Archivo mensual: noviembre 2009

Ajoaceite de membrillo, all i oli de codony

Ésta es la receta que más me ha gustado del HEMC de este mes. Es la combinación de sabores –a mon humble avis- más curiosa del concurso. Definitivamente se lleva el premio audaciosus en el tema: Cocina de mi pueblo. Felicidades!!

Hay que reconocerle a la cocina catalana que tiene unas mezclas de sabores y de productos muy superiores a las de otras zonas y el ajo, el aceite, la sal y el membrillo –codony- las supera a todas. CAT es superior a MAD en eso.

Además es que es una receta que tenía que hacer, porque una tía de mi ofi no deja de darme la coña con que le haga un frasco de esa cosa blanca de membrillo con ajo que come cuando va de vacaciones a Llavorsí y que le gusta tanto. Así que he aprovechado y, además del premio, he hecho la receta.

La verdad es que no conocía ni de la existencia de la salsa. Siempre que he ido por esa zona ha sido de paso y nunca, hasta que di con la panoli de mi compi, había hablado con nadie de lo que se come por allá. Me busqué la vida y lo encontré. Ahora Teresa pone en ambiente la receta. Nunca te puede salir bien un plato si no pones en ambiente la receta, te pasa como al arroz con chorizo y gambas que hacen los gabachos y dicen que es paela.

Tampoco te pienses que la cosa tiene mucho misterio. Es más fácil de hacer que un all i oli normal de ajo y aceite y mucho más que un ajoaceite con huevo. La fibra de la fruta ayuda mucho a ligar la salsa.

Yo partí con cierta ventaja para el éxito del plato. Los ajos que gasto son de la zona del secarral conquense y recolectados con mis propias manos y las de una colaboradora. Nada que ver con ningún otro ajo mundial del mundo. Cuenca es superior al resto del planeta en eso.

Y claro, con esos ajos ya le puedes echar membrillo a la vaina, ya, que rabiarás de lo que pica.

Los membrillos eran de tienda y lamentablemente no tengo una foto, pero amarillos y lustrosos. El aceite era AOVE de Jaén, ojiblanca de buena calidad sin más.

Se cuecen los membrillos pelados hasta que están tiernos, en mi caso unos treinta y cinco minutos a fuego moderado, y se dejan enfriar. Los cocí con la piel -lavada-  dentro de la olla porque quiero hacer un poco de jalea con el agua.

Primero hice un ajoaceite corriente, a mano dentro de un mortero, y cuando tenía ligadas unas cuatro o cinco cucharadas de salsa le empecé a añadir trozos de membrillo hasta que se llenó el mortero.

Lo pasé a un bol grande y lo que me quedaba de membrillo lo hice puré con la minipimer porque en el bol no puedes aplastar bien los trozos…… y listo!! cucharada de puré de membrillo, un chorrete de aceite y a menear hasta que termines. Muy costoso cuando la cosa adquiere volumen, pero todo sea por quedar bien con la chavala que me paga la nómina.

Me lo comí, como el padre de Teresa, en una rebanada de pan y con un raig de vino. Aunque, en el meu cas va ser una mica més que un raigxet de vi ;)

Pan de molde casero con semillas de amapola (2) Preparando los moldes nuevos

actualización: Si te interesa otra receta de pan de molde, mejor … :) puedes mirar aquí.

El molde gabacho de plástico resultó ser un fiasco, lo he tirado a la basura. Al cubo de los envases. No sé si la cagué.

Me he pasado a la tecnología alemana. Moldes de chapa de hierro …… gorda ;) Como que grande, ande o no ande, he comprado dos …… gordos!!

Son de hierro pavonado o eso dice la vendedora. El pavonado es un proceso por el que se recubre el hierro –o el acero- de Fe3O4,óxido ferroso férrico, con dos cojones! Sirve –para nada porque ahora hay acero inoxidable- para que las piezas se oxiden más despacio; en fin, molan bastante mis moldes.

Antes de usar las piezas de hierro sin recubrimiento antiadherente añadido, hay que hacerles un pequeño tratamiento. Del francés se traduce como curado, pero en castellano no tengo ni idea cómo. No se debe de decir así porque un día se lo conté a mi viejo, que sabía mucho de esta vaina, y me llamó gilipollas, palabras textuales, uf!

Pero, bueno, puedo testificar que tengo dos sartenes de hierro de fundición, para hacer blinis,  que traté de la manera que dicen los franceses y no se pega nadita, nadita, aunque lo que pongas no tenga ni una gota de aceite. Al final, cuento cómo es el cuento.

Los dos panes que se ven llevan: cuatrocientos gramos de harina de fuerza, doscientos cincuenta de agua, un sobre levadura, media cucharada de café de malta de cebada, un chorro de aceite de oliva, un huevo entero, sal, una cucharada sopera de azúcar –se me olvidó- una cucharada de leche en polvo y … a ver, a ver… ah! sí, una cucharada de café de sabor a mantequilla… sí joder, extracto de sabor a mantequilla :)) no tiene colesterol –no sé si provocará algún otro desastre en el organismo, pero no tiene colesterol, comida mediterránea.

Me quedé corto con la harina para los dos panes y la pobre masa hizo lo que pudo. Deberían haber sido seiscientos de harina y un poco más de agua. Otra vez será.

La elaboración es: mezclar todo y amasar bien. Interesa poner el aceite al final para que no interfiera en la formación de la red de gluten –Sandra dixit. Se deja reposar al abrigo hasta que doble volumen –una hora y media o así- se vuelve a sacar, se desgasifica la masa y se forma algo parecido a una baguette pero más aplastado. A los moldes engrasados y otra vez reposar hasta que suba un poco más de la mitad de la altura de los ídem.

Horno a 200º C una media hora.

Para darle un poco de color al asunto le puse a la masa media cucharada sopera de semillas de amapola –lo negrito- que te enteras poco porque son muy canis pero si pillas alguna están hasta buenas.

Lo del curado. Pues cuando te venden los moldes los lavas con agua templada y jabón neutro –el que te hayas hecho con aceite viejo vale- con mucho cuidado de no frotar la superficie interior. Si lo raspas mucho, adiós los treinta euros.

Se secan con un paño y se embadurnan –por dentro- con aceite de oliva. Si no te da grima lo animal :)) también puedes usar manteca.

Se meten en el horno muy caliente –por ejemplo aprovechando un día que vayas a hacer pan- y se dejan hasta que te canses.

Los sacas con cuidado de no quemarte y los dejas enfriar. El resultado se ve en las fotos, se forma una capa tipo vitrificada que no se pega nada, nada.

Si no eres tan borrico como yo a lo mejor te das cuenta de lo siguiente: cuando dejas el molde dentro del horno caliente, todo el aceite se funde y resbala al culo donde se hace una capita de pm, pero no en las paredes, por lo que hay que hacerlo varias veces poniendo cada vez de base del molde una de las caras.

De todas formas el resultado es bueno, se pegó un poquito a las paredes y nada en el fondo y en las tapas. Menos mal porque sino o se rompe el pan al abrir o lo tienes que romper para sacarlo.

Nunca hay que raspar el interior con nada. Si algún día se te pega algo, es la misma vaina. Agua, jabón neutro -el que te hayas hecho con aceite reciclado vale- y esponja y otra vez aceite y otra vez horno. No lo conseguirás, pero quiero que sepas que cuentas con toda mi simpatía :))

Puf! qué coñazo mañana la ofi por la tarde, mamá!!!! ¿por qué se acabarán los findes? :((

Baguettes de harina integral de trigo

Éste es uno de mis habituales aciertos en la planificación del tiempo. Amaso, pin, pin, pin, hago todo el pancito, fermenta, pin, pin, pin …… y cuando toca horno: pun! a por el niño, a vete tú a saber qué sitio :(( Pan a la nevera, volver tarde, no me apete encender el horno, hasta mañana Lucas!!

El pan está muy rico –éste en concreto era sólo de masa madre con harina de trigo, integral y de fuerza a partes iguales- porque en el tiempo que está en reposo –en mi caso, casi veinte horas- las levaduras trabajan en el cereal y le dan mucho aroma y profundidad de sabor. Se podría hacer pasar un pan bueno, pero nada que ver con uno hecho en su tiempo.

En fin voy a ver si me compro un libro de planificación de actividades y hago un pert con mi vida ;)

La dignidad de Catalunya

En la puerta de mi casa de Madrid tenemos enmarcada esta senyera, es un recuerdo. Pasé varios años en Catalunya, en BCN, coincidí –y trabajé- con los preparativos de los Juegos Olímpicos, viví, vivimos, momentos magnéticos con la gente de allá. La historia de la senyera fue unos de ellos.

La noche que llegó la antorcha olímpica hicieron un recorrido por todos los distritos. Nosotros la vimos en nuestro barrio: Gràcia. Nos dieron esa banderita. Después nos sugirieron que la tiráramos porque al recinto de los invitados del Distrito no se podía entrar con aquello, con esto.

No nos importó nada, no la tiramos. Ni la estrella de la bandera, ni los reproches de mi jefe tenían ningún significado. Aun hoy no comprendo cómo el Licenciado Montilla y sus colegas podían tener entonces la opinión de la nacionalidad que tenían y tener hoy la que tienen.

Nos fotografiamos con el puto papel impreso –no es más que eso- con la cuatribarrada, se la dimos al regidor –mi jefe- que amenazó con despedirme sobre la marcha ja, ja, ja, ja …… menudo panoli!! la membrillez de las personas no entiende de nacionalidades.

Llegamos a casa, nos hicimos fotos procaces con la banderita de marras y nunca más ……

Me acompaña a todas las casas, hace levantar las cejas a mis amigos –en mi casa sólo entran amigos- la primera vez que vienen y ahí sigue criando polvo en la entrada.

Hoy, sorprendentemente, no le he podido quitar ojo en las diez o doce veces que he pasado por delante de ella. Creo que hoy, como el día de la antorcha, como otros días que he tenido la suerte de pasar allí, soy polako; creo que todos deberíamos serlo pero no te voy a decir a ti lo que tienes que hacer…

Me parece un atropello enorme que una panda de indocumentados –no me sale el adjetivo que quiero, no es indocumentados- gualdrapas, eso es lo que quería decir, que no tienen más legitimidad que la de haber aprobado unas oposiciones y contar con el apoyo de algún partido político de cierta fama, intenten sojuzgar la voluntad de la peña con el apoyo de, o en apoyo a, un documento –la Constitución- que le pasa como a las borrachas –así lo digo por el género de aquella- que es: que son amigas de todo el mundo.

Y la verdad es que aunque yo sea polako también me molan mucho la gente –mayormente las pibas- que no lo son. No es esa la cuestión, sigo sin entender qué significa la estrella y tampoco, bien, bien, sé qué significa cuando no la lleva désolé!! camaradas…pero vaya me parece muy atropellante que estos, en el ejercicio casi accidental de sus funciones intenten llevar las cosas a la situación de crisis donde ellos, o algunos de ellos, parece que quieren llegar.

¿Se trata de montar una súpercrisis? ¿Elecciones en la época que peor le vienen a Zapatitos? ¿Una escisión en algún partido político de cierta fama? …… a ver, a ver…… cómo era eso de que los inductores no estaban en lejanas montañas puf!! esto huele a bacalao pasao de moda, por no decir que a mierda.

Me parece que para opinar de una manera u otra a todos nos toca informarnos porque se avecina una buena. Puedes empezar por el paneditorial de hoy de la prensa catalina ¿Lo sacó también el ABC de allá? ¿Alguien me lo dice? que es una obra de orfebrería política. Hacía años que no leía un texto tan bueno… bueno, quizá cuando M se pasaba de estación y volvía desde Marsella bailando con los gitanos… y para de contar.

Léelo porque aunque no estés de acuerdo con él y/o no seas polako, yo sí lo soy y no lo estoy tampoco a tope humano, te va a servir para aprender a redactar una magnífica advertencia.

Si quieres opinar hazlo tronk, pero vente con razones porque sino vas a recibir

<empieza cita>

La dignidad de Catalunya

Después de casi tres años de lenta deliberación y de continuos escarceos tácticos que han dañado su cohesión y han erosionado su prestigio, el Tribunal Constitucional puede estar a punto de emitir sentencia sobre el Estatut de Catalunya, promulgado el 20 de julio del 2006 por el jefe del Estado, rey Juan Carlos, con el siguiente encabezamiento: “Sabed: Que las Cortes Generales han aprobado, los ciudadanos de Catalunya han ratificado en referéndum y Yo vengo en sancionar la siguiente ley orgánica”.

Será la primera vez desde la restauración democrática de 1977 que el Alto Tribunal se pronuncia sobre una ley fundamental refrendada por los electores. La expectación es alta. La expectación es alta y la inquietud no es escasa ante la evidencia de que el Tribunal Constitucional ha sido empujado por los acontecimientos a actuar como una cuarta cámara, confrontada con el Parlament de Catalunya, las Cortes Generales y la voluntad ciudadana libremente expresada en las urnas. Repetimos, se trata de una situación inédita en democracia. Hay, sin embargo, más motivos de preocupación. De los doce magistrados que componen el tribunal, sólo diez podrán emitir sentencia, ya que uno de ellos (Pablo Pérez Tremps) se halla recusado tras una espesa maniobra claramente orientada a modificar los equilibrios del debate, y otro (Roberto García-Calvo) ha fallecido. De los diez jueces con derecho a voto, cuatro siguen en el cargo después del vencimiento de su mandato, como consecuencia del sórdido desacuerdo entre el Gobierno y la oposición sobre la renovación de un organismo definido recientemente por José Luis Rodríguez Zapatero como el “corazón de la democracia”. Un corazón con las válvulas obturadas, ya que sólo la mitad de sus integrantes se hallan hoy libres de percance o de prórroga. Esta es la corte de casación que está a punto de decidir sobre el Estatut de Catalunya. Por respeto al tribunal -un respeto sin duda superior al que en diversas ocasiones este se ha mostrado a sí mismo- no haremos mayor alusión a las causas del retraso en la sentencia.

La definición de Catalunya como nación en el preámbulo del Estatut, con la consiguiente emanación de “símbolos nacionales” (¿acaso no reconoce la Constitución, en su artículo 2, una España integrada por regiones y nacionalidades?); el derecho y el deber de conocer la lengua catalana; la articulación del Poder Judicial en Catalunya, y las relaciones entre el Estado y la Generalitat son, entre otros, los puntos de fricción más evidentes del debate, a tenor de las versiones del mismo, toda vez que una parte significativa del tribunal parece estar optando por posiciones irreductibles. Hay quien vuelve a soñar con cirugías de hierro que cercenen de raíz la complejidad española. Esta podría ser, lamentablemente, la piedra de toque de la sentencia. No nos confundamos, el dilema real es avance o retroceso; aceptación de la madurez democrática de una España plural, o el bloqueo de esta. No sólo están en juego este o aquel artículo, está en juego la propia dinámica constitucional: el espíritu de 1977, que hizo posible la pacífica transición. Hay motivos serios para la preocupación, ya que podría estar madurando una maniobra para transformar la sentencia sobre el Estatut en un verdadero cerrojazo institucional. Un enroque contrario a la virtud máxima de la Constitución, que no es otra que su carácter abierto e integrador. El Tribunal Constitucional, por consiguiente, no va a decidir únicamente sobre el pleito interpuesto por el Partido Popular contra una ley orgánica del Estado (un PP que ahora se reaproxima a la sociedad catalana con discursos constructivos y actitudes zalameras).

El Alto Tribunal va a decidir sobre la dimensión real del marco de convivencia español, es decir, sobre el más importante legado que los ciudadanos que vivieron y protagonizaron el cambio de régimen a finales de los años setenta transmitirán a las jóvenes generaciones, educadas en libertad, plenamente insertas en la compleja supranacionalidad europea y confrontadas a los retos de una globalización que relativiza las costuras más rígidas del viejo Estado nación. Están en juego los pactos profundos que han hecho posible los treinta años más virtuosos de la historia de España. Y llegados a este punto es imprescindible recordar uno de los principios vertebrales de nuestro sistema jurídico, de raíz romana: Pacta sunt servanda. Lo pactado obliga. Hay preocupación en Catalunya y es preciso que toda España lo sepa. Hay algo más que preocupación.

Hay un creciente hartazgo por tener que soportar la mirada airada de quienes siguen percibiendo la identidad catalana (instituciones, estructura económica, idioma y tradición cultural) como el defecto de fabricación que impide a España alcanzar una soñada e imposible uniformidad. Los catalanes pagan sus impuestos (sin privilegio foral); contribuyen con su esfuerzo a la transferencia de rentas a la España más pobre; afrontan la internacionalización económica sin los cuantiosos beneficios de la capitalidad del Estado; hablan una lengua con mayor fuelle demográfico que el de varios idiomas oficiales en la Unión Europea, una lengua que en vez de ser amada, resulta sometida tantas veces a obsesivo escrutinio por parte del españolismo oficial, y acatan las leyes, por supuesto, sin renunciar a su pacífica y probada capacidad de aguante cívico. Estos días, los catalanes piensan, ante todo, en su dignidad; conviene que se sepa.

Estamos en vísperas de una resolución muy importante. Esperamos que el Tribunal Constitucional decida atendiendo a las circunstancias específicas del asunto que tiene entre manos -que no es otro que la demanda de mejora del autogobierno de un viejo pueblo europeo-, recordando que no existe la justicia absoluta sino sólo la justicia del caso concreto, razón por la que la virtud jurídica por excelencia es la prudencia. Volvemos a recordarlo: el Estatut es fruto de un doble pacto político sometido a referéndum.

Que nadie se confunda, ni malinterprete las inevitables contradicciones de la Catalunya actual. Que nadie yerre el diagnóstico, por muchos que sean los problemas, las desafecciones y los sinsabores. No estamos ante una sociedad débil, postrada y dispuesta a asistir impasible al menoscabo de su dignidad. No deseamos presuponer un desenlace negativo y confiamos en la probidad de los jueces, pero nadie que conozca Catalunya pondrá en duda que el reconocimiento de la identidad, la mejora del autogobierno, la obtención de una financiación justa y un salto cualitativo en la gestión de las infraestructuras son y seguirán siendo reclamaciones tenazmente planteadas con un amplísimo apoyo político y social. Si es necesario, la solidaridad catalana volverá a articular la legítima respuesta de una sociedad responsable.

<termina cita>

Mi amiga invisible

Bueno, bueno, qué nivel maribel!! Esta tarde me llegó un cajón de cosas ricas desde San Javier. Cuando la abrí, me parecía recordar el olor a flor de limón que tiene ese pueblo.

Laura, muchísimas gracias por los regalos y por tu cariño.

Menuda caja;  para envidia del personal: una carta cariñosísima, mojama, huevas, vino y almendras, todo de Murcia, cacharritos variados para la cocina, regalos para mi hijo –él consideró improcedente lo del papá Noel pero le pegué un poco :)) y ahora ya le gusta, de hecho se ha adjudicado la caja amarilla- un lujazo: de amiga y de regalos.

Que si acertaste??……mira cómo está mi manopla de cocina.

Así que, dicho queda: las gracias y mis deseos de felicidad, de salud y de éxito para ti y para los tuyos en el año 2010.

Un beso fuerte

actualización:

Anoche cuando escribí esto debía de estar o dormido o mamado con el monastrell dulce que me apreté.

Laura, además de ser una tía guapísima, es una excelente coci-repostera y tiene un cojo blog que se llama TENTACIONES, al loro: todo con mayúsculas ;) donde se puede encontrar casi de todo……tiene una asignatura pendiente con el pan pero ha decidido que le va a poner remedio al asunto en breve. De visita obligada, sin coña.

Soldaditos de Pavía al estilo de la Casa Labra

Bueno es saber de dónde eres o en qué idioma hablas. Una amiga polaka dice que ella bien, bien, no sabe en qué idioma habla: unos días en catalán, otros ratos en castellano o en francés e italiano que se inventa y la mayor parte de las veces en todo a la vez……sabe lo que dice, eso dice, pero no sabe muy bien en lo que habla…también lo dice. Nunca la he oído decir que no sabe de dónde es.

Mi caso es diferente: sé en lo que hablo; a veces, pocas, sé lo que me digo, pero todavía no he decidido de dónde soy. En BCN ejerzo de mandril cheli, en MAD soy un polako impenitente. El otro día intervine, con mi familia, en un pequeño incendio asturiano y a uno de los curiosos le dije que éramos de Jerez de la Frontera –y coló :)) me manejo con cierta soltura en lingo suramericano variado y hay muchos términos de cocina que no me salen en castellano o catalán, pero que conozco a la perfección en francés y muchos, también, en inglés. Además trabajo en MAD, pago impuestos en SCQ, Cuenca, MAD y se los debo, también, a los ayuntamientos de BCN y Tarifa –ya podéis correr gañanes, ya, ja, ja, ja, ja!! Si, como se decía en BCN hace unos años, eres de donde hablas, de donde trabajas y de donde pagas tus impuestos :)) lo tengo claro.

Así que para elegir el plato del post HEMC, he tenido que recurrir, como se hace siempre en estos casos de las rayas en los mapas, a una decisión política: esta semana soy de MAD, eso es, Madrid es mi pueblo.

Cocina madrileña para el HEMC, puf!! menudo lío!! ¿Algún gato gatrónomo por aquí? Porque vamos que decir que el cocido o los callos son madrileños, manda truco!! Rosquillas, las pajaritas de choco o las violetas escarchadas y de verdad, de verdad, que no se me ocurre cap cosa más que no haya visto o comido en otro sitio …… quizá la manera de hacer y comer el mondongo de cordero podría ser también característico de aquí, poco más. Me hará gracia contar, de la gente que presentamos algún platico este mes, cuántos hemos elegido Madrid como pueblo. Creo que que no hay, ni gatos, ni gatronomía en MAD. BCN es superior a MAD en eso ;)

Sí que tenemos, con gran regocijo de la comarca, grandes sitios donde ir a comer tapas renombradas y a tirar papeles, colillas y cáscaras de gambas al suelo…que es una costumbre que sí parece ser definitoria de todos los que somos o recalamos aquí por un tiempo :)

Bravas, caracoles, boquerones en vinagre, bacalao frito, gambas al ajillo, calamares rebozados, oreja a la plancha, pinchos morunos, torreznos, riñones, gallinejas y entresijos……cada cosa tiene su sitio adecuado. Hace años, ya muchos, practicábamos muy asiduamente el deporte del vermú popular y era curioso ver cómo la gente se trasladaba de bar en bar, en la misma calle, a buscar tal o cual aperitivo. Ahora, a los precios que va todo, casi que te conformas con ciento cincuenta metros de recorrido.

Así que me decidí, en vista de nuestra penuria gastronómica, por intentar reproducir alguno de los platos típicos de los bares de Madrid, por ejemplo el bacalao rebozado de la Casa Labra.

La Casa Labra, casi todos la conoceréis, es una taberna que hay a un paso de la Puerta del Sol. Como todo en este pueblo, ha tenido mejores tiempos. Ahora, pues, es un sitio de peregrinación turística, atendido por camareros foráneos –no lo hacen mal, pero resultan chocantes en mi paisaje juvenil- y que a según qué horas no te puedes ni arrimar.

Famoso es también porque el abuelo –que era gallego de Ferrol, aquí el único madrileño que hay es el Ministro de Industria, joder! y otros colegas hicieron las primeras reuniones de un partido político de cierta fama en España. Allí hay una placa que alardea de aquello.

En Labra se pueden comer muchas cosas pero las más famosas son los pinchos de bacalao rebozado, las croquetas y el bonito en escabeche.

Dice la leyenda urbana que esos soldaditos de Pavía están tan buenos porque el bacalao lo remojan en leche y lo rebozan con masa de churros ¿? así me lo contaron –uno que ya murió y que era maître del Corral de la Morería- y así os lo cuento.

Del remojado no podría decir nada; me da la sensación de que al bacalao no le quitas tú la sal con leche ni harto de vino, pero el rebozado sí es especial, quizá en lugar de churros se reboce con porras :)) pero algo especial tiene.

Por respetarle la memoria al finado –al menos en parte- los he preparado como me contó.

Para los soldaditos de Pavía al estilo de la Casa Labra compré un poco de bacalao desalado –tradicionalmente inexistente, porque aquí la peña remoja con agua del grifo- y lo dejé un día en leche. Además tenía por casa medio paquete de harina para churros –de otra intentona fallida- que preparé espeso con agua helada al estilo de la tempura.

Rebozar el pescado en la masa y freír en aceite muy caliente, escurrir en papel absorbente y a comer. Más fácil imposible.

No son idénticos a los de allí, eso me hace insistir en lo de las porras, pero bastante aparentes.  Por cierto los tomates de la foto están agarrados de la mata diez minutos antes de hacer la foto ;)

Bss.

Pic-nic

Nos vamos al campo a pasar el día, salimos ahora mismo. Me llevo estos panes para el camino. Son de escanda y trigo, mitad y mitad. En total un kilo y medio ;)

Ceviche de camarón

Estoy de viaje, son las ocho de la mañana, no conduzco yo. Me apete estrenar, en buga, esto del pinchito usb que hace ubicua la conexión, pero a estas horas y con el cuerpo que tengo, sólo pensar en el limón del ceviche me está matando.

En casi todos los sitios a las gambas les dicen camarones y a los camarones supongo que les dirán gambas ¿? El ceviche de camarón es uno de los más ricos –para mi gusto. Aunque se hace igual que todos: limón, cebolla, cilantro, sal y ají, tiene alguna particularidad.

Por algún motivo que desconozco las gambas no se cuecen en el limón. Si pones trozos de pescado dentro de un bol con limón y los sacas en, digamos, una hora están cocidos, tienen la misma textura que si los hubieses puesto en una cacerola con agua. Si pelas gambas y haces lo mismo, por fuera toman el color de carne cocida pero por dentro están cruditas, con la carne traslúcida.

Lo otro que hay que hacer con los camarones es quitarles la caca. Es laborioso pero fácil. Se les da un corte todo lo largo del cuerpo y se tira del tubo digestivo que suele salir de una vez. En la foto se ve el proceso.

El ceviche que se ve, lleva: gambones limpios, limón, el zumo de una mandarina, cebolla, sal, cilantro y salsa de chile habanero.

Una vez pelados y limpios los gambones se escaldan un minuto –un minuto sólo- en agua hirviendo, se sacan y se ponen en un colador. Se refrescan con agua helada. Así se consigue que la carne quede muy tiesa pero tierna en la boca. Estuvieron dos horas en el limón.

Me lo comí con un chorro de AOVE y unas rebanaditas de pan.

Técnicas para hacer jabón casero. Jabón hidratante de aceite de almendras y jabón con aceite de jojoba y leche

Mira que me jode fastidia llegar tarde a las cosas. Llevo dos semanas preparando un paquete de regalos prenavideños para unas amistades –antiguas y sobrevenidas- y la cosa va con fecha. No se me ocurrió otra cosa que sorprender a mis amigos que con jalea y jabones. Para la primera tuve que ir a por las manzanas y para la segunda pues aquí estoy esperando a ver si el jaboncito termina de secarse y no pongo el paquete bien pringando …… veremos qué.

Me pareció que para la ocasión podían estar bien estos dos jaboncitos, que son muy ricos y espumositos :))

Cada aceite tiene una función en los jabones. El más habitual aquí es el jabón de aceite de oliva que también se llama jabón de Castilla y jabón de Alepo –que tiene además aceite de laurel. El aceite de oliva, sin ser la gran vaina, es un buen componente del jabón, ya sabéis: beneficios múltiples para la salud y bla, bla, bla, …… La realidad del caso es que la pobre oliva hace lo que puede y aparte de bla, bla, bla, …… pues da una espumilla correcta, hidrata –o al menos no seca- y saca jaboncitos, suaves, blandos y que se gastan en un pispás.

Cuando te pones a navegar por el proceloso mar de la jabonería casera, lo que más te apete, mundial del mundo, es mezclar todo lo que pillas a mano: joder pues si la jojoba me acondiciona el pelo, el colágeno me estira la piel, la oliva múltiples beneficios, la almendra ídem de lienzo ….pues nada me hago uno con todo y le añado además un poquito de esto y unas gotas de esto otro…. y me pongo súperguay!!! todos llevamos un alquimista dentro ¿a que sí? ja, ja, ja, ja!!!

Y la realidad del caso es que esto, como todo, vaya!! tiene miniprincipios que no están escritos en el frontis del ayuntamiento de Marsella, pero que hay que tener en cuenta.

Las tres grasas básicas para el jabonero casero son, con gran disgusto del Ministerio de Agricultura español, la palma, el coco y la manteca animal. Si quieres réussir con tu jabón debes usar alguna de éstas, o las tres, grasas y lo debes hacer en grandes cantidades. Lo demás son vainas.

Los jabones de aceites finísimos no existen, no se pueden hacer. Intenta hacer un jabón de –sólo con- aceite de almendras –el número de saponificación es: 0,139- ya verás el churro que te sale.

La verdad es que todos los jabones, más o menos rococós, se construyen sobre una base de jabón estándar: palma, coco y sebo.

El aceite de palma es como una especie de manteca vegetal, da un jabón blanco con reflejos tipo nácar, con una espuma regular y es básicamente neutro con la piel. Su virtualidad es que hace pastillas de jabón muy duras …… mucha gente usa jabón de palma para otras cosas.

El de coco, líquido en verano y manteca en invierno, hace jabones blanquísimos, de dureza media y sobre todo lo que hace es una espuma súper consistente; el gran problema es que es muy enérgico en la limpieza, deshidrata y maltrata mucho la piel.

La manteca animal, en términos generales, hace jabones blanditos, con buena espuma y es muyyyyy!! hidratante.

Un jabón hecho con un tercio de cada una de estas grasas sale de pm –de puta madre- blanco, duro, espumoso e hidratante …… y por cierto, se me olvidaban los índices: coco 0,183, palma 0,142 y manteca de cerdo 0,141 …… el resto de las mantecas animales corrientes tienen un número muy parecido a la de cerdo.

Según vayas avanzando en tus delirios jaboneros lo puedes ir complicando y variando las proporciones en función de tus gustos, pero verás que en el ámbito casero, hay poco más que añadir ;)

Los dos jabones que he hecho para el regalito tienen estas recetas:

  • el de almendras: quería un jabón muy fino e hidratante por eso limité la cantidad de aceite de coco; lleva 200 gr. de coco, 400 de palma, 200 de almendras  y 50 de girasol (0,134); el aceite de girasol se emplea porque tiene mucha vitamina E –también beneficios variados- que es un fuerte antioxidante y hace que las grasas del jabón no se vuelvan rancias si lo guardas mucho tiempo
  • el de jojoba: quería un jabón todo uso para piel y para pelo; lleva 300 de coco, 300 de palma, 200 de oliva –supongo que le puse aceite de oliva para contribuir al consumo interno, ja, ja, además hace un jabón muy suave al uso- y 50 de girasol; la jojoba no es bien, bien, un aceite, parece ser que es la resina de una planta mejicana que allí se usa para acondicionar el cabello, la proteína de leche se emplea para darle cremosidad a la espuma y…pues bueno, también tendrá su aquel en el jabón ¿no? :)) tanto la jojoba -20 gr., como la leche –en este caso en polvo y aprox. un dos por ciento del peso total de las grasas- se añaden al jabón cuando está hecho y no entran en el cálculo de la sosa a emplear

He evitado el uso de manteca animal porque no sabía –ni sé- si a mis amigos les iba a hacer gracia el asunto, que hay mucho raro por ahí.

Por cierto los colores de los jabones son los naturales de las grasas, nada de colorantes, y además les puse olor: a uno a jara y a otro a cantueso; irreconocibles en el jabón, no me vuelvo a gastar la pasta en esencias.

Bss.

Prueba de harina de fuerza ……

… o era: Prueba de fuerza para subir la harina ¿¿??

Mi amiga C me regaló un saco de harina. Mi amiga C me quiere mucho. Yo, quiero mucho a mi amiga C. Le regalo jaboncitos a mi amiga C, para que esté guapa: -toma, querida, estos jaboncitos que realcen tu belleza. Mi amiga C a mí, me regala sacos de harina: -toma, bonito, para que hagas ejercicio subiendo y bajando escaleras con él!! Me parece que esta relación no es igualitaria!! …… será probablemente porque la harina es de fuerza.

Ja, ja!! verdad como un templo es…lo que escribí más arriba. Salí de casa con seis pastillas de jabón, invité a comer a una piba y volví: sin dinero, sin jabón y con un saco de harina a las costillas y …… bien está la cosa, porque otras veces sin dinero, sin jabón volví …… y ni harina me dieron. A falta de sexo, buenos son los bocadillos!!!

Aquí va este pan, hecho con la mejor harina que he pillado hasta el momento: no pierdo la esperanza :))

Es una harina de trigo gallego. De los mismos ultracorreccionistas del cuento del otro día. Lamentablemente no he podido leer la etiqueta del saco, a lo mejor hay otro chiste.

La elaboración no ha sido nada, de nada, la harina lo ha hecho todo.

Para las cuatro barritas que se ven –esta temporada la cosa va de barritas- he usado 450 gr. de harina, 250 de masa madre ácida –de la misma harina, 200 de agua y sal.

Amasada a máquina cinco minutos y sobada otros diez sobre la mesa. Cuatro bolitas, más equivalentes que mi relación con C ;) que reposaron hora y media dentro de una bolsa, en el horno templado. No reamasados, no plegados, désolé pero así es la vaina!! Fuera de la bolsa, formadas en ba-gue-ttes y a reposar dos horas entre aquello de las bastas sábanas….al horno fortísimo –qué ganas tengo de que se joda para comprarme otro! y con muchíiiiiiisimo vapor, veinte minutos y diez de reposo con el horno apagado… esto es lo que sale

…la miga….

…otra …

Aquí os las presento en un bocata con queso Stilton. Éste es un queso inglés tipo fuertecillo…para quien no conozca, es una especie de Cabrales para niños :)) bueno, tan es así que hasta mi hijo tiene un libro que me parece que habla de eso…ja, ja, ja, ja!!

Sin coña, la harina es magnífica. Estuve viendo la hoja de datos ténicos del compuesto –alveograma, me parece que le dicen los entendidos- y tengo la sensación de que la que se transportó en mis maceradas costillas es de una partida mejor que la del gráfico de los datos ¿?

Color y aroma inmejorables; del sabor, hoy, no puedo decir nada porque me lo tomé con esa mierda de queso y fue como el vino: que me lo dieron con queso!

Venga, hasta otra. Gracias, C, querida ;)