El arte del consumo responsable y el jabón casero con aceites usados

jabón blanquísimoHoy estoy fuera de Madrid en una casa de pueblo de las de estufa de leña, retrete fuera de la casa, agua fría para fregar cacharros y gatos silvestres en el patio. Hay una cabina y cinco o seis teléfonos particulares pero no llega el ADSL. Esto del Internet móvil no deja de maravillarme.

quedan muy bien en la cocina del pueblo

Mi madre tiene una colección de pucheros –los de la foto- que, como la casa, la gente, la carretera y los teléfonos, son de otros tiempos. Los usaba mi abuela cuando se guisaba con lumbre de leña. El diseño estrecho y alargado hace que colocados alrededor de una lumbre ofrezcan la máxima superficie posible al calor. Con la misma fuente de calor calentaba la habitación, tenía  agua caliente para fregar los cacharros o para lavarse, hacía un puchero –alguna vez te has preguntado por qué en todas las cocinas siempre hay, al menos, un plato de olla popular de los que se pueden hacer ellos solitos sin, casi, intervención humana?? o calentaba café y además con el remanente de energía y humo curaba piezas de cerdo.

Vete a decirle a los fabricantes de electrodomésticos que por qué no hacen placas de gran superficie de, pongamos, 850 W en lugar de placas pequeñas de 700. Te contestarían, y tendrían razón, que porque no es necesario calentar agua, ni calentar la cocina, nadie se entretiene toda la mañana en hacer un cocido, son más inseguras, bla, bla, bla y además ya no hay nadie en las casas, tanto tiempo, como para controlar todo ese berenjenal.

Hay un fuerte impedimento, por causa de cómo está diseñada –en general- la vida para dejarte hacer cosas que no sean: estar muchas horas fuera de casa, comer cualquier mierda, volver, ver la tele, sobar y vuelta a empezar.

Es casi imposible –no sé por qué pongo casi- mantener un consumo racional de productos, de energía o reciclar como lo hacía mis abuelas o mi madre.

Hasta nuestro propio rollito del pan me da mucho que pensar. El otro día hacía risas con ajonjoli a cuenta de si nos traía o no a ídem hacer el pan en casa. A los dos nos provocaba fuertes derrames de emoción de la buena, ofrecer a los nuestros un producto tan sofisticado y a la vez tan básico como el pan, pero los dos, también, intuíamos –ya de súper juerga- que si poníamos nuestro salario y las horas que le echamos al asunto la cosa no salía.

Añádele ahora la huella, ya no hablo ni siquiera en términos económicos, de encender un horno eléctrico de, cuánto tendrá?? 1.000 W?? durante treinta minutos para calentar una piedra de unos dos kilos, hornear un pan de a lo mejor menos de un kilo durante otros treinta y apagarlo cuando está más caliente para dejarlo enfriar hasta la próxima ¡¡!! Está mu bien desde el punto de vista de la salud, el paladar, el caché ecolo modernísimo, bla, bla, bla, pero, lo que es desde el punto de vista de la práctica responsable y solidaria tendríamos que mirarlo más despacio. Quizá podríamos, como acción de mejora, hacer lo que hacían en los hornos comunales: mientras se calienta hacemos bizcochos, cuando está caliente pan y mientras se enfría flanes ¿no? :)))

Estos días se me han cruzado unos textos sobre la recogida selectiva de basuras. Decía un fulano, con más razón que un Santo, que el quid de la cuestión no era reciclar la basura, sino no producirla y que la gente debía intentar desplazar el consumo hacia el granel y los envases grandes. La peña se pincha con coca-cola caliente.la ciudad de las basuras

Yo estaría encantado. Si alguien me explica dónde se puede comprar vino, agua, leche, lentejas, judías, patatas fritas, bacalao, etc, etc, a granel o, te digo más, me conformaría con que me dijeran dónde se puede comprar algo que no venga dentro de un blíster; de verdad que tenía un cliente.

Pero, por ejemplo, estaría más encantado si pudiera tener en mi casa diez botellines de cerveza vacíos, diez botellas de leche, diez fantas y cinco de vino e ir al hiper y cambiarlas por otras llenas. Me evitaba comprar y pagar vidrio, almacenarlo en un rincón de la cocina, llevarlo al contenedor, que venga un camión a llevárselo, que después lo lleve a no sé dónde y que lo tengan que refundir para obtener una materia prima de peor calidad que la que entró a la planta de reciclaje :(( y yo mientras tanto he vuelto a comenzar el ciclo de compra, paga, almacena, transporta, etc. :((((  cuando era cani de los cascos se devolvían hasta los del yogur!! y si se te rompían valían dos reales cada uno y en otros países he visto a niños beber soda en bolsas de plástico porque el cristal valía cinco veces el refresco; hay algo que no entiendo muy bien en la vaina ésta de tirar envases duraderos para que otro los recicle porque yo, amablemente, se los he dejado en un contenedor y me vuelvo a gastar la pasta en comprar otro, que sólo se diferencia del que acabo de tirar en que tiene tapón. Me parece que nos toman la peluca.usa el coche para ir a reciclar :((

Pero la cosa no acaba ahí. Todavía, la lumbrera que escribe, un pope del reciclaje en España, dice que uno de los problemas que tenemos aquí es que entregamos las basuras en muy malas condiciones y que hay cosas como las botellas y en general todos los envases que habría que enjuagar. Por cierto, si manchas un periódico con aceite de una lata de anchoas tampoco vale. Manda huevos!!! y bueno, lo de los cristales –que no sean vidrio- el aceite usado, las bombillas, vasos, los envases de cristal o plástico que hayan tenido medicamentos y cualquier otro plástico que no sea envase o bolsas no los puedes tirar al contenedor, así que prepara el coche y llevas a cada sitio lo que le toca. Alguien sabe dónde hay en Madrid puntos limpios donde dejar esas cosas?? Me parece que nos toman la peluca.

Mirad esta foto, hay en sitios donde la gente lava los cartones antes de tirarlos!!

secando_bricks la foto es de héctor

foto kirai.net

Está sacada de aquí que es el blog de un chaval, creo que de Alicante, que vive en Japón. Tiene apreciaciones curiosas sobre aquello –el país- y le he leído algún post sobre el tema de la recogida de basuras. Parece ser que la gente tiene que entregar la basura en bolsas transpa para que el basurero vea si lo que hay está bien separado y como no le convenzas se deja la basura en tu puerta. Así que, camaradas, todo es susceptible de empeorar :)

¿Se le ha ocurrido a la gente que dice esas extravagancias echar cuentas de los m3 de agua que utilizaríamos para  enjuagar, ya ni te digo los bricks, todos los tarros de vidrio que tiramos a la basura en una semana? Y, de los vertidos al saneamiento de todos los restos líquidos ¿ha dicho alguien algo?

Nosotros somos dos personas: un niño chico y un adulto;  al orco le mando, como poco, dos veces de lunes a viernes –y dos, porque los findes hacemos otras cosas- a tirar plástico, cristal y latas de aluminio ¿Qué hago? ¿Las enjuago? Y luego, si quieren, le raspo las etiquetas a los frascos por si van a hacer conservas!!

Bien, después de este pequeño desahogo –ustedes me perdonarán- venía a contar que en casa hacemos lo que podemos en este ramo: lámparas de bajo consumo, calefacción al mínimo….electrodomésticos A… fuera aparatos con stand-by, en fin lo habitual.

En la cocina, aparte del desastre del pan, hacemos el segundo plato en la placa caliente del primero, recogemos los de aceites y las grasas usadas, reutilizamos el cristal y los bricks que se pueden; cenas sobre sobras o subproductos de otros platos… hacemos, ya lo sabéis, jabón y conservas, en fin lo que te permite el estilo de vida de ahora y la capacidad del coco; pero nos pasan cosas curiosas/cutrosas que me acongojan de forma permanente.la ciudad también puede ser un sitio molón y espumoso ;) ciudad de los jabones

En casa tenemos dos neveras –tenemos tres, pero la tercera es de vinos y prácticamente no consume porque está casi siempre cerrada y fuera de la vista, así que parece que sufro menos. Los fabricantes de neveras no consideran oportuno que algo tan básico como poder abrir el refrigerador y elegir el refresco o la fruta o la merienda que te vas a tomar pueda hacerlo un niño de menos de un metro de estatura y aunque mida un poco más, el man se pasaría la vida comiendo verduras del cajón de abajo porque la tentación vive en el piso de arriba y no llega. Así que si necesitas una nevera y un congelador y te parece interesante que tus niños sean independientes, al menos, en eso: tienes que comprar una nevera y un congelador separados, mal!

Tiramos mucha comida, o al menos más de la que yo quisiera, de la que no se puede congelar. Estoy hasta allí de la fruta envasada en packs de seis piezas que no puedes consumir en el momento porque están verdes. No hay dónde, con unas mínimas condiciones de aparcamiento y horario, puedas conseguir dos zanahorias, un puerro y una rama de apio para hacer un caldo.

Si quiero hacer cocido tengo que comprar un kilo de cada cosa envuelto en plástico y cuando lo vuelvo a mirar está pútrido en la nevera del orco. Si quiero tener fruta en casa o compro sólo manzanas o sólo peras o si quiero variedad sólo puedo comprar kilo y medio/dos kilos de cada cosa que es lo que vienen pesando seis manzanas hermosas y verdes, o seis peras hermosas y verdes o una mano de plátanos de Costa Rica hermosos y verdes.

Es cierto que, si quieres esperar cola, puedes comprar la fruta suelta, al menos en el híper que me toca por reparto; es un veinte por ciento más cara, la misma calidad aunque al menos la despacha una chavala de Jaén que está muy buena; algunos días pago el plus para darle un poco de palique a la piba pero no es solución, n’est pas?

No niego, por supuesto, que sea imposible comprar un trozo de carne de guisar justo del peso que necesitas, pero es que la forma de vida que tengo me impide llegar –sin hacer de la compra un suplicio- hasta donde el consumo se pueda hacer en esas condiciones. Si nosotros con 150 o 200 gr. de morcillo –jarrete- nos apañamos, por qué tenemos que comprar una bandeja de plástico con un pedazo de entre 400 y 500 gr. El resultado es que tengo el congelador con overbooking de carne cruda o de carne cocida o de croquetas y todo porque el corte más rentable para aprovechar un morcillo estándar es de medio kilo :(

Y la tercera cosa por la que me llevan los demonios es el qué hacer con la cantidad de grasas y aceites usados que generamos.¿leche o jabón?

Me explicaron que no es pena de cárcel empaparlo en periódicos y tirarlo al contenedor de residuos orgánicos o directamente en frascos de cristal –si son pequeñas cantidades- pero ambas cosas son mentira y la primera una guarrería.

Además los aceites usados son de las sustancias más contaminantes que hay. No recuerdo exactamente el dato pero es algo así como que cada porción de aceite usado contamina más de cien veces su peso si llega a estar en contacto con el agua. Una burrada.

La única solución es, si sabes dónde hay uno, acumularlo y llevarlo a un punto limpio qué vete tú a saber lo que hacen con ello.

Pero también, si te atreves, puedes fabricarte jabón rico en glicerina sin salir de tu cocina, sin manchar apenas y, además, ganarte un merecido prestigio entre tus amistades :))reciclar es de izquierdas, ups!!

Por partes.

Lo primero que hay que tener en cuenta es la seguridad. En la fabricación casera de jabones se manejan sustancias corrosivas –hidróxido sódico o sosa cáustica- que causan quemaduras por contacto con la piel o la ropa y por el calor que producen cuando reaccionan. Se producen pequeñas cantidades de gases que pueden resultar irritantes o tóxicos. El único instrumental que puede usarse es el de acero inoxidable, cristal o plástico resistente al calor. Son imprescindibles gafas de protección y guantes apropiados.

Segunda cosa: para que te salga bien el jabón debes conocer el tipo/procedencia de las grasas que estás utilizando. Cada grasa tiene un coeficiente de saponificación diferente y si desconoces qué tipo de grasa tienes es posible que estés sobreañadiendo sosa cáustica a tu jabón y se te queme el culito cuando te laves con él o que te salga un churro si le pones de menos.

La sosa que utilices tiene que ser pura. Se venden muchas que tienen una riqueza del 75% y que sirven para desatascar o decapar pintura pero  no para hacer jabón. Usa sólo sosa con un 99% de pureza. No importa tanto la pureza de la sosa como la impureza. Cuando usas sosa impura es posible que las impurezas que contiene puedan dañarte cuando uses el jabón.

El agua tiene que estar exenta de materiales calizos. Si donde vives el agua es muy dura úsala tratada, destilada o mineral baja en cal.

Por ejemplo para hacer un jabón con aceite de oliva de fritanga casera usa 850 gr. de aceite de oliva de fritura. Aproximadamente 850 gr. de aceite de oliva es un litro. Normalmente hago esta cantidad para hacer los cálculos redondos.

El aceite de oliva tiene un coeficiente de saponificación  de 0,135. Esto significa que para convertir en jabón un gramo de aceite de oliva se necesitan 0,135 de sosa. Como tienes 850 gr. de sosa aceite, usa (850×0,135) 114,75 gr. de hidróxido sódico –sosa. El número de saponificación del aceite es un estándar para cualquier aceite de oliva por lo que no es exacto y también tu aceite tendrá restos de grasas de la fritura y además :)) tu báscula tampoco pesara exacto, así que puedes redondear un poco al alza la cantidad de sosa, usa 120 gr.

Prepara un recipiente grande inox. al baño de María y vierte allí el aceite; déjalo calentar hasta los 65º C más o menos. Lo que se ve dentro de la olla son trozos de aceite de palma de otro jabón…..la foto también es reciclada :))la foto es de jabón con aceite de palma

En un cacharro grande de cristal o inox. pon un litro de agua y viertes, poco a poco la sosa mientras vas agitando hasta la disolución total. Ojo ,recuerda que tienes que tener manos y ojos protegidos. Siempre se echa la sosa sobre el agua y no al contrario ¡recuérdalo!

Cuando tengas la sosa disuelta la viertes sobre el aceite caliente con mucho cuidado de las salpicaduras y comienzas a agitar con un cucharón apropiado, vueltas, vueltas, vueltas.la sopa de jabón después de diez minutos

La mezcla irá pasado de un color pardo amarillento a blanquecino y notarás como se va haciendo cada vez más espesa hasta adquirir una consistencia como la  de un puré de patatas espeso.la traza

En ese momento el jabón está listo. Mételo en moldes –los bricks vacíos y limpios son una buena opción- y déjalo reposar en un sitio abrigado –dentro de una nevera de campo, por ejemplo- cuarenta y ocho horas.

El proceso de espesado del jabón dura, en estas condiciones, aproximadamente una hora. Si lo quieres acelerar puedes usar una minipimer y batir un minuto –ojo con las salpicaduras- dejar reposar cinco y batir otro minuto y así hasta el espesamiento. En unos veinte o treinta minutos lo tendrás listo.listo y a los moldes

A los dos días abre el molde, con cuidado y con guantes porque puede tener restos de sosa líquida. Corta las pastillas de jabón del tamaño que te interese y las pones al oreo hasta que estén completamente secas, otros dos días más o menos.bonito, aque sí?

Cuando las pastillas estén secas –mientras tanto manéjalas siempre con guantes- las guardas en una caja y las dejas reposar, al menos, un mes antes de usarlas.

Acabas de liquidarte casi un kilo de residuos altamente contaminantes y fabricado kilo y medio de un jabón neutro, blanco, en pastillas gordas, que se puede usar para cualquier cosa, incluido tu cuerpito, porque es rico, riquísimo en glicerina y que, además, te dará fama y buen nombre entre tus amistades y compañeros de curro. No sé a qué estás esperando.

9 Respuestas a “El arte del consumo responsable y el jabón casero con aceites usados

  1. Uf, se me han ocurrido tantas cosas mientras leía el post… Yo también he pensado lo de la energía que gastamos en hacer pan casero, el gasto extra de recursos que conlleva el reciclaje, lo de los envases de la fruta y etc etc… Me consuelo pensando cosas como que, aunque vivo en una ciudad, si viviera en el campo seguramente gastaría mucha más gasolina en desplazarme en coche de la que ahora gasto en el metro, e intento compensar lo malo con pequeños detalles como hacer la compra con bolsa de tela, hacer compost, comprar a granel o en envases grandes, llevar el aceite al punto limpio bla bla bla. No es suficiente, pero es lo que puedo hacer sin volverme loca.
    Gracias por contar lo del jabón, me ha encantado.
    B*

  2. Ya sabes cuánto te admiro (3ª acepción) por todo esto y lo contenta que estoy de no utilizar otro jabón -o casi, tengo que dar con la fórmula del champú- que el que nos enseñaste a hacer con el aceite usado.

    Un privilegio, audaciosus.

    beso

  3. oh! querida y a mí me consuela no ser el único que piensa así….no tengo muy claro si vivir aquí o en el campíbiri beneficia a unos u a otros pero me da la sensación de que el hecho de que tengas que ser tú con tu coche quien se tenga que llevar las cosas de comer a su casa en lugar de que existan comercios cerca de tu casa beneficia más a unos que a otros ¿adivinas? bss, bienvenida por aquí y hasta cuando quieras, me alegra que te guste el jabón a ver si tengo tiempo y hago más recetas por si te animas :)

  4. bueno martolina, qué bueno que viniste en nombre propio y en labores no ortográficas; me alegra mucho que vayas limpita con jabón no comercial; no pateixis porque tarde o temprano llegará el champú -la economía centralizada es lo que tiene, oskar lange dixit- quiero aprovechar la ocasión que me brindas para darte un cariñoso rapapolvo en el sentido de que tanto yo, como otras personas que te admiramos -2ª acepción, que no sé bien bien en qué difiere de la tercera- desearíamos volver a poder leerte en l’hora blava, quizá pudieras….lectoras como vosotras son otro de esos que dices :) bss

  5. Te acabo de descubrir y me ha encantado este post, de cabeza a los RSS que vas! Mil gracias por la idea para deshacerme de la garrafa de aceite refrito que está esperando desde hace mil años que la lleve a la deixalleria… Y tú crees que será posible hacer también champú anticaspa para pelo graso con olor a limón salvaje del caribe? :P

  6. pues muchas gracias y bienvenid@ por aquí, sobre lo del champú ¿sabes qué pasa? que los limones del caribe son un aroma difícil pero si te vale con olor a fabada dime y te lo hago llegar ;) bss, hasta cuando quieras

  7. ¡Jabones, qué casualidad! ;-))) Ya mismo estoy de jabonera. que el aceite se me sale de los botes.
    Y con el tema del reciclaje, pues de acuerdo contigo. Mi chico y yo reciclamos, reutilizamos y ahorramos basuras de todas las formas que se nos ocurre y como podemos, pero es un poco vergonzoso el tema de la recogida. Yo recuerdo ir a la bodega, lechería, etc. con las botellas, garrafas, sifones y demás frasquitos para que nos pagaran por ellos y ahora, si te descuidas, tienes que pagar porque las empresas dedicadas a estos menesteres, recuperen todas esas cosas. Y con la energía de hacer un panecillo para darse el gusto (culinarío o ecológico), pues tres cuartas de lo mismo: para aprovechar los calores, necesitas tiempo y no siempre lo encuentras. En fin, a lo mejor habría que frenar un poco, etc, etc, …¡qué bonito suena cuando lo dice uno en alto!.
    Ea, ya te cuento como salen los jaboncillos. Y por cierto, me encanta la colección de pucheros.MUA

  8. tu lo has dicho querida: son empresas que se dedican a eso y no te pagan a ti, que eres la mano de obra, le pagan a los ayuntamientos que, a su vez, te meten a ti lo que pueden, la tasa de basuras por ejemplo :( y sobre el jabón, al lorito con la sosa, amor, que si te da en un ojo te deja cojo -o coja que aquí no hay distinción de sexo :)) besote

  9. Tienes toda la razón, en el tema del reciclado habría mucho que hablar,tanto individualmente como quienes se encargan de la recogida y reciclaje. :(