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Grabar a cincel

El otro día estuve comiendo con mi hijo en la cafetería del híper de referencia de mi barrio. Comemos casi todos los días fuera y cenar… pues muchas veces. El tío creo que está hasta los aquellos de rancho externo.

Tengo la suerte de tener cierta capacidad de conciliación del curro y de mi vida familiar. Se traduce en que le dejo todos los días a las ocho en la puerta de su curro para llegar –yo- unos diez minutos tarde al mío, recogerle a las tres los lunes, llegar al barrio y elegir entre  McDonald’s, chino, Hipercor o döner kebad. Martes me tengo que levantar más temprano para prepararle un  bento –el man es bastante exigente- porque se queda a teatro hasta las cinco; miércoles  y viernes comemos debajo de mi curro –viene él-  en La Felicidad; allí mejor, porque como tengo cierta mano en el barrio nos tratan como en casa, pero el rancho es el rancho.

Todas las tardes es el mismo cuento, él curra en lo suyo, yo en lo mío y llegan las diez, sin duchar, sin cena y hasta los huevos de todo. Ya te conté el otro día que el fulano me dijo que: antes que salir a cenar fuera prefería una lata de atún y un trozo de pan. Ni pan congelado me queda en la nevera; putos biscotes suecos de centeno y galletas de soda marca… ya te la imaginas.

El mejor día para los dos es el jueves. Él se va a comer a casa de mi madre y yo puedo comer –rancho-  a las doce y media como si fuera gabacho, echar un rato de ofi por la tarde y llegar a casa sin mala conciencia por haber currado menos de diez horas.

Pues traía a colación lo del híper porque estos días tienen oferta de –qué política comercial tan rara- tartas de postre. El orkito me dijo que si se podía pedir tarta de queso de postre: -claro tío, lo que quieras… y –papi, podemos hacer tarta de queso y –textual- culis de fresa este fin de semana… pero lo hago yo ¿? –claro tío, lo que quieras. Pensé que se le olvidaría.

Pues resulta que el viernes a las cinco –menudo día y menuda hora… taurina- tenía que estar en Badajoz para dar una charleta de curro. Puff!! mucha gente, mucho lío… siempre suelo decir: bueno, en peores plazas hemos toreado; quizá no en este caso.

Si eres de/o conoces Badajoz y el sitio donde está el Palacio de Congresos, o simplemente eres aficionada a la historia, te darás cuenta de que no hay sitios mucho más peores donde torear. Me dio asco estar físicamente en aquel sitio, me tuve que autolimitar para no empezar haciendo un recuerdo a los asesinados, en todos los sitios y de todos los colores pero allí en particular. Joder, si hasta han tenido el mal gusto de hacer el palacio redondo.

Quedé bien. Hablé justo después de las autoridades  ¿te imaginas a audaciosus echando un cuento de los suyos para quinientos? ja, ja, ja,ja!! tuve que saludar dos veces, me sentí como la Castafiore… hablar después de los políticos es siempre una garantía éxito, cualquier mentira que cuentes es siempre menos mentira que las suyas ;) y pasa desapercibida.

Bueno, el caso es que llegué el sábado, comimos en casa de las gorronas habituales –allí había dormido él-  y de camino a casa me dice: –podemos pasar por el Hipercor a comprar quesitos y fresas para hacer la tarta?? –pero joer, es que es un coñazo no tenemos ni la receta! –sí, la he buscado en Internet, mira…

… ja, ja, ja, ja!! bueno yo creo que esa receta es bastante internacional, mi profa de francés me la puso una vez en una grabación, contada por una mujer suiza para que aprendiera a diferenciar el acento; ni idea, no funcionó… sólo distingo el habla de los québécois que parece que están todos con catarro o con alergia :))

Así que, si la receta la copió de tu blog, ya lo siento… te la copió el orko, no yo. Del culis, pues nada te lavas y te cueces unas fresas sanas, las trituras, las cuelas para quitarles las semillas y después azúcar hasta que te guste. Compramos una caja de dos kilos y lo que sobró lo hice conserva, por si me toca otra vez… al menos quitarme las fresitas.

Lo importante del cuento es que la tarta y la salsa de fresa las hizo él. Sólo intervine para que no se quemara y en ayudarle a forrar el molde. No pude convencerle de que era antiadherente… así que haz el favor, si la receta es tuya, de actualizarla y decir que si el molde es de teflón no hace falta papel alu :))

Le salió bien el cuento, no consintió cenarla anoche, la quería para desayuno del domingo ¿? y así lo hemos hecho. Buen chaval!!

Grabado a cincel. Pienso el papel que hago con él y el derecho que tengo a modelarle a mi semejanza. Llevamos viviendo juntos desde que tiene tres años y medio.

Hablo mucho de este tema con una amiga. Me preocupa, también mucho, el asunto. Le gusta la misma música que a mí, come lo mismo que yo, opina de política –bueno con sus limitaciones y, sobre todo, con las mías-  lo mismo que yo… supongo que terminará fumando como un camello y bebiéndose, al menos eso se llevará ganado –lo de la priva-  mi colección de Vegas Sicilia.

Mi amiga me dice que no puedo transmitirle al chico otra cosa diferente de lo que soy yo, pero siento vértigo de hacer un clon y de quitarle todo lo que de original tenga ¿tenemos algo original o replico a mis viejos y mi hijo me replicará a mí? Si crías a un chico en solitario, sin hermanos, entenderás de lo que te estoy hablando.

Como a los de Badajoz…  si quisiera, le podría cincelar la cabeza a mi conveniencia, a veces no sé si lo estoy haciendo y lo que tengo son remordimientos. Otras veces no sé si en su seguridad vital va el hecho de tener a alguien cerca, que diga las cosas y que parezca que lo que dice, se lo cree.

En fin que non mi piace verle hacer y decir cosas que hago, me siento ridículo yo y me da cierta pena él.

Por supuesto no cuando de lo que se trata, es de tarta de queso.

Bss, nos hablamos!

Membrillo en almíbar, jalea de membrillo y feliz solsticio de invierno

En cinco minutos.

Tenía unos membrillos muertos de risa por casa… estos…

… y me daba mucha pereza hacer carne –me parece que le dicen- más que por hacerla, que también, porque después no me la como.

Siempre que pasa alguien por casa me deja algo nuevo aprendido. Mi amiga M me dejó esta manera de hacer el membrillo típica de su pueblo ¿?

En almíbar ligero; como si fueran melocotones, pero membrillos.

Te preparas un cuenco grande con agua y limón… si tienes algún otro ácido te viene mejor. Por ejemplo ascórbico…

… mal llamado vitamina C, porque la señora mina no es el ácido ascórbico, sino el ácido L-ascórbico; sutil diferencia sobre la manera de comportarse con ciertos tipos de fuentes de luz –rollete de químicos, que no hace al caso- también te sirve el ácido cítrico o el tartárico… si no limón –vinagre no, porque después te sabrán los membrillos a boquerones. Necesitas ese barreño con ácido porque la fruta se pone negra nada más pelarla, así que según la peles y la descorazones –terrible palabra, para estos días- al agua ácida. Guarda las peladuras y los corazones para una sorpresa.

Rellenas los botes que tengas con la fruta en trozos y agua y un poco de azúcar. Los que ves tienen cucharada sopera  y media escasas por frasco. Almíbar muy ligero.

El guiso lo puedes completar con la especia que te pete: canela, nuez moscada, cardamomo… todo en pequeñas cantidades porque si no le matas el sabor al membrillito… yo le puse, a un par de botes, una estrella de anís… pero sólo para felicitarte el año nuevo y, si tienes huerto, también el solsticio.

Cierras los frascos y al baño de maría. Con veinte minutos tendrás bastante, vigila que no se deshaga la fruta. Las conservas dulces no tienen problemas de botulismo.

Si te apete, y para terminar la fiesta, puedes hacer también jalea. Si es este el caso debes lavar concienzudamente los membrillos –con agua, jabón y estropajo- para sacarle la cera y los antitodo con los que los rocían para que molen mucho en las fruterías.

Hábil como eres habrás captado que las pieles y los corazones se oxidan igual que la fruta, por lo que si tienes la precaución de usar un barreño grande pones en remojo a la vez la fruta, los corazones y las peladuras.

Una vez que hayas embotado el membrillo pones a cocer los restos en un agua ácida un ratito… hasta que se empiece a deshacer. Escurres todo y lo dejas una noche envuelto en una gasa y con un peso encima.

Al día siguiente recoges el zumo escurrido y lo cueces con azúcar… la receta la tienes aquí y la proporción de azúcar, en este caso ha sido ochenta gr. por cada cien de zumo. Si no eres avariciosa, como yo, y aprietas poco el atillo –palabra manchega que no viene en el DRAE- te saldrá la jalea más transpa.

El postre de hoy ha sido membrillo con jalea: exquisitos!!

Un beso fuerte, y no dejes que se te apropien de la fiesta de los planetas… :))

Granada con zumo de mandarina

Sólo para que veas los colores que tiene el granado a estas fechas. Nunca dio nada.

Este año las granaditas que se ves en la foto. Buen sabor, todo hueso.

Tarde de otoño triste, fiesta en MAD, lloviendo, dando una vuelta por el barrio, me he comprado unas mandarinas en un chino… bueno el postre de esta noche.

Sorprendentemente, me quedan unos higos maduros en la higuera. Unas dos docenas, bueno. Tampoco dio nada este año… higos blancos en noviembre.

También me traje de la frutera china estas vainas, que me ha dicho que no son litchis sino longán, ojo de dragón ;) Serán!!

Los [las] brioches de la Maison Parker ¿?

¿Alguien sabe quién es el sr. o la sra. Parker? o ¿dónde está su casa? sólo supe de él –o de ella- a través de aquí y, joder! ya hace un congo de años. No recuerdo si los [las](*) he hecho en alguna ocasión ¿?

(*) las, porque brioche en gabacho es chica ;) y en castellano no existe esa palabra en mi diccionario, así que cada cual asigne el sexo que quiera :)

Eran el desayuno de hoy, día de LA FIESTA NACIONAL ja, ja, ja, ja!! me río, no de la fiesta –que podría hacerlo perfectamente, pero no me sale de los huevos- sino porque en MAD…  I just close my eyes and see the flags on the BCN bus ja, ja, ja, ja!! está todo abierto y claro, cuando llega el otoño a El Corte Inglés cualquier otra consideración es secundaria, incluida la temperatura ambiente… vuelvo a tener tomates para dar y tomar.

Seguro que podría haber encontrado otro desayuno más acorde con la fecha, de hecho mi hijo lo ha resuelto con un tazón de gofio de maíz tostado, con leche y miel, lo que tampoco me parece un desayuno muy español que digamos; allá se quedaron los brioches ¿gustas?

Pues eso que, aunque –como al otro-  la musique qui marche au pas, cela ne me regarde pas, a las seis menos algo he abierto el ojo, me he escuchado al obispo de Guadix en sus dos minutillos de Alborada. Verídico!! todos los días me levanto escuchando, y lo escucho, este programita de RNE que va de rollos católicos/religiosos/éticos. Lo llevan este obispo, el granadino de antes, que se le nota por poquito que es andaluz y otro man de Palma de Mallorca, menos proselitista que el obispo.

El programa existe, a las seis menos dos minutos de lunes a viernes y quizá los findes también, pero eso no lo sé, lamentablemente no lo podrás encontrar en la parrilla de la web de RNE ¿? no me preguntes por qué.

Bueno, me siento mejor después de haber salido del armario :)) quizá, cuando termines de leer todo, creeras que me caí del caballo y vi la luz… te confundirías –y mucho-  el resto del día lo dedico a currar, a joder al prójimo que nos quiera joder a mi hijo o a mí y a contribuir –con mis modestas capacidades- a tumbar el injusto estado de cosas en el que nos encontramos… Vaticano incluido.

No obstante lo anterior, estos días estoy moralmente muy derrumbado dándole vueltas al rollo de la violencia doméstica –según escribo, ahora mismito, estoy escuchando una canción de Los Enemigos… el gran calambre final, que dice: se abrió el cielo azul y nos volvimos todos buenos.

Hace unos días mi hijo vio un recorte de prensa –El País, 12 de junio de 2011- de hace unos meses, que andaba entre los papelotes de la cocina, si picas en el enlace de El País mírale la cara al niño. Lo guardé porque me impresionó mucho la noticia, en su momento se me saltaban las lágrimas. De repente veo al orco con dos lagrimones –claramente herencia de su viejo- tron qué te pasa?? –papi por qué guardas esto?? –no sé colega, me llamó la atención el tema! se pasó toda la tarde triste… rompí el papel… lo he recuperado de la papelera para la foto.

En los últimos días dos niños de cuatro y dos años se pierden, una madre ahoga a sus dos hijos que se había pasado la tarde llamando al padre para contarle que la madre les amenazaba, un majara entra en una iglesia y se carga a una piba embarazada de la hueva de meses, esta mañana otro patán ahoga a su mujer con un cable en Lanzarote, una niña inglesa en el sur de Portugal se pierde con serias sospechas de que se la zumbaron sus viejos, otro encierra a su hija en un sótano, el otro secuestra a una niña y la encierra hasta que se hace mayor, otro, que tenía que estar en la cárcel por otras cosas, mata a una niña chica, la tira en una marisma con la ayuda de su mujer, y se pira a esconderse…  otros encierran a los niños en casas y los tienen días sin comer y sin aparecer por allí ¿hay algún puto día que no le pase nada a un niño cuando está cerca de los que, supuestamente, deberían quererle? ¿pero qué cojones nos está pasando? ¿lees el periódico habitualmente? por favor escribe un comentario o un post el día –sólo un día-  que no se publique ninguna barbaridad de esa onda!!!

Puf!! no sigo porque lloro… te crees que los dos panolis de Alborada hablan algún día de estos crímenes?? no joder, a los guardianes de la moralidad lo que les preocupa es el aborto, la investigación con células de no sé qué madre, la cruz de la iglesia católica –por supuesto en la declaración de la Renta- y la visita del Papa y no: que haya muchos niños que si tuvieran un botón para quitarse de en medio, lo apretarían.

Endúlzales la vida a tus hijos con un despertar de besos, zumo de naranja –si estamos en temporada- y brioches de la Maison Parker aunque, como el mío,  sean unos gañanes que prefieran desayunos prehispánicos –suprema protesta en el día de la raza, pardiez!!  y te digan que el brioche te lo comas tú ;)

Yo te enseño cómo; los besos y los abrazos los pones tú.

La receta es tal cual –o parecida- a la de mi prima Camille. Prepárate medio kilo de harina de fuerza, cien gramos de mantequilla blanda, una pizca de sal, un huevo de gallina ;) unos setenta gramos de azúcar, un poco más de mantequilla para pintar, un sobre de levadura seca de panadería  y aprox. un cuarto de litro de leche templada.

Yo estaba estrenando harina de súper fuerza cortesía de mi amiga C –joer, fuerte de verdad- y necesité algo más de leche. Te tiene que quedar una masa nada pegajosa.

Mezcla y revuelve bien todo lo sólido, añade el huevo y la leche poco a poco y amasas hasta que te salga una masa convincente. Ten  en cuenta que al final le tienes que añadir los cien gr. de mantequilla por lo que no te pases mucho con el líquido, si te quedas corta le añades un poco más de leche al final. Nunca eches las grasas antes de amasar porque te quedará un brioche con la textura del turrón de Alacant. La mantequilla siempre después del amasado.

Dejas todo fermentar hasta que doble. Rompes la masa y la desgasificas bien. La extiendes –duro curro con harina de súper fuerza que se comporta como un pulpo cocido sin haber recibido los porrazos de reglamento. A los pulpos sí, a los niños no. El otro día ja, ja, ja, ja!! vi un blog de unos tíos que le zurraban a los pulpos dentro de una hormigonera, mira.

Pues bueno cuando tengas la masa extendida  con +/- un centímetro de grosor, la cortas en rectángulos del ancho de tus moldes. Casualmente los míos eran iguales que los de mi prima… casualidad total, porque lo de ser primos es sólo un recurso de estilo y no es que tengamos alguna tía común que nos haya regalado a los dos las mismas flaneras :)) las mías las compré en un chino.

El largo de los rectángulos puede ser el que quieras pero si los haces muy largos te vas a equivocar…

… te parecen muy molones los número uno y dos?? –empezando por la izquierda- pues ya verás después que no.

Bien, pues embadurnas los rectangulitos de masa con mantequilla por las dos caras y pones uno encima de otro, hasta tres; si has tenido huevos –en este caso no de gallina- de hacerlos más finos de un centímetro, podrías poner cuatro… los doblas por la mitad como si fueran las páginas de un libro y los metes dentro del molde que, previamente, habrás enmantequillado a conciencia.

Cuando te termines la masa enciendes el horno a unos 180ºC –es a 160 pero el mío marca veinte de menos- y dejas reposar los brioches como una horita o menos.

Al horno una media hora… se tienen que hacer muy despacito para que suban bien y pase esto…

… las páginas del librito se abren y se salen del molde, al molde de más a la izquierda se le salió una hojita… no se pegan nada unas a otras y el resultado es un mixto entre hojaldre y masa de brioche, sinceramente… y me sabe mal decirlo porque los he hecho yo pero… salen buenísimos.

Crees que no se pueden desmoldar, mira…

Besos y zumo de naranja.

Horchata con fartones

… vaale! orxata amb fartons, Torrent de l’Olla i Gran de Gràcia pero es que la que me enseñó a mí decía fartones, Mayor de Gracia y al Torrente de la Olla le llamaba Menéndez Pelayo ¡¡!! bueno, a estas alturas no creo que nadie se me rebote ;)

Es oro chata, dicen que dijo el Jaume I cuando una piba le trajo una or-xata fresquita y de ahí quedó lo de la horchata pero como que no; mola el cuento pero parece ser que viene más de aquí. Los fartones y las rosquilletas son dos complementos casi indispensables cuando bebes horchata en València. Son una especie de bollos de leche blandos y alargados, con azúcar por encima –los fartones- y unos colines duros y con anises dentro de la masa –las rosquilletas- que se mojan en la horchata ¿? sorprendente.

Bien, bien, no lo sé, pero parece ser que es un invento relativamente moderno, años sesenta del XX, para que la gente merendara horchata con bollo en lugar de café con leche y bollo. Ni idea, yo me enteré de la existencia de esos artefactos cuando tenía como quince o dieciséis.

El único secreto que tiene hacer horchata en mi pueblo –y en el tuyo-  es que no te coloquen chufas rancias, lo cual suele ser bastante común. Cuando éramos canis mis primos mayores nos llevaban a Alboraia, que era una carretera llena de horchaterías, y detrás de las casas estaban los campos de chufa.

Aquí los campos de chufa vienen dentro de bolsas de plástico. En alguna ocasión las he visto en verbenas y similares, remojadas y vendidas en cucuruchos para comerlas como pipas… uf! terminas con la boca llena de llagas y con trocitos de chufa por todas partes.

Bien pues al tajo. Si como la mamá del orco, crees que las aceitunas son todas verdes y vienen en bolsas de plástico, quizá no hayas visto nunca chufas secas. La chufa es un tubérculo que se conserva limpio y seco; pizca más o menos tiene este aspecto…

Tiene muchas propiedades molonas como podrás leer en la Wikipedia, tantas que el domingo mi amiga E, que es la hostia de lista, decía que por qué no hacían leche de chufa, su marido se descojonaba –pero tía, sí la hacen, le llaman horchata!! pero la tía erre que erre, que se tenía que llamar leche de chufa para hacerle la competencia a la leche de soja ¿? quizá tenga razón E.

Para hacer horchata es necesario remojar la chufa por lo menos una noche. Te aconsejo que no la dejes mucho más porque –por algún motivo que desconozco- la horchata que haces con chufa remojada en exceso se corta como si fuera –o fuese- leche, al día siguiente de hacerla.

Una vez remojada, tiene más o menos este aspecto…

Lo más difícil del cuento es triturarla bien. Si tienes una buena picadora o robot de cocina lo tienes fácil. Si no, te toca ponerla en un cuenco grande con agua y darle con la minipimer. Duro curro. Yo quemé una así. Cuanto más gruesa dejes la chufa menos rendimiento le vas a sacar.

Una vez bien triturada la chufa remojas la pasta en agua. Cuarto de chufas te da para +/- un litro y medio de horchata. Dejas la pasta en remojo un par o tres de horas y la pasas por un tamiz muy fino. Mejor una gasa. La dejas escurrir y cuando termine de gotear le das un par de apretones a la gasa. Lo que te sobra, si tienes, se lo puedes echar a las gallinas.

Endulzas con lo que más te apetezca, si es azúcar unos cien gr. te bastarán, va en gustos. Rápido a la nevera y te la bebes cuando tengas sed :))

Los fartones y la receta. El pan del fartón es una especie de pan de leche blandito –brioche-  con azúcar y con aceite –de girasol o de oliva fino si no tienes de eso- en lugar de mantequilla.

Si buscas recetas por ahí te puedes descojonar. La primera la saqué del libro de cocina valenciana de Everest …

mi conocimiento de los fartons es, como te decía, relativamente reciente ja, ja, ja, ja!! pero joder nunca los vi como rosquillas gordas –pon fartons en imágenes google… ni siquiera las rosquilletas son redondas… ¿? así que no sé muy bien qué opinar, en cualquier caso esos huevos me parecen muchos huevos para esa harina –a no ser que le añadas medio saco y hagas un fartón del tamaño de la acometida de la presa de El Atazar- no creo que se le pueda añadir mucho más líquido, del azúcar ni comento y 200 gr. de levadura!! ni que fueran a hacer el globo de Betanzos!!

Yo los hice así: 250 gr. de harina foja, un huevo,  una pizca de sal, un par de cucharadas grandes de azúcar, medio sobre le levadura seca y leche templada hasta que te salga una pasta no muy pegajosa, porque después de amasar le tienes que añadir un chorro de aceite.

Lo mezclas todo le vas añadiendo la leche, lo amasas, le añades el aceite y lo dejas fermentar hasta que doble. Haces bolitas y les das forma de salchicha, las dejas fermentar –las salchichas-  tapadas con un plástico. Las pintas con huevo y las horneas a unos 180ºC hasta que se doren. Las sacas –las salchichas- las dejas enfriar y le pones un poco de azúcar glass disuelto en una cucharada de agua.

Listo!!

Tortas de alajú

Sí, es verdad… el domingo estuvimos haciendo alajú. Yo llevé el peso intelectual de la operación ;) pero se lo curraron por mí ja, ja, ja, ja!! la experiencia es lo que tiene!

El alajú es un dulce típico de Cuenca, Guadalajara y Albacete y de la zona interior de levante –de Valencia-  no apto para personas sensibles a la sobredosis de calorías.

Vaya por delante que a mí no me hace ni fu ni fa pero tengo unas amigas –las gorronas habituales- que, casi, se dejarían hacer cualquier cosa por una torta de esa vaina.

Supongo que es un dulce de cuando no había golosinas y las retrotrae a épocas… en fin! sólo decir que se pasaron la mañana mandándose fotos del puto alajú y preguntando a qué hora le podrían hincar el diente. Sabores de la niñez pero ninguna sensación para mí. Me dio una temporada por coleccionar recetas hechas con pan duro y esta fue una más… mis pobres primas postizas no pueden entender cómo no se me saltan las lágrimas como a ellas.

Antes se veían carteles en los bares de la carretera hay tortas de alajú, ahora sólo se encuentra –fuera de las tiendas de turistas- en las ferias de los pueblos, en las casetas del turrón. Nunca lo había probado hasta que éstas se enteraron de que tenía una receta para hacerlo –es de Carlos Valencia- y después lo compré una vez para ver cómo sabía el que no hacía yo :)

Por supuesto, alajú no significa panal de miel… ni de coña, pero ni de coña!! Es una palabra que claramente viene del árabe que se hablaba aquí y significaba: relleno o el relleno. Hay un libro –novela- sobre los últimos años de los granadinos musulmanes –A la sombra del granado, me parece recordar que se titula- con muchas varias recetas o comentarios sobre la comida de la época y que tiene rellenos de carnes y dulces muy parecidos a esta receta del alajú… de por ahí deben de venir los tiros más que del panal de rica miel.

La elaboración no es muy misteriosa. Nos sale muy bien porque usamos unos ingredientes excepcionales. Miel no comercial sacada directamente del panal. Almendras semisilvestres –que no veas la diferencia de sabor con las marconas de bolsa- y pan rallado que, hasta vergüenza me da decirlo ja, ja, ja, ja!! procede del horno de este cura.

Se ralla el pan duro y se tuesta un poco en una sartén grande. Se muelen las almendras –sin pelar- en una trituradora. Las almendras tiene que estar bien secas porque si no sacarás ¿a ver si lo adivinas? Se funde la miel en una cacerola grande a fuego lento y se junta con el pan y las almendras. Le añades ralladura de limón y de naranja –nosotros usamos esencia de naranjas y limones bío. Lo meneas todo y lo dejas enfriar. Si tus almendras son industriales le puedes poner unas gotas de extracto de almendras amargas para dar un poco el pego… pero ojo porque como se te vaya la mano con esa vaina arruinas el dulce.

Para medio kilo de miel puedes usar unos trescientos gramos de almendras y cuarto de pan rallado.

Cuando esté un poco frío –no mucho porque se queda como una piedra- lo pones entre obleas con algunas almendras enteras por dentro y, listo. Dura el tiempo que quieras.

Ten cuidado porque eso puede matarte.

Beso.

 

Pastel de sémola

Puff! llevo unos días limpiando la despensa de harinas antes de que las hormigas mutantes que habitan en mi cocina acaben con todo.

La verdad es que se me ocurre casi cualquier cosa que cocinar, con o sin forma de pan. Como decía un jefe que tuve… después de quince días sin entrar ni un trabajo a la fábrica: viene bien esto de que no entre nada de trabajo porque así limpiamos la nave… y en mi casa… pues que gasto o tiro todo lo que tengo guardado desde el último ataque de la marabunta: gracias hormigas!!

Venga, para qué recórcholis vale casi medio kilo de sémola de maíz caducada?? Ni me acuerdo para qué diantre lo compré. Pin, pin, pin: pues un pastel ¿no?

Lo más parecido a las pastas de sémola del norte de África pero con maíz americano. Este postrecito –lo he hecho varias veces pero con trigo- tiene cierto peligro porque se te puede convertir en una especie de emplaste dulzón tipo arroz con leche sobrecocinado. Con trigo es prácticamente imposible conseguir, pero con maíz –si sigues escrupulosamente las instrucciones- llegarás a un pastelito hecho de granos sueltos: como un castillo en la arena de la playa –pero no rechinan los dientes :))

Para cinco moldecitos de flan como los de las fotos: ochenta gramos de sémola, setenta de azúcar, medio litro de leche, unas cuantas pasas remojadas, dos huevos batidos con un poco de leche y los cinco moldecitos revestidos de caramelo.

Se cuece leche y azúcar y cuando está a punto de hervir se añade la sémola. Se remueve bien y se cuece ocho minutos sin parar de remover porque si no se pega el cereal a la olla. Notarás que se va espesando. No te pases del tiempo porque se te deshará la sémola y tendrás puré.

Cuando esté, sacas la olla del fuego, la dejas templar cinco minutos y le añades los huevos batidos. Remover, remover, remover y repartir en los moldecitos.

Directamente –sin baño de María- al horno –que habrás precalentado a 200º C- diez minutos. Fuera del horno, dejar templar o enfriar y a comer.

Riquísimos. Sabor muy acre a maíz, como si fueran tortillas dulces pero poco o casi nada dulces, el maíz con cuerpo y enterito… venga dónde estaba esta receta hasta esta tarde. Y precisamente, esta tarde una amiga sobrevenida me ha dicho que le había parecido un macarra, como a Raquel, ja, ja, ja, ja ¡¡!! ¡yo! ¡qué risa tía Felisa!

Me estoy quitando: he utilizado recórcholis, diantre, sobrecocinado y rechinan los dientes en lugar de coño, cojones, hecho mierda y joden los piños, respectivamente. En fin, que no se diga ;) bss

… llevo tres semanas sin fumar y tengo todas las paredes de la casa y la ofi llenas de pisadas de tanto subirme… :((