Ceviche de camarón

Estoy de viaje, son las ocho de la mañana, no conduzco yo. Me apete estrenar, en buga, esto del pinchito usb que hace ubicua la conexión, pero a estas horas y con el cuerpo que tengo, sólo pensar en el limón del ceviche me está matando.

En casi todos los sitios a las gambas les dicen camarones y a los camarones supongo que les dirán gambas ¿? El ceviche de camarón es uno de los más ricos –para mi gusto. Aunque se hace igual que todos: limón, cebolla, cilantro, sal y ají, tiene alguna particularidad.

Por algún motivo que desconozco las gambas no se cuecen en el limón. Si pones trozos de pescado dentro de un bol con limón y los sacas en, digamos, una hora están cocidos, tienen la misma textura que si los hubieses puesto en una cacerola con agua. Si pelas gambas y haces lo mismo, por fuera toman el color de carne cocida pero por dentro están cruditas, con la carne traslúcida.

Lo otro que hay que hacer con los camarones es quitarles la caca. Es laborioso pero fácil. Se les da un corte todo lo largo del cuerpo y se tira del tubo digestivo que suele salir de una vez. En la foto se ve el proceso.

El ceviche que se ve, lleva: gambones limpios, limón, el zumo de una mandarina, cebolla, sal, cilantro y salsa de chile habanero.

Una vez pelados y limpios los gambones se escaldan un minuto –un minuto sólo- en agua hirviendo, se sacan y se ponen en un colador. Se refrescan con agua helada. Así se consigue que la carne quede muy tiesa pero tierna en la boca. Estuvieron dos horas en el limón.

Me lo comí con un chorro de AOVE y unas rebanaditas de pan.

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