Membrillo en almíbar, jalea de membrillo y feliz solsticio de invierno

En cinco minutos.

Tenía unos membrillos muertos de risa por casa… estos…

… y me daba mucha pereza hacer carne –me parece que le dicen- más que por hacerla, que también, porque después no me la como.

Siempre que pasa alguien por casa me deja algo nuevo aprendido. Mi amiga M me dejó esta manera de hacer el membrillo típica de su pueblo ¿?

En almíbar ligero; como si fueran melocotones, pero membrillos.

Te preparas un cuenco grande con agua y limón… si tienes algún otro ácido te viene mejor. Por ejemplo ascórbico…

… mal llamado vitamina C, porque la señora mina no es el ácido ascórbico, sino el ácido L-ascórbico; sutil diferencia sobre la manera de comportarse con ciertos tipos de fuentes de luz –rollete de químicos, que no hace al caso- también te sirve el ácido cítrico o el tartárico… si no limón –vinagre no, porque después te sabrán los membrillos a boquerones. Necesitas ese barreño con ácido porque la fruta se pone negra nada más pelarla, así que según la peles y la descorazones –terrible palabra, para estos días- al agua ácida. Guarda las peladuras y los corazones para una sorpresa.

Rellenas los botes que tengas con la fruta en trozos y agua y un poco de azúcar. Los que ves tienen cucharada sopera  y media escasas por frasco. Almíbar muy ligero.

El guiso lo puedes completar con la especia que te pete: canela, nuez moscada, cardamomo… todo en pequeñas cantidades porque si no le matas el sabor al membrillito… yo le puse, a un par de botes, una estrella de anís… pero sólo para felicitarte el año nuevo y, si tienes huerto, también el solsticio.

Cierras los frascos y al baño de maría. Con veinte minutos tendrás bastante, vigila que no se deshaga la fruta. Las conservas dulces no tienen problemas de botulismo.

Si te apete, y para terminar la fiesta, puedes hacer también jalea. Si es este el caso debes lavar concienzudamente los membrillos –con agua, jabón y estropajo- para sacarle la cera y los antitodo con los que los rocían para que molen mucho en las fruterías.

Hábil como eres habrás captado que las pieles y los corazones se oxidan igual que la fruta, por lo que si tienes la precaución de usar un barreño grande pones en remojo a la vez la fruta, los corazones y las peladuras.

Una vez que hayas embotado el membrillo pones a cocer los restos en un agua ácida un ratito… hasta que se empiece a deshacer. Escurres todo y lo dejas una noche envuelto en una gasa y con un peso encima.

Al día siguiente recoges el zumo escurrido y lo cueces con azúcar… la receta la tienes aquí y la proporción de azúcar, en este caso ha sido ochenta gr. por cada cien de zumo. Si no eres avariciosa, como yo, y aprietas poco el atillo –palabra manchega que no viene en el DRAE- te saldrá la jalea más transpa.

El postre de hoy ha sido membrillo con jalea: exquisitos!!

Un beso fuerte, y no dejes que se te apropien de la fiesta de los planetas… :))

2 Respuestas a “Membrillo en almíbar, jalea de membrillo y feliz solsticio de invierno

  1. Felices vacaciones-
    Todo tiene muy buena pinta. Besos.
    Yolanda

  2. gracias, garcias… igual te deseo y estudia estas navidades que después vendrá el tío paco ;) beso