Caramelo de foie+reducción de Oporto ;)

Ja!

Esta tarde estaba haciendo comidita y no me podía quitar el cuento de la cabeza, de la risa :(( que me dio cuando me lo explicaron.

Pues resulta que tengo unos amigos lejanos –en el espacio- que fueron y se divorciaron… hace poco. El eterno cuento queridas: aparece otra persona y se va todo al tacho… se va, se va.

Quién sabe cómo fue. Quizá llegó alguien y estropeó la cosa o quizá con ese alguien la cosa se empezó a arreglar ¿? No sé, el caso es que un buen día P y M se dieron un encontronazo –una buena hostia, diría yo- con la realidad.

Él porque creía que era el rey del mambo… no sé por qué pero la mayor parte de los tíos, en nuestras relaciones con las tías, pensamos que somos monarcas del baile tropical… craso error,  después de los pavoneos iniciales, olvidarte –o pensar que ella se olvida- de tu piba

Vivía feliz –en lo básico. Contento con su posición en el semi pueblo donde viven. Contento con su mujer –que está como un queso y que además es una piba bien coñera- con sus amigos y con sus hijos. Contento con sus decisiones personales: mandó al carajo un puesto de 200.000 –sí, doscientos mil- euros al año para poder cuidar de su mujer –enferma imaginaria, a su juicio- y de su padre –de él. Sólo tenía un problema –y grave: sospechaba.

Ella, pues bien, bien, no lo sé. Supongo que básicamente estable en el statu quo de la pareja: atareada con su trabajo, sus niños, su familia, sus enfermedades y su vida paralela. Supongo que, como él, también tenía un problema, pero ella de disonancia.

Y, pum!! un día todo se arregló. Después de un sainete de sonrojo en un hotel –madre mía, lo que daría por no tener que vivir una situación así… pienso por lo que tuvieron que pasar los dos y me tiemblan las piernas, puff!! se fueron pa casa –joder no creo que esa noche a la misma: él –ya- sin sospechar nada –qué descanso ¿no? y ella consonante –qué descanso ¿no?

Cuando me enteré del cuento hablé con los dos –by telephone- y me parecieron: él, semi jodido. Veamos: el qué dirán –más que el qué dirán… lo que dicen- el reparto, la vergüenza –son sus palabras aunque no sé si quería decir eso porque la vida en provincias es muy dura- ante sus hijos, pero preparando –le están preparando sus cercanos, que son todos los del círculo de amigos de los dos y familia- un viaje a Cuba de relax, supongo que una mora limpia la mancha de otra ja, ja, ja!!

Ella, si dijera otra cosa mentiría, radiante. Creo que no llegó a dos minutos lo que hablamos y hace años que no notaba a una persona tan bien. Qué suerte, me da envidia la gente que se siente bien. En el semi pueblo: el vacío para ella… no sé hasta qué punto hubiera habido vacío si el teatrillo fuese a la viceversa. La vida en provincias y en no provincias, además de ser muy dura, es bastante injusta, y desigual, en el trato a los culpables.

Venga, para endulzar la amargura de unos y el vacío de los otros aquí van estos caramelitos de foie con una dulce y especiada reducción de vino de Oporto. La receta de mi resto favorito de hace unos años.

Para los caramelos se usan unas hojas de masa filo que se cortan en función de la forma que quieras darles.

Se hacen trozos de foie gras mi cuit del tamaño que interese. No lo hagas con hígado fresco porque al freír el caramelo va a soltar mucha grasa y te lo va a estropear. Se envuelven con la masa y se cierran como caramelazos :)

Ponlos encima de un papel de cocina y los congelas. Lo de congelarlos es porque la tontería de este aperitivo es comparar la textura crujiente y caliente del envoltorio con lo untuoso y frío del relleno. Hay que congelarlos encima de algo que se pueda despegar fácil porque si no se rompen y la cagas y si los descongelas la masa se te hace un churo.

Pues nada más, los fríes en aceite neutro como si fueran croquetas –pero sólo dorar la cobertura- les das una rociada de Oporto y listo.

La reducción de Oporto o una buena manera de estropear media botella de tan preciado líquido. En fin todo sea por la galería.

Agarras la mínima cantidad posible de vino ;) y lo pones a hervir hasta que se evapore la mitad. Le echas un par de vueltas de pimienta negra, una pizca de sal y media cucharada de maicena,  disuelta en medio vaso de zumo de naranja o en agua si no quieres mezclar más sabores. Vueltas, vueltas y lo cueces suave hasta que espese.

Y, bien, muy buenos, reconfortantes y con cierto regusto a pecado :))

2 Respuestas a “Caramelo de foie+reducción de Oporto ;)

  1. Qué es más fácil? ¿arreglar las cosas viejas o comprar unas nuevas? ¿con las parejas las cosas tienen arrglo o hay que irse a lo nuevo? La vida en pareja es un medio hostil…alque siempre aspiramos!!

  2. no sé… hay días que me apete arreglar y otros comprar…en el caso de las novias no me atrevo a contestar con contundencia pero estoy muy de acuerdo contigo en lo de la hostilidad de la vida en pareja y la lucha -añado- por tener más sitio en el armario y en por qué tengo yo que usar la balda de abajo en el baño ;) bss