e incluso que te puntúen en tripdvisors, googles, etc. etc. etc. porque el que más y el que menos, de la profesión periodística y asimilados, gasta el tiempo –a la espera de que llegue el curro de dos pagas, vacaciones y jefe para poder poner a parir- haciendo gacetillas y malviviendo. Muchas veces con que prepares una buena carpeta haces casi un cien por cien de impacto y no te quiero contar si además organizas pesebreo.

Está difícil la cosa en lo de la información. A los de El Mundo, El País y La Vanguardia se los han zumbado porque han perdido la mitad de ventas de ejemplares y casi la mitad de la facturación en publicidad. Joer, como para plantearse vivir de ese cuento.

Y claro tampoco es lo mismo que yo diga que el pan de Panic es de pm, que que  lo diga el Comidista ¿no te parece? por mucho que al sr. López, que también es hermano de no sé quién, de vez en cuando le casquen comentarios como éste… está tal cual, solo copy paste: [sic]

“He entrado en la web y me parece MUY limitada. Creo que deberias anunciarlaen este blog si algun dia realmente le dan contenido. Hoy por hoy no creo que merezca la pena, salvo que sean amiguetes tuyos y les quieras dar una publicidad muy por encima del valor real de la Web. Me ha decepcionado la recomendacion.

Publicado por: juan carlos | 20/02/2014 11:00:42”

… a cuenta de un artículo sobre la presentación de una vaina tipo Wikipaella.

Reconozco que mi exposición a los medios de comunicación en lo que se refiere a asuntos gastronómicos y similares es bastante limitada; en papel lo que sale los diarios de más arriba, en Internet algunas cosas más pero tampoco de locura y en radio algunas críticas los fines de semana mornings en RNE.

Nombres y apellidos sólo conozco de los de El País: al Comidista y a otro que se llama José Carlos Capel que es un crítico que lleva muchos años, yo casi siempre he leído sus cosas en ese periódico, y su crítica me resulta, a mí particularmente, bastante autoritaria y anticuada.

Hace tiempo le leí a uno –la verdad es que me resultó graciosísima la expresión- que decía sobre otro, que temblaba más que el dueño de un restaurante viendo entrar a Capel por la puerta sin haber avisado antes, es verídico lo escribió el autor del blog que se llama el Gourmet de provincias, no sé si era original suyo.

A unos amigos míos que tenían y tienen una tabernita ilustrada, les hizo –Capel- una crítica y les puso en órbita durante un par de años. Lo cual tampoco me dice nada porque –calidad de la crítica- hace dos o tres meses les sacaron en El Mundo como uno de los mejores locales de MAD para comer cocido y si te comes un cocido de ellos y me dices que está un poco más allá de corriente y moliente, te pongo mirando a la pared. El jueves comeré con una amiga allí y me ha dicho esta mañana que leyó en no sé dónde que la mejor ensaladilla de MAD la hacen en ese sitio ¿? joder yo no me entero de nada o me estoy volviendo muy exigente con la edad, porque a mí, y eso que son amigos y nos saludamos e invitamos mutuamente cuando nos encontramos en otros garitos, me parece que dan una comida entre vulgar y normal… no así el vino que está bien rico.

También tiene un blog en El País –con bastante menos afluencia que el del Comidista a juzgar por los comentarios- y escribe en el suplemento de viajes y en algún otro rincón de Prisa.

Si es que hubiera una pugna por ver quién es el que más pita en cuanto a escritores culinarios en ese medio yo creo que López le saca varios cuerpos de ventaja a Capel, pero con todo este último ha tenido de siempre mucho predicamento y, a juzgar por cómo se expresa en las críticas que hace, todavía lo debe seguir teniendo o al menos eso creen él y el editor del periódico.

patatas fritas sin salPor ejemplo –si has llegado hasta aquí en el post no me puedes negar este caprichito- lee la crítica que hizo sobre la calidad de las patatas fritas de bolsa, por favor haz clic aquí.

Como podrás ver entre la primera y la última hay nueve cuerpos de ventaja… por qué una es la primera y otra la última o por qué esas diez y no otras diez… pues a juzgar por los argumentos que da en el texto: porque me sale a mí de los cojones. Supongo que el del décimo lugar estará encantado con los fundamentos del post/artículo.

Según el Comidista, que también escribió sobre el tema, el articulillo de Capel fue lo más leído –sin más datos- en la web de El País. Probablemente fuera así, él cuando escribe sobre bueno/malo, mucho/poco, siempre lo hace con documentación de respaldo, puedes echarle un vistazo a su top sobre los peores restaurantes según datos de TripAdvisor o bien lo pone en boca de otros, por ejemplo aquí. Así que yo que Capel me tomaría la recomendación de López con mucho cuidado porque tiene un espeso tufo a coña marinera, sobre todo comparando un artículo con otro ja, ja, ja, ja!! Pica, pica en el primer link de este párrafo, miras los dos artículos y caerás en la cuenta de que un autor se está deshuevando del otro.

Pues en este asunto de la prescripción de lo que tú quieres hacer como algo que pueda ser comprado, leído, comido… está en manos de este tipo de críticos “tocables” e “intocables” a ver quién levanta la cabeza después de que uno de estos te diga que tu pan en vez de ser de pm es una pm ¿quién?

Un ejemplo de uno que sospecha de tocabilidad es el comentario que dejó el otro día el tal juan carlos a cuenta de lo del Comidista y la wikipaella que te repliqué más arriba.

También hay casualidades, uno presenta un libro de cómo hacer pan y articulillo justo antes de las compras de Navidad y… oye que yo también he escrito otro y estamos en temporada… toma.

En fin que, que te recomienden está muy bien y que te pongan en la lista de blogs más molones también. Por cierto ¿alguien ha visto que otro alguien normal tenga en su lista de blogs recomendados el del Comidista? hay ciertas intimidades que a nadie le gusta que se sepan así que por principio nadie lee eso y a ninguno nos gusta, salvo que tengamos que dejar un link en los comentarios para promocionar nuestra web ja, ja, ja, ja!!

Pues esos consejos te dejo, añádele cierta capacidad para apuñalar por la espalda y habilidad para apropiarte de ideas de otro y tienes el coctel del éxito.

Yo no sé hacer casi nada  de lo anterior y seguro que me corto un dedo mientras intento apuñalar a alguien… en cambio sí sé hacer otras cosas y con ellas podría intentar ganarme la vida.

dos panettonesPor ejemplo ahora sé hacer panettones… he aprendido hace poco pero se me dan bastante bien. Podría intentar ganarme la vida con una pastelería de esa vaina a lo mejor me hacen una entrevista en El País.

Pues mira, yo no había probado nunca eso. La verdad es que me parecía que sería un bollo infecto y sin gracia ninguna tirando a pan de molde dulce… era mi opinión. Sin embargo estas fiestas tuve la ocasión de probar un panettone –bien es cierto que venía de una pastelería de muchas campanillas en Milán y que me invitó al trozo de bollo, no hay coña aquí, una tía de bandera y eso hace mucho a favor del bollo- joder y me pareció que estaban de puta madre, las dos cosas.

la miga todavía tiene que mejorar en colorPara ir a tiro hecho le pedí a mi amigo G –que es tío bragado- una receta potable y me dirigió aquí, no sin antes advertirme que hay mucha receta de falso panettone por ahí, ja, ja, ja, ja, el tío es la bomba, un Menéndez Pidal de la bollería.

Pues la receta de esos tíos de Panarras a primera vista está muy bien pero luego cuando te metes en ella es un poco enrevesada y puteante… lo cual, viniendo de un escritor con mis hechuras, no tiene por qué significar nada; supongo que los tíos me perdonarán el comentario y podremos ser amigos.

Pues un panettone es una especie de brioche a la italiana, yo diría que está en el centro de un triángulo que forman el plumcake de pasas, el o la brioche de la maison Parker y el roscón de reyes. Cómo te has quedado??

La verdad es que la masa del bollo éste, tiene cierta complicación, en mi caso, más que por la química, por cómo te pones de masa las manos y lo pegajoso que se pone el nacimiento en nada que te descuides. Yo desde luego, si no tuviera una amasadora no lo hacía.

Mira te voy a adaptar la receta y redondearte las medidas porque si la sacas de donde yo la saqué vas a necesitar calculadora.

Esto se basa en una masa de arranqué fermentada un tiempito, con su mantequilla y sus huevitos, juntada con más harina y más huevitos y aromatizada con varias cosas entre las que no está el cedro –sí cedro lees bien- glaseado ja, ja, ja, ja!! ya verás por qué me río.

Pues lo primero que necesitas es tener una harina de mucha fuerza, mejor de gran fuerza. Ésta de gran fuerza tiene mucha proteína y es mejor que la de fuerza habitual si tienes que hacerla fermentar con grasas. La harinilla es cara para gastarla en cantidad así que en las tiendas de panettones lo suelen arreglar, como en las de ensaimadas, con algún mejorante. Yo no tengo de eso pero sí medio saco de harina de gran fuerza que me trajeron de Pontevedra.

Si tú tampoco tienes, ni de lo uno ni de lo otro, a lo mejor te puedes apañar con una harina de fuerza corriente y un poco de gluten de trigo ¿? de entre las trampas sería la menos censurable.

Pues dicho esto te prepararás una masa madre burbujeante o, como yo, un trozo de masa fresca de otro pan, por ejemplo unos ciento cincuenta gramos para un panettone de kilo.

Con esta masa, trescientos gramos de harina, tres yemas de huevo y unos cincuenta gramos de agua, te haces un buen amasado. Cuando lo tengas, le vas añadiendo cien gramos de azúcar y al final unos cincuenta de mantequilla en porciones y a temperatura ambiente.

Añade siempre las grasas al final del amasado y siempre en pequeñas porciones. La mantequilla, las grasas en general, fastidia la red de gluten que fabricas al amasar la harina con un líquido, si además añades las grasas de una vez igual fastidias todo el invento. Te deberá salir una masa de unos setecientos gramos.

Una vez tengas una masa que se pueda bolear con facilidad, lo haces y la dejas tapada y al abrigo unas cuantas horas. Entre 20 y 25ºC estará bien de temperatura y en cuanto al tiempo, pues para que te hagas una idea yo lo hago a las ocho de la mañana de un sábado y después de comer ya ha dupli/triplicado el volumen. Si tienes prisa y ves que la cosa va lenta le puedes ayudar con un horno templado.

Una vez que la masa haya duplicado le añades otros ciento y pico gramos de harina, dos yemas de huevo, un chorrete de leche, cincuenta gramos de azúcar, una pizca de sal, una cucharada pequeña de miel y cincuenta gramos de mantequilla con el mismo tratamiento de antes. A mí con esas cantidades huevo, mantequilla, líquidos y harina me queda la masa un poco blanda de más, si las yemas son grandes. Le añado un poco más de harina.

Amasar, amasar, amasar. Cuando tengas una masa que se pueda extender con los dedos sin que se rompa mucho –la famosa membrana del deseo- le puedes poner algunas frutas y aromas.

aromas gringosYo le pongo aromas de naranja y de limón, una pizca de vainilla y pasas remojadas; también le añado alguna otra fruta seca. A estos de la foto le puse unas cerezas secas que tenía rodando por el armario.

Vamos a ver, el panettone lleva naranja y limón confitados o glaseados –si los tienes- a veces figura el limón como cedro glaseado, en realidad se refiere a un tipo de limón de cáscara gruesa que se llama citrus médica… y que puedes ver el foto de la wiki. Yo fresco no lo he visto nunca, sugiero que si encuentras limón o naranja escarchados los uses sin pestañear. También –u o- puedes ponerle trozos de chocolate más bien amargo.

Bien pues todo esto amasado te debería pesar aprox. un kilo. Lo boleas, lo pones en el molde de papel y lo dejas fermentando hasta que empiece a asomar por el borde del cucurucho. Esto deberías conseguirlo en unas tres/cuatro horas de fermentación al calorcito.

Calientas el horno a unos 200ºC y cuando estés lo horneas entre cuarenta y cincuenta minutos a unos 180ºC. Nunca hice un panettone de kilo, siempre hago dos de medio.

Hay que hornear con mucho cuidado de que no se te retueste la parte de alta del madalenón que está muy cerca de las resistencias de arriba así que igual te toca andar vigilando –eso seguro- y encendiendo y apagando arriba y abajo. Además debes asegurar que hay vapor abundante durante todo el horneado.

La última gracia, cuando tengas el bollo hecho lo sacas y le atraviesas un alambre de picho moruno de lado a lado en la parte de abajo del molde, te montas el tenderete que se te ocurra y lo dejas enfriar colgando cabeza abajo. Si no lo haces, el bollo hermoso se vendrá abajo y no podrás lucir bonitas fotos.

Cómelo de un día para otro. El industrial tiene más de cinco meses de caducidad, el artesano, no te durará entero tanto, pero también.

FIN, a lo mejor haciendo pan y bollos no me puedo ganar la vida, pero escribiendo páginas por kilos sí, a que sí?

9 Respuestas a “Hacer dinero y panettones

  1. ¡Se te echaba de menos! Un gusto leerte, como siempre.

  2. Genial post, por lo largo, por la de temas que tocas y sobre todo por lo que dices… ya sospechaba que no tengo el ansía necesaria para forrarme, gracias por recordármelo!

    • bueno querida por lo largo?… el comentario en casa de la vizcaína decía casi lo mismo y en cuatro líneas seguro que lo que te ha gustado es que añadiera la receta de los panettones… y con que no quieres forrrarte, eh!!! ja, ja, ja, ja entrena con las puñaladas, un beso, gracias a ti por pasar por aquí

  3. Muy ameno e instructivo el artículo.
    Esta tarde lo voy a releer e ir a los enlaces.
    Será la experiencia (que no la edad) pero escribas de lo que escribas: pan, jabón o la vida misma lo bordas y sin máquina puntada especial.
    Gracias por compartirlo.

  4. Ni idea de porque entré a la bandeja de spam de mi correo y ahí estaban las notificaciones de nueva entrada ¡pensé que hacía diglos que no escribias! Y mira por donde la culpa la tení mi gestor de correo :/
    Es curioso, esta semana ge pensado tres días seguidos en tí (no es coqueteo), me preguntó una amiga si sabía donde vendían no se que artilugio para poner a leydar las baguettes y le comenté como había visto en tu blog hacerlo, luego que con el calorcillo primaveral me apetece “despertar” a mi masa madre a ver si por fin puedo realizar yn pan decente y me preguntaba si era en tu antiguo blog donde había visto el tutorial y por último y no menos inportante, he estado tratando de recordar como se le dice al porcentaje que se le da al molinero cuando se utiliza su molino y se que eso si lo he leido en tu blog pero ahoraa no recuerdo donde.
    Tres dias en una semana y luego me encuentro el correo de nueva entrada, ¡una oda a la coincidencia! :) Un saludo!!!

    • Hola Fernanda, cuánto tiempo!! me alegra volver a saber de ti.

      Los my way tutorials sobre el pan los puedes ver más arriba en la pestaña técnicas pan casero

      Lo de las baguettes lo podrá hacer tu amiga simplemente con una servilleta enharinada y una bandeja de horno hay mil fotos en google, por ejemplo http://lh5.google.com/mmrmendez/R7V3QikdHsI/AAAAAAAADK0/KFU3AEiM5s8/baguette%20crujiente%20016.jpg?imgmax=720

      Lo que se queda el molinero se llama maquila http://lema.rae.es/drae/srv/search?key=maquila … me sorprende que no te suene la palabra porque es bien americana, de hecho yo la aprendí allí.

      Y nada más que mandarte un beso fuerte y decirte que yo también pienso en ti -no tan frecuentemente como tú en mí ja, ja, ja, ja- pero soy cliente de tortillas de maíz de un sitio que me recomendaste en la calle Sanata Matilde y al menos una vez al mes te recuerdo cuando voy a por ellas.

      Beso fuerte y hasta pronto.

      • ¡Gracias! Si lo de la palabrilla es que es de esas cosas que las tienes en la punta de la lengua y no hay manera de acordarse, voy a tratar esta noche de meterme al ordenador para poder estudiarme el tutoria, últimamente sólo leo a través del teléfono y a toda pastilla que no se me quedan los datos en la cabeza :)
        ¡Qué bien que comas tortillas de ahí! Es hasta ahora lo mas auténtico que he podido encontrar en Madrid y para mí ya son un imprescindible para acompañar muchos platos.
        Un beso!