El mundo moderno mola mucho… cuando todo va bien, pero como se líe la troca vas de culo, menudo coñazo!!
En la misma mañana se me juntó un problema de teléfono y otro de tarjeta de crédito ¡mamá! servicio de atención al cliente, call centers ¡horror!
Estaba encallecido de tratar con los tíos de telefónica, en casa y en el curro. Lo cuento muchas veces y hay gente que no me cree, pero es radicalmente cierto. Hace algunos años le adjudiqué la compra y la instalación de una centralita de telefonía a una empresa cuyo argumento comercial, deslizado de forma sutil en las conversaciones, era –atención- que la hermana del director comercial además era la directora del servicio de atención al cliente de Telefónica ¡¡!! Se llevaron el contrato los menes.
Tan embrutecido con esa telefónica que en cuanto me cambié a un barrio nuevo, y aun a costa de perder el número, contraté una línea con ONO ¿alguien ha llamado alguna vez al servicio técnico de ONO? joder!! y me quejaba de telefónica!!
En cuanto me terminó la permanencia le compré al chico un celular y di de baja la línea de fijo. Idea cojonuda, pero lo más cojonudo de todo fue cuando se me ocurrió contratar una línea ADSL con Vodafone. Atención camaradas: contratada en septiembre de 2009 –es interesante decir el año- en, casi, la primera semana de febrero de 2010 todavía no está instalada. Es posible, que os voy a contar que no sepáis, que haya llamado unas diez veces a preguntar, llorar, quejarme… etc, cada vez he estado al teléfono una media de treinta minutos y escuchado media docena de dulces acentos foráneos; creo que sueño con la sintonía de espera.
Todavía ayer, después de tres cuartos de hora al aparato y de explicarle mi vida a tres tías diferentes, cuando ya di con la inteligente, me cuenta que lo único que me puede decir es que no me puede decir nada, nada, nada. Cinco meses, cinco meses. Y que en fin, que lo de dar de baja la solicitud, que no lo tiene muy claro que se pueda hacer ¡¡!! Cinco meses!! y lo más cachondo de todo es que la instalación depende de Telefónica, de Telefónica ¡mamá!
¿Sabes aquello de comulgar con ruedas de molino? pues así es la vaina.
Pan sueco de centeno o knäckebrod o algo así.
Parece ser que en Suecia hay varias clases de panes, ja, ja qué novedad, será verdad pero yo me he pasado meses currando en Estocolmo y sólo comí galletas duras de centeno, de esas de Wasa: el knäckebrod. Además hay kavring que es de centeno tipo pumpernickel, tunnbröd que es así tipo pita y skorpor que son esos curruscos tostados duros como piedras. Esos son los que conozco.
Supongo que cada uno será de una zona de allí pero para mí que de donde son todos típicos es de IKEA ¿no? tú come localmente que diría la sra. jonjo.
Se puede componer de muchas maneras y con diferentes harinas. Harina sola o acompañada con semillas: alcaravea y/o anís podrían ser sabores típicos de allí.
Lo único que tiene de especial la elaboración es que el pan primero se cuece y después se seca para quede duro. No hay nada misterioso en la elaboración así que no he sacado fotos intermedias, por eso y porque la masa de centeno es un soberano coñazo y se pega por todas partes y ya tengo la máquina de fotos como el trapo de un jamón.
Pues nada yo lo he hecho así: ciento cincuenta gramos de harina de centeno gallego que me regaló C, otro tanto de harina integral de trigo que me regaló G, ciento cincuenta más de masa madre de trigo T65 francesa que me regaló E, una cucharadita de melaza de caña –esa y la sal las compré yo ;)
Va para los donantes y para una chica guapa que esta semana está débil pero apocalíptica.
Se mezcla todo, se añade agua y se amasa ¿alguna vez has hecho pan con mucha harina de centeno? te vas a enterar de lo que vale un peine.
Cuando tienes una masa suave y pegajosa la dejas reposar, en un sitio templado, unos cuarenta y cinco minutos. La sacas, la haces dos trozos y los extiendes –empieza lo bueno- con un rodillo sobre una mesa con mucha harina.
Quizá puedas, en lugar de la harina, emplear una superficie espolvoreada de salvado y así te quedarán un poco más rústicos.
Cuando tengas la masa extendida la cortas de la forma que te interese, la picas con un palito, o similar, para que no se arqueen las galletas y al horno -250º C- por cinco minutos.
Yo las extendí sobre un papel de horno y las corté con un círculo de lata, de esos que se utilizan para montar platos en forma cilíndrica, retiré los recortes y las horneé en una bandeja.
Se queman muy deprisa, así que es conveniente que seas escrupulosa con los tiempos.
Una vez que tengas todos los panes horneados –te habrán salido blanditos- se devuelven otra vez al horno, a 50º C +/-, unos cuarenta minutos más para que se terminen de endurecer. Se sacan y se dejan enfriar antes de guardarlos en una lata, o similar. Parece ser que duran hasta que se te acaben :))
Ay, los 




Ésta es una adquisición de los ya lejanos días de la playa. Me gustan mucho los salazones; el que más el jamón de Jabugo, pero tampoco le hago ascos a los pescaditos.



Ya me va saliendo el pan candeal como a mí me gusta.

Qué razón tiene quien ha redactado la presentación del HEMC. Hacer comida con restos y que te salga mejor que el plato original. Menuda envidia.



Llevaba tiempo queriendo hacer este pan y la verdad es que estaba tardando. Sale muy bueno, me resulta sorprendente que con esa arenilla de sémola salga un pan tan fino, con una miga tan húmeda dorada y esponjosa y con una corteza tan aparente. Muy bien.



Recién llegamos de vacaciones. De un tiempo a esta parte estamos trabajando la invernada en la costa africana o mejor dicho –la frase no es mía- en el país de la costa africana que colonizan ¿colonizamos? los españoles . Qué lástima de españoles, colonizamos a peña de todas partes y mí no me llega nada ni de ultramar, ni, siquiera, de Albacete ¿a algún español, lector de: mi cocina, le llega algo? ¿cómo lo has hecho colega?



Llegaron los reyes a la vuelta de las vacaciones. Este año me han traído el juego de la frigopoesía que me gusta mucho.






