Tagarninas –o cardillos- esparragás

Bueno, antes de nada… he tenido problemas técnicos inauditos… perdí la mitad del blog en la otra dimensión… me lo arregló mi amigo Gusete de la peña de Madrid Tiene Miga que además de ser un panadero excelente –un poco muy pijo, eso sí- es un observador con clase… me pidió las contraseñas de wordpress y después me llamó para decirme que, el sr. press, le pedía también las del banco, del mío… en fin, se las di… pongo la mano en el fuego por ese man, por Gusete, espero que no pase nada ;) ja, ja, ja, ja…. gracias colega, te debo una, abrzss

Me hace gracia vivir en el barrio donde vivo. Me sorprende porque es bastante cutre –barrio nuevo de las afueras, a menos de doscientos metros de la línea de cambio horario ;) como dice mi hermano: casi en las afueras de Aranda de Duero- calles anchas que te tienes que dar una paliza para llegar a la parada del bus, sólo una tienda –grande eso sí- farmacias, bancos, un par de chinos y diez o doce consultas de dentista; como si a la gente le quedara pasta después de pagar los hipotecones para arreglarse los piños.

Peeeero, me hace gracia; de pequeños lo recorríamos con mis padres y mis abuelos a buscar setas o simplemente a pasear, tirar piedras o buscar cosas entre los montones de escombro o similar, actividad a la que éramos y somos muy aficionados toda la familia… de hecho a mi orquito los reyes le trajeron un buscador de metales para localizar tesoros ja, ja, ja, ja!! verídico, se pasa las horas muertas recorriendo el campo y picando para sacar anillas de lata de cerveza… en fin, divina ilusión la de querer retirarse en base a tesoros ocultos ya a los diez años, supongo que en cuanto tenga catorce se pasará a la primitiva.

Si lo miro desde el punto de vista económico se me caen un poco todos los palos del sombrajo. Compramos una casa con ahorros y similares de toda la vida y nos hipotecamos por el resto de lo que nos quede. Y suerte que teníamos ahorros y similares, porque quien no los tenía se hipotecó por dos.

Aluciné pepinillos los amplios debates que se montaban en las reuniones de vecinos con el uso de la piscina comunitaria; al principio no entendía muy bien de qué iba el rollo, después caí en que allí no se va de vacaciones, puentes o etc. ni el tato; se pasan de unos a otros las pelis bajadas con la mula, hacen guateques en la sala comunitaria… un desastre!!

Creo que voy a montar un grupo para salir de nuevo a los descampados a buscar setas, y cualquier otra cosa comestible que haya gratis, a los rodales que me enseñó mi abuelo, seguro que tengo éxito.

Hay gente que se dedica a eso. Hace tiempo, cuando era feliz usuario de la tele por satélite :( vi un programa de Jamie Oliver sobre cosas comestibles y gratuitas que se podían encontrar en la ciudad… tranquilas sólo vegetales. Los tíos recogían cosas rarísimas que insistían en que eran o rúcula o estragón o perejil silvestre o etc.

No sé muy bien cómo terminó el cuento, qué plato hizo con guindillas y lo que encontró en el jardín del vecino, pero a juzgar por el aspecto del perejil que se agenció, seguro que murieron todos :)

Aquí en Madrid hay gente que lo hace en zonas relativamente urbanas. En nuestro barrio también hay –vistas por mí- liebres y –sólo he visto restos que se había comido otro bicho- perdices –la del post de la ballottine era legal, insisto- y aunque –de momento- no he visto partidas de caza, sí que hay grupitos de paseantes rebuscando por el suelo. Así que setas de primavera, cardillos, collejas y algún espárrago seguro que hay.

Y efectivamente los hay. Ayer por la tarde enrollé a mi hijo y nos fuimos a pasear a ver qué encontrábamos –afortunadamente le convencí para que no se llevara el detector de minas y la pala porque al final el que termina siempre cavando soy yo- con una bolsa y una navaja y nos vinimos con este maravilloso montón de tagarninas, conocidas en mi casa como cardillos.

Las tagarninas o cardillos –en Andalucía le llaman cardillos a los tallos, que también se comen, de los alcauciles o alcachofas silvestres- son un cardo que has pisado mil veces en cualquier descampado urbano o rural. Son, precisamente, los que echan flores amarillas. Estos …

Es una verdura bastante fina, si se cuece convenientemente y tiene el tamaño adecuado. Lo que se come son las pencas de las hojas, después de haberlas pelado bien –te puedes imaginar el coñazo que son las espinitas del cardo- y en varias preparaciones, normalmente hervidas y en revuelto, guisadas o como acompañamiento en cocidos y sus equivalentes.

No lo sé seguro pero tengo la sensación de que es una verdura netamente andaluza… aunque mis abuelos la buscaban y no eran precisamente andaluces ¿? y más en concreto de Jerez para abajo ¿es así? Yo solamente los he comido allí en verano –zona de La Janda- de bote o congeladas y aquí, en casa de mi abuela… a lo mejor hace cuarenta años la última vez, puff!!! en los dos casos revueltos con huevo.

Como te puedes imaginar es una verdura que o la comes ahora o te esperas hasta la próxima,  porque en cuanto empieza a hacer sol se forman unos cardacos que no te los saltas, sin pincharte, ni queriendo y se pondrán durísimos.

Según me han explicado –nunca he tenido la suerte de estar en Andalucía, libre de marca, en primavera- en estos días los venden limpios en las puertas de los mercados, porque no es un producto que se pueda conseguir –aunque una vez los vi en bandejas en el de El corte inglés- en los súper estándar… así que si te apeten o vas a por ellos o se los compras a uno que ya se haya pinchado.

Al final, y después de perrear un rato con pelarlos, me decidí por prepararlos en guisote morisco… ajo, pimentón, comino, sal y pan frito, que por allá abajo le dicen esparragá o tagarninas esparragás.

Pues nada, lavas bien las plantas y con paciencia te pones a pelar los cardillos. Me agencié unos guantes de goma pero te pinchas lo mismo, bah! un coñazo. Aunque te quede alguna punta verde no importa, pero es importante que le saques todas las espinitas porque si no –te puedes imaginar- es bastante desagradable después. Revisa bien la base de los tallos.

Listo, cuando los tengas les das otro par de aguas y los cortas en trozos.

Preparas un majado con unas rebanadas de pan y unos ajos. Todo bien frito. Le pones también pimentón –dulce o picante- un poco de comino y sal. Machacar, machacar, machacar.

Mientras tanto pones los cardillos a freír en una fuente de barro y les das un par de vueltas. Cuando te parezca, le echas un par de vasos de agua… la que pienses que va a gastar hasta que se pongan tiernos los cardillos –a mí me cocieron unos cuarenta minutos a fuego suave- o bien –si estás desocupada- le vas poniendo según se consuma y le pones el majado. Un par de vueltas y a esperar.

Cuando los cardillos están tiernos les cascas un par de huevos por encima y los pochas con la fuente tapada… o los rompes y les das vueltas con un tenedor para revolverlos… como no estaba seguro de las apetencias de mi hijo –acerté porque vino, de un cumpleaños, hasta las trancas de txetos– hice el huevo en una sartén sin aceite para no dejarlo –el que le tocaba a él- toda la noche dentro del guiso.

Joder, anoche no estaba ni para nada, ni para nadie… y decidí apretarme un poco de vino seco como inductor al sueño, es decir por motivos exclusivamente terapéuticos ;) bss.

17 Respuestas a “Tagarninas –o cardillos- esparragás

  1. ¡¡El tiempo que hacía que no leía (u oía) la palabra “rodal”!!
    Estos cardillos me recuerdan (son de la misma especie, no?) a la rúcula: la primera vez que me vió mi madre abriendo una bolsa de ellas para la ensalada dijo: “Jesús, si son igualitas que las orugas de la huerta” (y ellos no se las comían, las quitaban porque era una mala hierba)
    Cuando le diga a mi madre que los cardillos se comén seguro que me dicen: “eso sólo los pobres” ;-)

  2. Cagonlaleshe, oye, que con lo tuyo no me prejubilo, así que casi seguimos de amigotes y me invitas a esto de las “taganninas”, o nos hacemos un paseo y luego una berza como alguna de estas http://grupogastronomicogaditano.com/Articulos/BerzasCocidosPucherosCadiz.htm. Si, las tagarninas a mi me suenan a Cádiz, y a verlas en las puertas de sus mercados. Pero no estoy seguro de haberlas comido. Ya sabez, mi pijez me impide pelar eso :-P Abrazos

  3. pues mira, ahora que lo dices tienen la misma pinta pero con pinchos… igual sí ¿? y sí creo que vamos a hacer lo que dice tu amiga su y quedar para contarnos historias de la vendimia… prueba los cardillos seguro que te van a encantar, beso

  4. rodales…. no me digas!! en mi casa es casi una palabra nacional y distintiva… desde luego!!

  5. Holaaaaaaa!
    Vengo de nuevo a decirte que tenemos el mismo mortero (pedazo de) y a proponerte que como un super-mega-favor te curres un post de “jabón casero para zangolotinos quinceañeros”. Sería para mis alumnos, que como ya te conté se quedaron flipados con lo de que el aceite residual de las casas se puede reciclar en jabón (y/o quemaduras hechas por la sosa)
    Piénsatelo y me lo dices…
    Un saludo.

  6. el mortero me lo compré en el makro esta semana por diez euretes… si quieres cometer un crimen por mil setecientas pelas lo tienes resuelto :)) y lo del post… pues claro que sí, conocimiento libre y gratuito para todos, bss

  7. gusete… sugiero que cierres la sesión que abriste con mis contraseñas de wordpress porque ahora cada vez que comentas algo en un foro sobre pornografía parece que lo hago yo que soy medio cura…¿has visto que guapo has salido en la foto de arriba? :))

  8. Juajuajua, eso me pasa por dármelas de dotado…informático. Pero me sentía yo como decirlo…arrabalero, quizá? :-D

  9. Salvatierra de Barros

    En mi pueblo-barrio suburbano los venden limpios. Exquisitos en potaje de garbanzos. Vino al gusto pero que sea bueno.

  10. o sea que te diste cuenta gañán!!!

  11. oh querida, qué agradable sorpresa… ¿en tu tierra, que es la de mis abuelos, también se comen? y si sí ¿les dicen cardillos? bss, bienvenida

  12. No sabía qué se comían !!! Bueno , cúantas cosas habrá que no sé que se comen . Por mi aldea ( +/- 70.000 habitantes ;) ) sí que se ven , tendré que estar más atenta para la próxima no quedarme sin suculento manjar .

    Bicos calurosos .

  13. Je je, yo también vi aquel programa de jaimie Oliver, y desde entonces voy con ojo avizor por la ciudad. Lamentablemente yo hasta ahora sólo he podido llevarme a casa unas matas de salvia, que no está mal.
    Sí señor, un oremus para acompañar la cena, ¡eso es cuidarse!
    Un post muy interesante.
    B*

  14. se comen aldeana… y los caracoles también :)) bss

  15. hola epa! bienvenida…. verdad que quedaban graciosos aquellos rebuscando entre las matas?? :) el oliver ese es que es la bomba y gracias por los parabienes del vino… hay una botella fría a tu disposición cuando gustes, beso

  16. En toledo donde vivo y en extremadura de donde soy .se comen mucho los cardillos acabo de limpiar ,la primera mano lo hacemos mi hijo y yo .la segunda vez solo yo con un cuchilito,y ya los hemos puesto a cocer
    Los que me sobran los pongo al baño maria y los conservo ,para hacerlos rehgados con huevo y jamon
    en ensalada conbacalao desalado huevo duro tmate vinagre y sal deliciosos

  17. hola pilar, bienvenida ¿en toledo o en extremadura se llaman cardillos o son tagarninas?