Jabones de colores

Esto del blog es una gaita, cuanto menos haces menos te apete hacer. Perezaza total. Coco en otro sitio. Menos tiempo libre. Ni idea, pero cada día me cuesta más. Crisis de creatividad. Bueno, supongo que vendrán mejores tiempos.

Voy haciendo cosillas pero no le encuentro el leitmotiv para hilarles una bonita historia. Por ejemplo estos jabones de aceite reciclado –los que tienen aspecto de mortadela- y de trocitos de jabón refundido –las pastillas que se van quedando pequeñitas del uso- me recordaban unas piedras que estuvimos viendo en Menorca la semana pasada pero no me sale la historia. Por cierto Menorca en primavera –para quien no haya estado- es una maravilla y, por favor, si os recomiendan el restaurante Ízaro en Maò no se os ocurra poner los pies allí.

Así que post de –como dicen los taurinos- aliño. Jabones refundidos y de colores.

Cuando sea mayor quiero hacer jabones como los de este man, técnicamente –en la química- no son la gran vaina, pero no me negaréis que tienen unos cortes y un acabado spettacolare. Le pregunté al pollo cómo se lo curraba, pero con nulo éxito en la respuesta; así que me toca a recorrer la curva de la experiencia a pinrel.

Ahora estoy en el primer prototipo del sandwich de pollo, es decir una rebanada de pan entre dos lonchas de pollo –Woody Allen dixit- pero ya me irán saliendo mejor.

Primero me propuse dominar el asunto del color y tira… no me gustan mucho los colores y menos los artificiales.

Los de aspecto de mortadela son jabones de aceite y sebo reciclados y tintados con violeta de anilina para jabón. Rallados muy finos y refundidos.

Los azulitos son de trozos de jabón de baño, también rallados, refundidos y tintados con índigo… destiñen como los vaqueros nuevos, ja, ja, ja, ja!!!

Los trozos blancos son también de grasas recicladas y tintados con óxido de titanio –blanco de titanio- barato y muy efectivo… si no fueras tan borrico como uno que yo me sé, que se hizo unos moldes de DM que también destiñen ;)

Los blancos están hechos en frío y colocados –en trozos y una vez bien secos- en moldes para rodearlos de jabón refundido de color, resultado: el jabón caliente encoge y el frío no ;) curva de la experiencia.

Lo del corte fue una odisea mejor ni hablar del tema. Sigo trabajando en el asunto.

Escribo esto escuchando un programa de radio El ojo crítico, está terminando y  habla de Ana María Matute, dice que el día que le dieron el premio desayunó como los escritores, como los escritores de antes: [sic] un café, unas pastas y un gintònic bien fresquito… joer!!

7 Respuestas a “Jabones de colores

  1. Yo no soy ésa

    Si acompañas el gin tonic de unas ostras en temporada el remate es espectacular.

    • creo que almejas y champán es una combinación más a decuada a mi personalidad; pero ostras y gintònic tampoco me parece un desayuno impropio para gente de buena cuna como nosotros :) bss

  2. Me encanta todo lo que haces, sos muy gracioso con tus comentarios, lo cual hace que no abandone la lectura ya que tus asuntos son muy entretenidos, ja y ni hablar de tus conocimientos.
    Cariños Ana

  3. La verdad es que los jabones que hace ese pavo son esteticamente muy bonitos. A mi me viene a la cabeza la técnica de la cera perdida, pero eso es para bronce, en cuestión de jabón habría que darle unas vueltas.