Tollos guisados

Ésta es una adquisición de los ya lejanos días de la playa. Me gustan mucho los salazones; el que más el jamón de Jabugo, pero tampoco le hago ascos a los pescaditos.

Aquí en MAD es difícil pillar otra cosa que no sea bacalao o mojama. En cuanto sales un poco al sur la variedad es enorme. En Canarias nunca me había fijado, pero este año he visto un montón de cosas ricas. Me traje un par de ellas.

Lo de la vuelta de vacaciones fue de apoteosis.

Resulta que fuimos a un apartamento-hotel en la zona de la platja de Las Américas. Puff! No sé si habré pedido una cerveza en castellano en diez días. No estabas aquí –lo que, en palabras de la prensa local, es una obviedad.

El hotel –Sol Sunbeach– me lo habían desaconsejado fuertemente los comentaristas de Internet por exceso de cucarachas… vamos que era un cucahotel … mentira, ni una cuca; eso sí, compre un kilo de azúcar el primer día y menos mal que fue uno porque si llega a ser medio las hormigas se meriendan a mi chaval, carajo, qué invasión!! Me acordé mucho de la fresquera que teníamos en casa cuando era cani. Nada del otro jueves, carete  –aunque allí es caro todo- y cutrillo, pero está en el meollo de la juerga nocturna.

La zona me la había desaconsejado, también fuertemente, mi asesora oficial para temas de TFN; también mentira, si tu rollo es ligar con ingleses/as, alemanes/as y rusos/as borrachos/as es la tierra de promisión… pero, pero, pero… si vas con niños y sin muchas más ganas de otras cosas que mirar al mar y que te pille la platja cerca, a lo mejor no te equivocas.

En el cucahotel te encuentras transportado a la paleococina: cuatro o cinco platos de diverso pelaje, cubiertos con relejes, una sartén vieja, dos cacerolas sin tapa, etc, etc. Casi que te rejuvenece porque te encuentras robando cucharillas de café, guardando los botes de yogur, haciendo ceniceros con los culos de las latas de cerveza, tabla para picar ajos con un trozo de madera de palé… sólo nos faltó irnos a dar un rulo por los contenedores de la zona a ver si había algo potable, ja, ja, ja, ja!! No sé si me lo voy a montar igual otro año ¿?

Y si lo del menaje es cutre, lo de los suministros básicos: aceite, sal, azúcar, patatas, mistol, estropajo, servilletas, té, café… ya ni te cuento. Menos mal que los súper de referencia están especializados en envases pequeños de cualquier cosa a dos euros y medio cada uno, independientemente de lo que se trate.

Yo que, además de estar encantado de conocerme, soy bastante listo, me dije: unos cojones huevos, les voy a pagar a estos esa barbaridad!! y con dos ídem me fui a un híper y me traje de todo en tamaños estándar, resultado: cuando terminó la semana y pico de vacaciones tenía cosas suficientes –incluidos mistol y estropajos- para pasar allí otros quince días. Cualquier psicólogo de lo fallido me diría que lo que en realidad queríamos –porque el orco no te creas que me dijo: papi yo creo que con un par de kilos de papas negras tenemos bastante- era quedarnos allí, tendría razón.

Pues eso, que a la vuelta fue la misma vaina ¿qué? dejar todo esto aquí, ni de coña, pero vamos hombre, sólo faltaría… resultado: cincuenta y un kilos de maletas, once por encima de lo acordado con Spanair… -pues mire lleva usted exceso de equipaje y se lo tengo que cobrar porque es mucho –mujer son unos recuerdillos de la isla, haga usted que no lo ve –bueno le haré algo de descuento, se lo dejo en cincuenta euros… -pues joder con el descuento!! –oiga mire no se queje porque es a diez euros el kilo de exceso así que le tocan ciento diez euros usted verá…

Menos mal que entre los estropajos y el mistol –los más caros del mundo- venían también unos cuantos pescaditos salados, estos tollitos…

y este trozo de lubina que, a juzgar por el tamaño del bicho, debía de ser lubino

Los tollos son piltrafas de cazón en salazón y el cazón es así tipo un tiburoncete. Vistos de cerca -los tollos- lo último que te apete es comértelos pero, sin ser la gran vaina, no están malos.

Hasta donde yo sé, se comen guisados. Las recetas que he leído son similares a las de bacalao a la vizcaína pero con las especias canarias. Yo los hice, la otra noche, muy simples: dos rebanadas de pan frito, tres dientes de ajo retostados y una cucharada de pimentón.

Si alguna vez te das de frente con ellos huelen un poco a amoniaco, no pasa nada. Se cortan en trozos y se remojan una noche. Al día siguiente se les da un hervor se escurren del agua caliente y se guisan como quieras.

Freí unos ajitos y par de rebanadas de pan candeal ;) y lo pasé todo por la trituradora. En el aceite que sobró –le quité un poco- le di un par de vueltas a una cucharada de pimentón.

Coloqué el pescado en una fuente de barro y le volqué por encima ajos, pan, pimentón, sal, un vaso de vino blanco y otro de agua. Los dejé cocer media hora y otra más reposando en la cazuela.

Bah! Ricos sin más. Diferentes.

Bss

5 Respuestas a “Tollos guisados

  1. Caramba que mala pinta tienen esos peces jaja bueno estoy segura de que saben mejor que se ven y se de lo que me hablo… ale que llevo malos horarios y mañana es día de escuela (bueno en realidad yo tengo ERE pero ya sabes también dos niños y que bien estoy trabajano ufffffffffff esto suena fatal pero es evidente que me relaja trabajar jaja)

  2. hay que probar de todo, malos no están; con respecto al curro y los niños tengo la misma sensación que tú… y la impresión de que vamos a ir al infierno los dos aunque creo, también, que no estaremos solos :)))

  3. Hola!!
    Vamos a ver, vamos a ver…La próxima vez que te quieras venir a Tenerife, me avisas. Te metiste en el epicentro de la peor morralla, chica. No es de extrañar que después se metan a criticar que no cuidamos al turismo. donde estuviste es donde meten a los guiris que vienen a la isla por 200 euros, con avión ida y vuelta y todo incluido. ¡Hombre! Sales un poco de ahí, te vas un poquito mas a las afueras y la cosa te prometo que cambia como de aquí a Lima. Otra cosa, los tollos aquí se suelen preparar con un mojo hervido, si no son prácticamente incomibles. Y si quieres ver alguna recetilla típica de pescado salado, pásate por mi blog. Allí te muestro algo de mi islita que normalmente no se muestra en los mapas turísticos (una pena), algun receta típica y mucho más.
    Besos niña!!!

  4. hola, rebeca: no me he explicado bien, a mí el sitio me pareció de perlas -porque irme a lo alto de un cerro solitario con un niño chico pues como que no- allí lo solté en la playa se hizo con un par de colegas guiris mientras yo me tomaba birras con la madre -bastante apañada- y no soy lesbiana, no te vayas a pensar, pero me gustan las chicas ;) bss, me doy un rulo por tu blog a ver qué me sugiere para la lubina salada que me queda

  5. Ná, don’t worry baby…
    Sólo lo decía por aconsejarte, hasta yo huyo de meterme por allí, y no soy la única ;)
    Pero lo dicho, si vuelves (eso espero), te recomendaré lugares con más o menos la misma diversión y con muuuuuucha playita, además de alguna que otra ruta gastronómica, que aquí se come muy bien, y barato.
    Besotes!!!